Tony Canto: “Sí, soy siciliano”

Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2011
Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2011
Aún siendo autor, compositor, cantante y músico, Tony Canto es, ante todo, siciliano. Un personaje híbrido, mitad Ulises, mitad Don Quijote, con los pies sobre la tierra. Su nuevo disco Italiano Federale es una especie de manifiesto revolucionario para el alma y los oídos.

Tras finalizar el día, la Piazza Caprera es un remanso de paz donde solo resuenan las carcajadas de dos amigos que se interrumpen, el sonido de una vieja vespa y el tintineo de las tazas de café o los vasos de vino. Los naranjos en flor de los jardines contiguos desprenden un dulce perfume… Cierra los ojos y estarás en la plaza de un pueblo situado en pleno corazón de Sicilia. Sentado en la terraza de una cafetería y con una boina en la cabeza, Tony Canto llega directamente de Mesina. El que se describe como “cantautor”, con aspecto de saltimbanqui, pantalones de algodón, camisa de lino y tirantes, hace escala en Roma durante su expedición a través de la “Italia federal”.

La Italia Federal es como el hielo ardiente

Según sus palabras, Italiano Federale, el título de su último disco, es la expresión de una contradicción, un “oxímoron”. Decir italiano federal es hablar de “hielo ardiente”, “una forma irónica de subrayar una política absurda que nos quieren hacer creer”, aclara con voz calmada y pausada y con un delicioso acento siciliano. En Italia el término federalismo se recoge exclusivamente en el programa político de la Liga Norte, partido que preconiza la autonomía regional en un país dividido entre norte y sur. “Nos están contando esas historias desde hace veinte años y nadie se las cree” afirma lúcido a la vez que divertido y desilusionado. Son esas sandeces, esas contradicciones las que se narran en este disco.

Durante el transcurso de esta entrevista, en Lampedusa, uno de los extremos aislados de Sicilia,centenares de emigrantes desembarcaban en las costas europeas llenos de esperanza por haber pisado tierra prometida, como los italianos que en la época de las grandes emigraciones lo dejaban todo para embarcarse al nuevo mundo. “Me hubiera gustado representar ese personaje”, reconoce Tony Canto enseñándome la carátula del disco. “Ves, está sentado sobre una caja de cartón, como los antiguos emigrantes en los muelles esperando a que los buques partieran. Sin embargo, en lugar de ir hacia América, se dirige a Brescia en la región de Lombardía- Venecia… Incluso he llevado el concepto un poco más allá…”. Con sonrisa maliciosa, abre el libreto del disco de color violeta y con una inscripción dorada Passport Italiano Federale (Pasaporte italiano federal). “Es como si necesitara el pasaporte para viajar de una región italiana a otra”. Mientras hablamos, Europa debate la validez de los permisos de residencia por razones humanitarias dentro del espacio de Schengen.

“El siciliano en el extranjero es como el Ulises que quiere regresar a Ítaca”

Viajar libremente sí, pero abandonar la tierra no, Tony Canto es categórico “nun mi ni vaju, en siciliano, una de las canciones del disco. “Yo no me voy a mover” insiste. La explicación la encontraremos en la letra de otra canción, Il Superstite. “Los sicilianos se lamentan mucho, nosotros decimos siempre que en Sicilia nada funciona, que todo es difícil…Los sicilianos en el extranjero hacen creer que están bien, pero la mayoría no para de decir que cuando sean viejos regresarán a su tierra, Sicilia, para morir allí. Su mirada se pierde en el vacío, los ojos brillantes y continúa diciendo: “el siciliano en el extranjero es como el Ulises que quiere regresar a Ítaca, un Don Quijote. El “superstite”, el superviviente, el que aprende a encontrar la vertiente irónica de la vida, a reírse de las dificultades de la vida cotidiana…y en ese sentido yo soy el superstite”.

Tony Canto es a la vez músico y cantautor y según él es como ser un carbonari, miembro de la sociedad secreta de Nápoles del siglo XIX  que velaba por la unidad de Italia. “En el fondo mi disco es muy garibaldiano” reconoce, aunque también afirma que es pura casualidad que el disco haya salido apenas unas semanas antes de la celebración del 150º aniversario de la unidad italiana. Tony Canto, mitad carbonari mitad global sículo (siciliano global), es una sombra revolucionaria en el panorama musical italiano. Ha colaborado con Toto Cutugno, Joe Barbieri, Mario Venuti, Patrizia Laquidara, Alessandro Mannarino, ya sea como músico, autor, arreglista, productor, con la guitarra, el piano o con la pluma en la mano. Tras haberse retirado frecuentemente, con este tercer disco deja que estalle todo lo que ha madurado durante estos años, sin límites ni en las palabras ni en las melodías. Italiano Federale termina con la canción Ti amo Italia, “un himno a la contradicción de este país”. “En la canción hago referencia al hecho de que una parte de Italia envíe soldados para las misiones de paz y se enorgullezca de llevar a otros lugares la democracia, para que después prediquen con el odio y la intolerancia dentro de su propio país”. Se recoloca la boina y prosigue: “Italia es un país lleno de contradicciones, pero en realidad son contradicciones que se deducen de los mensajes mediáticos, ya que los italianos no son fundamentalmente así”. Ya se ha hecho de noche en Piazza Caprera y Tony Canto, ministril del siglo XXI debe continuar su camino. Con la guitarra sobre la espalda, va a cantar en una pequeña sala de la capital, con todo su amor por Italia, tan bella y tan contradictoria a la vez.

Italiano Federale ha sido producido por la compañía romana independiente Leave. Éste es el tercer disco del artista Tony Canto, tras Il Visionario y La Strada.

Fotos : Todas las fotografías han sido publicadas con el beneplácito de Tony Canto.