Tsipras, ¿nuevo Ulises del siglo XXI?

Artículo publicado el 29 de Junio de 2015
Artículo publicado el 29 de Junio de 2015

La convocatoria de un referéndum en Grecia el próximo 5 de julio relanza las dudas sobre una posible salida de Grecia de la zona euro, el conocido como "Grexit".

El primer ministro griego Alexis Tsipras sería el digno protagonista de una epopeya como la Odisea. El pasado viernes se escribió un nuevo capítulo en la llamada “crisis griega”, cuyo título bien podría ser: “Tsipras contra el monstruo de 3 cabezas” (FMI, BCE, CE). El desenlace lo veremos en los próximos días. 

En una maniobra, cuanto menos arriesgada, y que tomó por sorpresa a más de uno, el Gobierno de Syriza reafirmó su compromiso democrático con el pueblo de Grecia al hacer pública la convocatoria de un referéndum el próximo 5 de julio, con el que da el protagonismo al pueblo griego para redefinir su historia, es decir, aceptar las condiciones propuestas por el Eurogrupo o escribir un nuevo libro donde las políticas de austeridad no son bienvenidas.

Efectivamente, Grecia, como cuna de la democracia (del griego demos=pueblo y cratos=gobierno), toma el protagonismo en la esfera mundial del siglo XXI, al utilizar los mecanismos previstos para la participación del pueblo. 

Recordemos que el actual gobierno de Grecia llegó al poder gracias a sus promesas de acabar con las políticas de austeridad, por lo que aceptar de manera unilateral las condiciones propuestas por sus acreedores sería como asumir perder su legitimidad. Según dijo Jean-Jacques Rousseau, “la soberanía reside en el pueblo”. 

Es por eso que el gobierno griego, encabezado por Alexis Tsipras, no sólo aspira a terminar con las políticas de austeridad que han llevado a este país peninsular a una de sus peores crisis económicas. También pretende ratificar su legitimidad y su compromiso de cambiar radicalmente el rumbo de las políticas económicas implementadas para combatir los efectos de la crisis de 2008. Entre otros aspectos, estos han dado como resultado una reducción importante del PIB, un notable incremento de las tasas de desempleo y una pérdida considerable del poder adquisitivo.

La última palabra la tiene el pueblo griego, que sin duda se hará escuchar masivamente el próximo domingo 5 de julio, en un referéndum que marcará un antes y un después para la Unión Europea. El resultado de la votación dará la pauta para consolidar los principios de base de la Unión: libertad, democracia, igualdad, cooperación y solidaridad. 

El pueblo griego tiene en sus manos el poder de hacer historia para consolidar la Unión Europea o, por el contrario, ser el punto de inflexión en el que una posible salida de Grecia abra la puerta a más "euro-escépticos" a abandonar el barco construido hace casi 60 años. 

No en vano, Robert Schuman dijo que "Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto" sino que se construirá "gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho”.