Turquía-Alemania:billete de ida y vuelta

Artículo publicado el 31 de Mayo de 2011
Artículo publicado el 31 de Mayo de 2011
Después de haber crecido en Alemania, eligieron darle la espalda para volver a su país de origen: Turquía. En Estambul les llaman los “Almanci”, con un pequeño contrapunto peyorativo. Hasan, Cengiz, Hazar y Cigdem nos cuetan la historia de su retorno a los bordes del Bósforo.

"Siempre me he sentido turco"Desde lo alto de su restaurante, situado en el puente Galata, Hasan tiene una vista inabarcable. A su derecha, el barrio histórico Eminönü y la Mezquita Nueva que se caliente con el sol de abril. A su izquierda, Beyoglu y el Estambul moderno se alzan sobre las colinas. A sus pies, agua turquesa del Cuerno de Oro qui va a dar al Bósforo. “Aquí, me siento en mi casa-cuenta Hasan-Me siento europeo y Estambul…es Europa”. Sin embargo, Hasan ha pasado la mayor parte de su vida lejos de los bordes del Mar Negro. Ha vivido 25 años en el Ruhr, la región industrial del oeste de Alemania. En un perfecto alemán y con una taza de té en la mano, Hasan nos cuenta su historia. La de un viaje con billete de vuelta.

“Mi padre fue a Alemania en 1964 como trabajador inmigrante que trabajaba en la mina. Yo le uní en el Ruhr en 1973. Apenas tenía tres meses. Siendo tan solo un niño, la integración no fue fácil. En el colegio, durante mis años de formación, viví muy malas experiencias. Vivíamos en un barrio turco y muchos de los mayores no hablaban alemán correctamente. Les jóvenes pudimos aprender la lengua en la escuela. En casa, era Oriente. Una vez salías por la puerta, estaba en Europa. Pero siempre me he sentido turvo, sobre todo cuando a la mínima te echan en cara esa identidad”

Jubilarse y volver

Hassan se instaló como artesano en Bielefeld, en el Ruhr. Sus padres regresaron a Turquía en 1996 durante su jubilación. Allí, su padre cayó enfermo. “Soy el mayor, por eso yo era responsable de mis padres”. Las casualidades de la vida empujaron a Hasan a mudarse a Turquía. “Al principio, fue un poco difícil”. Después de 25 años en Alemania, mi turco no era precisamente bueno. El entorno me resultaba completamente extraño. Salvo la comida-añade riendo-. Conocía la cocina turca gracias a mi madre”. Pero Hasan se adaptó rápidamente y en Estambul no faltaban perspectivas. Empezó a trabajar como camarero en un restaurante de pescado en el puente Galata. Hasan no ha vuelto a poner sus pines en Alemania desde hace cuatro años. Una vida entre dos culturas. Un puente entre dos ríos.

Cerca de 40.000 turcos dejaron Alemania para volver a Turquía durante 2010

500.000 turcos se fueron de Alemania

“Para la clase obrera, que no tiene contactos en Turquía, puede ser preferible quedarse en Alemania”

Muchos turcos comparten el destino de Hasan. El año pasado, cerca de 40.000 se fueron de Alemania para regresar a su país. Un total de 500.000 durante los últimos treinta años. Desde 2005, son más numerosos los Turcos que se van de Alemania que los que entran en ella. El número de personas de origen turco en Alemania se sitúa hoy en día alrededor de 2,7 millones, de los cuales un tercio posee la nacionalidad alemana. “Hay dos motivos principales que explican este fenómeno de regreso”, explica el profesor Ayhan Kaya, director del Instituto de Estudios Europeos en la Universidad Bilgi en Estambul. “La primera es económica: Turquía es un país en pleno boom, con una gran demanda. Todos los que hablan dos lenguas tienen muy buenas perspectivas de empleo. La segunda razón es el aumento de la islamofobia, de racismo y de “turcofobia” en Europa. Los que regresan suelen pertenecer a la clase media, superior. Y están cansados de estos debates de integración. Pero no es fácil volver. Para la clase obrera, que no tiene contactos en Turquía, puede ser preferible quedarse en Alemania”. Islamofobia, Turcofobia…El juicio del profesor Kaya no es muy suave con los gobiernos alemán y francés: “Alemania y Francia están perdiendo sus propios habitantes. Pero algunos tienen interés en continuar el debate sobre la inmigración para esconder sus problemas domésticos”.

En Alemania, jamás sería director

“Hemos, inevitablemente, cambiado la cultura alemana”

Para intercambiar sus experiencias, los llamados « Almanci » re reunen un avez al mes en Estambul para una «Rückkehrer-Stammtisch. Un término típicamente alemán que designa el reecuentro de “los que han vuelto”. Con un telón de fondo formado por las luces de la ciudad, esta tarde de abril estas casi 60 personas dialogan en alemán y en turco. Cada uno tiene su historia. Todas diferentes y, sin embargo, parecidas. Cengiz, de apariencia jovial con su traje gris, explica: “En Alemania, jamás me habría podido convertir en director de un banco. ¿Por qué me tengo que resignar siempre a un puesto de número 2? Ya no quería ser “el Turco” durante más tiempo. Estaba harto. No es que odie Alemania. Allí aprendí mucho ». Es también el caso de Hazar, de 24 años recién cumplidos, que acaba de regresar a Estambul después de haber pasado diez años en Baviera y terminar sus estudios en Munich. “En Turquía he visto la oportunidad de poder progresar rápidamente . Con mi diploma de alemán tengo ventaja en el mercado turvo. En Alemania no habría tenido esta suerte”.

Orgulloso de su experiencia en los dos países, Cenzig toma distancia para hablar de estos flujos migratorios: “Hemos, inevitablemente, cambiado la cultura alemana aportando un poco de vida mediterránea. De la misma manera, también estamos cambiando la sociedad turca a través, por ejemplo, de nuevos métodos de trabajo”. Pero el debate político en Alemania, como en buena parte de Europa, ignora una gran parte de la realidad de las calles ardientes de dinamismo de Estambul. A pesar de que en Alemania falta mano de obra cualificada y ve a su población envejecer, no es capaz de retener a aquelllos que han vivido en su tierra durante 10,15,20 años. Hace exactamente 50 años fue firmado el acuerdo entre Turquía y Alemania para el envío de trabajadores inmigrantes. A propósito de esto, el escritor Mas Frisch hizo esta célebre cita: “Pedimos trabajadores y llegaron personas”. Hoy, Alemania necesita aún trabajadores, pero estos hombres ya han sacado su billete de vuelta.

 

El autor agradece de manera particular a todos aquellos que hicieron posible este reportaje: Cigdem Akkaya, Nicolas Cheviron, Julia Floren, Burcin Gercek, Bulent Kilic, Rahükal Turgut y todo el equipo de cafebabel.com

Este artículo forma parte de Oriente Express Reporter 2010-2011, una serie de reportajes realizados por cafebabel.com en los Balcanes. Para conocer mejor el proyecto,  Orient Express Reporter.

Fotos : Portada : (cc)burax/flickr ; Hasan : ©Sébastien Vannier : Sultanahmet : (cc)Liquid Oh/flickr : Hazar : ©Sébastien Vannier ; Tres jóvenes delante del Bósforo : (cc)telomi/flickr