Turín, entre Gaza e Israel

Artículo publicado el 3 de Febrero de 2009
Artículo publicado el 3 de Febrero de 2009
Durante los días de los ataques israelíes sobre Gaza contra Hamás, muchos inmigrantes musulmanes en Europa, en Londres, París, Ámsterdam, Madrid, Bruselas, así como en Milán, Roma o Turín, protestaron contra Israel, apoyando a sus ‘hermanos’ en Palestina

En Londres, alrededor de 20.000 personas salieron a las calles. Algunos lanzaron zapatos contra la embajada israelí. Se quemaron coches. En Ámsterdam, los manifestantes gritaban “Hamás, Hamás, judíos a la cámara de gas”. En París, en 18 días, se registraron 66 actos contra judíos y sus edificios: agresiones, incendios en las sinagogas provocados por el lanzamiento de cócteles molotov y otros actos de vandalismo contra centros de culto. El imán de Drancy, Hassen Chalghouni, ha pedido a sus fieles que no trasladen el conflicto a Francia, pero ha recibido amenazas por su ‘amistad’ con los judíos.

Milán no es una provincia palestina

A principios de enero, se produjeron en Milán “cuatro manifestaciones en siete días”, destacó el vicealcalde de la ciudad, Ricardo De Corato. “Es un número elevado. Milán no es una provincia palestina". El 3 de enero, después de una manifestación, los participantes rezaron frente a la Catedral de la ciudad, provocando el descontento de los católicos. Una semana después, hicieron lo mismo frente a la Estación Central. Otros lo hicieron frente al Coliseo romano y a la Basílica de San Petronio, en Bolonia. En Turín, el 10 de enero, 5.000 personas protestaron. La mayor parte eran árabes procedentes de Marruecos, pero también de Túnez y Egipto.

Solo hay un centenar de palestinos en la ciudad. Los manifestantes han marchado por las calles del centro, en la concentración del colectivo Free Palestine, organizada por grupos anarquistas y de la izquierda extraparlamentaria. Durante la manifestación, algunos quemaron las banderas de Israel, mostraron pancartas en las que se comparaba la estrella de David con la esvástica, enarbolaron banderas de Hamás y Hezbolá, enseñaron una foto de Hassan Nasralá, así como imágenes o muñecos en memoria de los niños asesinados. Además del típico "Allahu akbar” (Dios es grande), sus lemas constituían un duro ataque a Israel, “Estado asesino” y a sus líderes, “Barak homicida”.

No faltaban además las referencias a la yihad y a la intifada (“Intifada aquí”, se podía leer en una columna de los pórticos de la vía Po). La manifestación se ha notado mucho porque Turín cuenta con una gran población emigrante debido a la Fiat y otras industrias asentadas en la zona. "La elección de no conceder la ciudadanía a los inmigrantes hace que se sientan aún más unidos a su país de origen. Es normal que estas personas residan aquí físicamente pero continúen estando absolutamente inmersas en la realidad del mundo árabe”, ha comentado Renzo Guolo, profesor de sociología del Islam en la Universidad de la ciudad, que añade: “Con los medios de comunicación disponibles actualmente, es aún más fácil”.

Más banderas quemadas

Pero Turín es también una ciudad con una comunidad judía bastante importante en Italia. Su sinagoga se encuentra en San Salvario, un barrio densamente habitado por inmigrantes árabes y africanos. En los últimos días, una patrulla de policía controla constantemente el lugar de culto. Durante las protestas, la Asociación italo-israelí ha sido bombardeada por bolas de nieve y huevos llenos de gusanos: “Queremos expresar nuestra inquietud por la ola de intolerancia y violencia ideológica contra el Estado de Israel”, han afirmado desde la dirección. "Los gestos violentos, como el de quemar banderas, serán condenados", ha declarado el rabino principal de Turín, Albert Somekh al diario La Stampa. “Siempre existe la sospecha de que estas iniciativas estén instrumentalizadas políticamente, y no sean tan espontáneas”.

WikipediaNo es la primera vez que grupos anarquistas y de la extrema izquierda, unidos a asociaciones musulmanas, critican al Estado hebreo en Turín, en una mezcla de causas ideológicas y religiosas. Hace unos meses, hubo otras protestas, durante las manifestaciones del primero de mayo y del 10 de mayo, durante la Feria del Libro de Turín, donde el invitado especial era Israel, su cultura y sus intelectuales. La situación es diferente a la de Roma, donde algunas tiendas regentadas por judíos han sido boicoteadas por un grupo nacionalista de extrema derecha, Militia.

Sin embargo, Turín no es solo un lugar de desencuentro: desde 1997 la ciudad está hermanada con Haifa y Gaza para incentivar las ocasiones de diálogo entre las dos poblaciones: "Estamos considerando la posibilidad de enviar y alojar en Turín a niños que necesitan cuidados y operaciones especialmente delicados", ha prometido el alcalde, Sergio Chiamparino.