Tihana Lazovic: estrella de la Berlinale

Artículo publicado el 27 de Febrero de 2016
Artículo publicado el 27 de Febrero de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Tihana Lazovic habla sobre su experiencia en la Berlinale y cómo planea continuar su ascenso en el mundo del cine europeo.

Me encuentro con Tihana Lazovic en una sala de prensa cerca de la Potsdamer Platz hacia el mediodía. Es uno de esos extraños momentos en los que la Berlinale no se siente por las calles – la hora en la que los que han tenido una gran noche están aún durmiendo, y en la que ese pequeño porcentaje de berlineses que trabajan de nueve a cinco está realmente ocupado haciéndolo.

La sala está repleta de periodistas, todos ellos aquí para encontrarse con las estrellas de la Berlinale, los jóvenes y prometedores talentos interpretativos venidos de todos los rincones de Europa. Para muchos de ellos se trata de un momento decisivo, una confirmación del éxito en su trayectoria. Tihana Lazovic, de Croacia, lo siente así, y no es de extrañar teniendo ante sus ojos una hilera de periodistas deseosos de hablar con ella. No sólo eso, además estamos racionados. Cada uno de nosotros tiene 10 minutos para hablar con ella.

Pero se trata de un inconveniente "bueno" – un inconveniente que ni siquiera hace un año hubiera imaginado que serían suyo.

“El año pasado fue el mejor de mi vida," comienza Lozovic. Viste una falda negra y una blusa formal, parece ligeramente incómoda con esa mezcla de estilo casual y de oficina. “Todo ocurrió entonces. Nuestra película (High Sun) era la primera obra croata en 30 años en el festival Cottbus. Fue algo muy importante para todos nosotros. No solo para mí sino para todo el cine croata.“

En esa película, su personaje se encuentra atrapado en una historia de amor inevitablemente complicada por el odio étnico en dos pueblos de los Balcanes. El papel le otorgó el Pula en 2015 (Premio Golden Arena) e, indirectamente, un lugar aquí, en la mesa de la Potsdamer Platz.

Desde entonces ha tratado de encontrar su lugar dentro del mundo del cine europeo – aún no está segura de haberlo conseguido, o de si lo hará. “Es muy duro. Todas las estrellas tienen un agente. No tenemos agentes en Croacia. Así que estoy completamente sola aquí." Mientras encuentra uno, Luzovic tiene que interpretar muchos papeles y realizar distintas labores para que su carrera arranque. “Tengo que hacer muchas cosas que no son mi trabajo."

Pero Luzovic ha demostrado ser muy capaz de adaptarse rápidamente a los nuevos desafíos. Comenzó haciendo teatro antes de su debut en el cine en la exitosa comedia de Vinko Bresan The Priest's Children y en su papel como protagonista de Hush, de Lukas Nola, que la hizo obtener su Golden Arena como Mejor Actriz en Pula.

Curiosamente, el primer amor de Luzovic fue en realidad la música. “Siempre pensé que me convertiría en música. Un día decidí dejarlo porque soy demasiado hiperactiva. Entonces fui a la academia, y me olvidé de mi música." Actualmente ha encontrado una forma de integrar la música en su trabajo en las películas. En el rodaje de On the Shore Side, por ejemplo, el director Zrinko Ogresta ponía continuamente música ambiental para ayudar a los actores a mantenerse en sus personajes.

Justo cuando Luzovic y yo estamos cogiendo el ritmo de la conversación sobre sus aspiraciones y sus miedos, el reloj comienza a protestar. El siguiente periodista está esperando su turno en esta especie de carrusel. Antes de marcharme ella consigue asegurarme que no está preocupada por su futuro como actriz. “Creo que si eres bueno en tu trabajo las cosas saldrán bien."

Está disfrutando de la experiencia, y si las cosas no funcionan, bueno, “siempre puedo cantar en la calle," dice con una vaga sonrisa.