Toca madera

Artículo publicado el 28 de Febrero de 2007
Artículo publicado el 28 de Febrero de 2007

Si pisar sin querer una caca de perro es reconocido como una señal de buena suerte, hay otras maneras de protegerse contra el mal fario. Ya estemos en Francia o en Italia, es un clásico “cruzar los dedos” (incrociare le dita, en italiano) en caso de examen, de una entrevista de trabajo, incluso ante una boda. La expresión tiene su origen en la Gran Bretaña medieval, “to keep the fingers crossed” servía para conjurar el mal de ojo. Y es que para un supersticioso, ¿existe una mejor protección que la cruz, símbolo del cristianismo, para erradicar los malos espíritus? La protección del Divino es más tangible en el Sur: tanto en Francia como en España, se toca madera (on touche du bois), refiriéndonos a la cruz que llevaba Jesús para su crucifixión. El uso prevalece hasta en la Rusia ortodoxa, en donde golpear tres veces en la madera () prevendría contra los accidentes. Lejos de las delicadezas católicas, los pragmáticos alemanes tienen por costumbre econder los pulgares cuando un amigo necesita un poco de suerte (Jemandem die Daumen drücken). En la tradición de las tribus germánicas, el pulgar era el dedo más importante por poderoso: sin él no se podía empuñar una espada. El miedo a perder el pulgar condujo a la superstición de esconderlos en la mano para desearse suerte.