Tragedia griega en tres actos: formarse

Artículo publicado el 22 de Febrero de 2012
Artículo publicado el 22 de Febrero de 2012
Después de la degradación, la burla, el desprecio y más tarde el olvido, ¿qué es lo que significa vivir con la crisis para Katerina Tzekou, joven estudiante de 25 años o para Costa Andreotis, empleado de museo, en Atenas hoy en día?

Cuando está en su trabajo, Costa tiene el espíritu confundido por todas las medidas de austeridad. Él ya no sabe a qué dios consagrarse;  ni los doce Dioses del Olimponi Zeus mismo podrían terminar con las peleas entre los hombres. Porque la tomamos con todos al tiempo que buscamos culpables a estos males. A observar: el impacto de la crisis es directo hacia la moral. Las personas se olvidan de cómo ser educadas, se muestran gruñonas, agresivas… se sienten engañadas. Por los políticos, que han sido blanco de lanzamiento de tomates y huevos cuando se reunían discretamente el viernes 15 de enero en un café situado detrás del Parlamento. Justo allí, un mes antes, el domingo 12 de febrero, votaron un nuevo plan de rigor: un texto que prevee el descenso del 22% del salario mínimo, reducido a 586 euros brutos durante 14 meses y nuevos recortes en el salario de 15. 000 funcionarios. Cuando Costa abre su ventana, él ve llamas atizadas por sus compatriotas, el fuego de la rabia.

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Los griegos ven con añoranza sus estancias en el café, sus salidas entre amigos, que se vuelven escasas. El vidrio de ouzo y el rebetiko (música popular), ¿pertenecerán dentro de poco solo al folclore? Todo un pueblo se siente herido en sus valores y su  salario equivale ya a la mano de obra asiática. Bajar el salario mínimo es intentar sobrevivir con 400€ en un país donde los precios arden. Las tasas han subido, así como la factura de la electricidad. La compañía eléctrica corta el suministro a aquellos que no pagan, cada vez más numerosos. En este contexto, los asistentes sociales tienen ven incrementado su trabajo y cuentan con medidas muy reducidas. ¿Cómo socorrer a los minusválidos, a las personas mayores, a los jóvenes en dificultades cuando las ayudas financieras del Estado son inexistentes?

“No futuro

Para una família, como la de Maria Valakou o de Panos Rousos, estudiantes en un colegio, los gastos de escolaridad son muy difíciles de gestionar. Sus padres están preocupados desde la vuelta de las clases. Saben que la escuela pública, de un nivel mediocre, tiene un presupuesto más bajo que el Ministerio de Defensa y un sistema de escuela y de cursos privados cuentan con el doble. Actualmente, los padres ya no pueden pagar las escuelas privadas, que ellos prefieren. “Hemos visto, por primera vez, niños que son sacados del Instituto Franco-Hellénique por sus padresen pleno periodo escolar”, reconoce, asombrado, Laurence Patsos, un enseñante desde hace mucho tiempo en el centro. Padres que ya no pueden otorgar a sus hijos una enseñanza de mejor calidad y que, sin embargo, intentan aún pagar los cursos de idiomas, de música o de danza. El aprendizaje de una lengua extranjera les ofrecerá, quizás, posibilidades de trabajo en el extranjero. Ahora se aprecia un alza del 70% de inscripciones a cursos de alemán en el Goethe Institut de Atenas. “Yo, también -añade Katerina, tengo diplomas en lengua alemana y voy a empezar con el árabe, porque incluso en el ámbito de la arqueología se acabó el dinero en Grecia, así que a lo mejor me voy a Egipto”.

¿Cómo queréis instruiros ante tal situación? La Escuela Politécnica de Atenas, tan reluciente en otro tiempo, se ha convertido en uno de los principales hogares de protesta de la capital. En sus muros hay grafitis anarquistas. “No futuro”, “no hope”. Este es el sentimiento de centenas de estudiantes que,  alejados de su carpeta de filosofía, han participado en “la pequeña guerra” de la noche del domingo 12 de febrero.

No obstante, no hace falta ser politécnico para darse cuenta de que ya no hay futuro en este país. Todos los jóvenes de 25 años lo saben. Y, como Katerina, a partir de ahora enfocan la mirada hacia el otro lado del Mediterráneo.

Este artículo es el seguno de una serie titulada “Tragedia griega en tres actos”. Podréis leer el seguiente la semana que viene. Más información en el blog de nuestros compañeros de Atenas.

Fotos: portada (cc) skippyjon/flickr  manifestación (cc) how will i ever/flickr ; estudiantes (cc) greekadman/flickr