Tres modelos para la infancia europea

Artículo publicado el 18 de Septiembre de 2007
Artículo publicado el 18 de Septiembre de 2007
Mientras Francia y Finlandia compiten por estar a la cabeza en Europa en lo que a política familiar se refiere, Alemania sigue luchando contra antiguos modelos sociales.

Europa envejece, el mundo es cada vez más joven y los gobiernos no pueden hacer nada para evitarlo. Pero sí para dismunir las consecuencias. Pueden, por ejemplo, trabajar en tres aspectos muy importantes: la edad de jubilación, la política de emigración y la tasa de natalidad. El último de estos va muy de la mano con la oferta que existe en cada país para el cuidado de los más pequeños. Cada vez más son las mujeres que deciden postergar la llegada de los hijos.

Según Eurostat existen en Europa diferencias muy marcadas con respecto al tema de la natalidad. ¿Qué posibilidades tienen las parejas en Europa que quieren combinar la familia con el trabajo?

Alemania: escasean las escuelas infantiles para menores de 3 años

En Alemania los niños menores de 3 años van a las guarderías (Krippen) y los de 3 a 6 asisten al Kindergarten (literalmente, “jardín de infancia”, como unas guarderías pero para niños algo mayores) antes de entrar a la escuela. Aun así, una vez iniciada ésta, no acaban los problemas para los padres que trabajan, ya que para los niños que cursan los primeros grados en las escuelas, las campanas de salida tocan por lo general a las 11.30h y no todos los padres tienen la suerte de hacerse con una plaza pública en el Hort (lugar donde los chicos pueden ir después de la escuela para hacer sus tareas, etc).

A menudo, es el fáctor geográfico el que desempeña un rol fundamental a la hora decidir qué retoño disfrutará de una plaza en una Krippe, un Kindergarten o un Hort. Por ejemplo, en el Estado federado de Baden-Würtemberg, 23 de cada mil niños tienen acceso a un plaza en una Krippe, mientras que en Sajonia-Anhalt son 566.

Los nuevos Estados fedrados disfrutan aún del buen modelo para el cuidado infantil del que gozaba la antigua Alemania comunista. Se puede decir que es más fácil conseguir plazas para niños menores de 3 años en la Alemania del Este que en la del Oeste. Sin embargo, todo podría cambiar gracias a la iniciativa de la ministra alemana de la Familia, Ursula von der Leyen, y podría esperarse que en el futuro aumenten las ayudas estatales en este sentido. Con estas iniciativas, se quiere lograr que en 2013 dos de cada 3 niños cuenten con una plaza en una Krippe.

Francia: servicio las 24 horas del día

Francia se situa, junto a los países escandinavos, a la cabeza en el tema de la política familiar. Lo que carácteriza a este país son los diversos "actores" que protagonizan el sistema: el Estado, los Ayuntamientos y la CAF (oficina francesa de asistencia a las familias), pero también instituciones privadas y asociaciones. Sobre todo se asegura el cuidado de los más pequeños, que va desde las escuelas infantiles diurnas (crèche collective) hasta la guardería, en la que se puede dejar a los niños sólo un par de horas. A partir de los 3 años, el pequeño irá de 8.00h a 16.30h a la école maternelle (las clases de preescolar aseguradas por la enseñanza pública y privada), incluso en época de vacaciones. Son sobre todo las parejas jóvenes las que aprovechan estas ventajas, que siguen siendo gratuitas y que gozan de una buena aceptación social. Francia sobresale en Europa por ser un país con una creciente tasa de natalidad (2% en 2005, la mayor de la UE). La razón, es que futuras madres no tienen que decidirse entre la estufa o el escriorio.

Finlandia: igualdad de derechos

Combinar la familia con el trabajo es, en el marco de la igualdad de derechos, un tema importante en la política familiar finlandesa. Los futuros padres y madres tienen en Finlandia el derecho a una plaza para el cuidado de sus niños. Pueden elegir entre una plaza en la escuela infantil (päiväkoti) o una persona que cuide de ellos en la "guardería familiar" (perhepäivähoito). Y si uno de los dos padres decide hacer una pausa laboral para dedicarse al cuidado de los niños, recibe apoyo financiero del Estado.