Todos esclavos de chao, tschao o ciao

Artículo publicado el 14 de Febrero de 2007
Artículo publicado el 14 de Febrero de 2007

Se escribe tchao, se pronuncia “chao”. En Francia, desde hace varias décadas, está de moda este saludo itálico, cálido y melodioso, que a menudo substituye al au revoir, más formal. Lo mismo ocurre en Alemania (donde se escribe tschau), en España (chao), y en otros tantos países como Bulgaria (, pronunciado “chao”) o en República Checa (au). En lengua inglesa, fue el ilustre Ernest Hemingway quién lo introdujo en su primera novela, Adios a las armas, de 1929. La novela estaba ambientada en el nordeste italiano.

Es del propio veneciano “sciao” que deriva la afortunada expresión, que después se difundió al italiano y más tarde al mundo entero gracias a la emigración y a la fascinación por el way of life italiano. Sciao (pronunciado “s-quiao”) deriva del latín sclavus, que daba a entender, al principio, “soy tu sclavo”, es decir “estoy a tu servicio”.

Hay que tener en cuenta que la expresión se corresponde al latín servus, todavía hoy ampliamente usada, como el propio “ciao” italiano, en Baviera y Austria: tanto para presentarse como para despedirse. Es más, antiguamente, serwus era usado por los ancianos, aunque en Polaco. Hoy, en cambio, la lengua de Kapuscinski, en este caso, parece impermeable a las influencias extranjeras, si bien es verdad que los polacos están entre las rarísimas excepciones que no utilizan “ciao” en Europa. Ciò, dirían los venecianos del originario “sciao”, pero solo para expresar resignación.