Todas las avenidas de Europa conducen a Roma

Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2007
Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2007
Continuamos nuestra serie de artículos sobre las calles de las ciudades europeas que reciben el nombre de Europa. Cita en el corazón de la Exposición Universal de Roma entre tiendas y un europeísmo inexistente.

Europa está fuera de su entorno en el Viale Europa de Roma. Sin embargo, parece tenerla implícita en su ADN. La calle se encuentra en el duodécimo distrito y trigésimo segundo barrio de Roma, llamado "Europa", y en una zona que, al menos por asonancia, recuerda a Europa: EUR (leer el faldón más abajo).

Eurotour sin Europa

Los romanos no hubieran siquiera soñado nunca poder asociar la avenida Europa a cualquier cosa con un vago legado de Europa. Aquí, la avenida Europa significa básicamente tres cosas: Ministerio de las Comunicaciones; sede central del Correos Italiano; hacienda, instituciones públicas, museos y ministerios con la huella del estilo arquitectónico fascista.

Pero no me resigno a esta imagen de la única vía romana dedicada a Europa y, por esa razón, me dirijo a una guía turística especializada: “¿Avenida Europa? No tiene nada de particular. Sólo tiendas, tiendas y más tiendas. Ninguna referencia a nivel literario ni a nivel histórico que pueda relacionar esta calle con Europa”, dice Rossella Favo, de la Suerte Itinerarte, que desde hace dos años organiza itinerarios turístico-culturales (“Eurotour”) en el barrio por cuenta de Eur Spa. “Por otra parte, tampoco en la 'Ciudad de Europa' se lo pasa uno mejor -prosigue Rossella Favo- situada en la periferia sur de Roma, es conocida sólo por su cercanía a un centro comercial”.

Las lecciones del quiosquero sobre los medios de comunicación y la UE

En las dos bifurcaciones de la avenida Europa está la extensa calle Cristoforo Colombo (que une la ciudad con el mar) y la imponente Basílica de los Santos Pedro y Pablo, que domina el barrio y que debería haber sido el mausoleo de Mussolini según los planes originales. Mussolini se retorcería en su tumba si viese la imagen de una tortuga (conocida marca italiana de bolsos y maletas) caminar a sus anchas sobre la fachada de la Basílica que está en proceso de rehabilitación.

Una soleada mañana de sábado voy por fin a la avenida Europa para descubrir algún nexo de unión recóndito entre logos y topos. Pero las palabras de la guía turística lo confirman tristemente: sólo hay tiendas. Como si esto no fuera bastante, en la única librería de la avenida no hay siquiera un ensayo sobre la Unión Europea: “No lo vendemos porque la gente que suele venir no está interesada en estos libros -explica el librero Marcello Cosentino–; me piden sólo novelas o libros escolásticos”. Lo que dice bastante sobre la importancia que la Enseñanza italiana da a la Unión Europea. Mi librero no tiene conocimiento de los programas comunitarios para difundir la cultura, como Cultura 2000, pero tiene una idea muy precisa: “Europa no sirve pra nada: se imponen cosas como el límite de velocidad en las autopistas (información falsa, ndr), pero no el ajuste y la revisión de los sueldos, que en Italia son los más bajos”.

Cuando me acerco al quiosco con mayor abastecimiento de la calle, su anciano dueño me pregunta: “¿Periodista? Mire, aquí todo está lleno de prostitutas”. En realidad, a las 11 de la mañana del sábado, no hay ninguna prostituta. Cuando intento explicarle que la Comisión Europea tiene previstas medidas contra la trata de seres humanos, el quiosquero me corta y me dice que hable con su hijo. Luca Palma está atareadísimo, pero amablemente me enseña los periódicos en lengua extranjera “porque tenemos también clientes de otros países europeos”. Clientes que, según parece, leen sólo revistas muy ligeritas en inglés y francés. El que vive entre periódicos debería saber a la perfección en qué modo hablan de Europa: “Poco y mal”, responde el quiosquero: “Los periodistas italianos hablan de Europa sólo si hay una relación tangible con la política nacional”.

Negocios muy señoriales de ropa, zapatos, móviles, joyas, etc. se suceden en ambos lados de la calle. Propietarios y dependientes sriven con afán a los clientes del sábado por la mañana. Esta joven periodista que escribe y quiere hablar de Europa (“esta desconocida”) no lo ha aceptado de buen grado... ¡business is business! Camino tristemente recorriendo las calles cubiertas de hojas rojizas caídas de los árboles. No me queda otra opción que ir de compras, es lo único que la avenida Europa está en condición de ofrecer a quien la recorre.

¿EUR como Europa? No, como Exposición Universal de Roma

EUR ha fascinado a un artista visionario como Federico Fellini, que ambientó su episodio de Boccaccio 70 y escribió: “EUR es un barrio que congenia mucho con quien tiene como profesión el ser representante de las imágenes”.

Los primeros ladrillos de EUR (abreviatura de Exposición Universal de Roma) se pusieron en 1931, y los trabajos debieron concluirse en 1942, con ocasión de la Exposición Universal para celebrar el vigésimo aniversario de la Marcha fascista sobre Roma de 1922. La Exposición de 1942 se anuló en plena Segunda Guerra Mundial, y los trabajos para terminar el barrio prosiguieron hasta los años sesenta, con motivo de las Olimpiadas de Roma.

La Eur representa el único centro neurálgico alternativo al centro histórico y es una de las zonas más modernas de la ciudad. Hay otras calles dedicadas a los continentes: la avenida Europa está acompañada por la avenida América y la plaza Asia.

Descubre las plazas y las avenidas que llevan el nombre de “Europa” en las grandes ciudades europeas con nuestra serie “Calles de Europa”. Próxima parada: Place de l'Europe à Rennes, Francia, el 13 de enero. Entrega anterior: EuropaPlatz en Berlín.

Vista del Viale Europa de Roma (Foto, Tiziana Sforza); La basílica de San Pedro y San pablo en obras (Foto, Tiziana Sforza); Quiosco de prensa en la avenida de Europa romana (Foto, Tiziana Sforza); Revistas de sociedad en la avenida Europa de Roma (Foto, Tiziana Sforza); Detalle de edificio EUR, en Roma (Foto, gengish/Flickr)