¡Todos cornudos!

Artículo publicado el 12 de Julio de 2006
Artículo publicado el 12 de Julio de 2006

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En casi todas las lenguas de Europa, los cuernos tienen que ver con la traición de un(a) novio(a) malintencionada. Los franceses ponen cuernos, lo que en Italia se traduce por “mettere le corna”, y en Barcelona por “posar les banyes”, mientras que en Alemania, u marido engañado también llevará cuernos (“ein gehörnter ehemann”). ¿De qué vienen tantos cuernos? Algunos aseguran que la forma fálica de tal símbolo es la causante de tantas expresiones similares. En un célebre tapiz medieval -La dama del Unicornio- expuesto en el museo de Cluny de París, la Mujer traiciona al león acariciando el cuerno del unicornio. Así es cómo a día de hoy, en inglés, “to be horny” significa estar excitado.

La lengua de Dante, por otro lado, no se limita a las connotaciones sexuales. La expresión “cornuto e mazziato” (cornudo y manchado) se emplea en política para designar a los traidores y “fare le corna”, es decir, hacerles el signo de los cuernos con la mano para conjurar la mala suerte. Los alemanes y los franceses –como nosotros- tienen también otra forma de usar la expresión, al tomar el toro por los cuernos (“den Ster bei den Hörnern packen”). Por contra, los holandeses, lo que cojen por los cuernos es, cómo no, la vaca: “de koe bij de horens vatten”.