TTIP: el Parlamento Europeo ha perdido la confianza de 2 millones de ciudadanos

Artículo publicado el 22 de Julio de 2015
Artículo publicado el 22 de Julio de 2015

Ya está, lo han hecho. El miércoles 8 de julio, los diputados europeos adoptaron oficialmente su postura sobre la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés). Y al mismo tiempo, han perdido toda credibilidad a los ojos de los ciudadanos. Las explicaciones, a continuación.

Hubo 436 votos a favor, 241 en contra y 32 abstenciones. Este fue el resultado final de la votación sobre el texto en su conjunto. Sin embargo, el Parlamento Europeo no ha votado solamente sus recomendaciones a la Comisión, sino también su propia imagen a los ojos de los ciudadanos. La votación sobre la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés) y, en particular, la parte sobre el Arbitraje de Diferencias Inversor-Estado (ISDS), era en realidad un voto de confianza al Parlamento. Y ha perdido.

Pues sí, al final, el ISDS aparece en el texto. Ahora bien, ya no se trata del cruel arbitraje que asustaba a los defensores de la soberanía de los Estados. El mecanismo se ha suavizado, y el resultado es un texto que propone "reemplazar el sistema de arbitraje de diferencias por un nuevo sistema de litigios entre inversores y Estados, basado en los principios y el control democráticos, en el que los posibles casos se tratarán con transparencia por parte de jueces profesionales independientes, nombrados por los poderes públicos, en audiencia pública […]". El texto completo se puede encotnrar aquí.

Al votar este "nuevo sistema", los eurodiputados que lo apoyaron (447 del total) han perdido definitivamente la confianza de todos los ciudadanos que rechazan este mecanismo y que lo han expresado alto y claro. Las pocas 150.000 personas que respondieron a la consulta pública sobre el TTIP dijeron claramente que no quieren ese mecanismo: Así lo votaron al menos el 97% de ellas. Sin hablar de los 2.3 millones de personas que firmaron la petición anti TTIP. Y todo esto supone una gran cantidad de electores potenciales.

Un electorado en descenso

Conviene recordar que en 2014 tuvimos la menor tasa de participación en unas elecciones europeas, con sólo el 42.61% de los ciudadanos con derecho a voto. Al aprobar el ISDS 2.0, los eurodiputados acaban de perder 2 millones de votos adicionales. Desde luego que esa gente está en contra del TTIP en su conjunto, pero el Arbitraje de Diferencias es una de las principales razones de ese rechazo. Aunque no podemos apostar sobre la fecha del fin de las negociaciones, e incluso menos sobre la aprobación final del acuerdo por parte del Parlamento, probablemente no lo veremos antes del 2017. Esto es un peligro ante la cercanía de las próximas elecciones europeas. Un acuerdo tan importante no se olvidará en 2019. ¡Y los partidos antieuropeos estarán más que encantados de utilizarlo durante su próxima campaña!

Con la crisis de confianza cada vez mayor que atraviesa Europa y la falta de legitimidad (algunos dirían de responsabilidad) democrática de las instituciones, ¿podrían realmente los eurodiputados permitirse tal riesgo? Después de la votación del 8 de julio, ¿por qué los opositores al Arbitraje de Diferencias se molestarían en votar en 2019? De todas maneras, su opinión no se tiene en cuenta... Pasaremos de un 42.6% de votantes a una participación todavía menor. Una vergüenza para la Unión Europea y una pérdida de credibilidad en la escena internacional. Esto podría ser incluso una razón adicional que debilitaría el peso y la posición de Europa en las negociaciones mundiales. Por no hablar del hecho de que esa gente no tendrá ya la impresión de que sus intereses están representados y defendidos, lo que reforzará incluso la sensación de falta de legitimidad democrática y la imagen negativa de las instituciones europeas. Saludad al círculo vicioso…

En cualquier caso, para el Parlamento Europeo las negociaciones sobre el TTIP, y en particular la parte relativa al Arbitraje de Diferencias, eran quizá el último test de confianza y de credibilidad a los ojos de los ciudadanos. En la votación del 8 de julio se perdió… Queda la votación sobre el acuerdo final, al término del proceso de negociación con Estados Unidos. Pero la protección de las normas europeas, la equidad y la transparencia del Arbitraje de Diferencias Inversor-Estado no son los únicos problemas. La legitimidad de todo el Parlamento está también amenazada si los diputados siguen tomando la decisión equivocada. 

Actualización del artículo publicado (en inglés) el 10 de junio What's up EU