Turquía vista por Orhan Pamuk

Artículo publicado el 28 de Febrero de 2011
Artículo publicado el 28 de Febrero de 2011
Las negociaciones sobre la adhesión de Turquía a la Unión Europea se iniciaron hace cinco años, pero los europeos siguen siendo desconfiados. ¿Por qué? ¿Qué hay detrás de la vistosa belleza turca? ¿Hasta dónde chocan allí las culturas de Oriente y Occidente? Pese a provocar a sus compatriotas más sensibles, el escritor turco y Premio Nobel Ohran Pamuk desgrana estas y otras preguntas.

En 2006, año en que recibió el Premio Nobel de Literatura, Orhan Pamuk fue seleccionado por la revista Time para engrosar la lista de las 100 personas más influyentes del mundo. Sus libros vendieron 7 millones de ejemplares y fueron traducidos a más de 50 idiomas. ¿Cómo es que el escritor turco más famoso, que pasó su vida en Estambul y que escribió sobre su país y su gente, se ha considerado un enemigo de la nación? (En 2005, Orhan Pamuk se arriesgaba a cumplir 4 años de prisión por decir en un periódico suizo que “un millón de armenios y 30.000 kurdos fueron asesinados en estas tierras, pero nadie más que yo se atreve a decirlo.”; la denuncia sería abandonada el año siguiente). En primer lugar, el autor no describe a Turquía como un país del Este universalmente hermoso y misterioso. En su obra encontramos un país ciertamente hermoso en su autenticidad, sí, pero acomplejado, desgarrado y en busca de su propia identidad. No podemos ignorar el origen burgués de Orhan Pamuk, que creció en el barrio “occidentalizado” de Nisantasi y que viene de una familia atea cuya única religión era la literatura. ¿Cómo es la Turquía de Pamuk?

Hüzün

Mustafa Kemal Atatürk afirmó una vez: “Qué feliz es el que se define como turco”. Una imagen completamente opuesta surge de los libros de Pamuk; la visión de la grandeza del pasado y su pérdida pesan a los turcos. Es por eso que el orgullo nacional está constantemente confundido con los complejos. Todo esto está en el origen del fenómeno que el escritor describe en su libro Estambul, una ciudad de recuerdos, una cosa que él llama hüzün. Hüzün es la melancolía, la depresión. Pero no de un solo individuo, sino global: “Sentimiento, humor y cultura en los que participan millones”. La manera en que los turcos viven hüzün nos muestra muy bien su actitud ante la vida y la realidad que les rodea. Según Pamuk, los turcos sufren sea cual sea su elección y su sufrimiento está lleno de vanidad. En Estambul: Memorias de una ciudad, escribe que “el héroe de las películas turcas de mi infancia y mi adolescencia, tan como los héroes de la vida real, se comportaban así: nos daban la impresión de tener hüzün en su corazón desde su nacimiento, es por eso que no sabían luchar por el dinero, el éxito o la mujer que querían.” Para los habitantes de Estambul, hüzün es una especie de licencia poética que justifica su decadencia.

Aporta en sus libros una imagen profunda y crítica de TurquíaEs una imagen triste que el escritor da de sus compatriotas, que huyen de la vida por miedo al fracaso y viven con seguridad en las cadenas de la angustia, de la nostalgia y de los sueños incumplidos. Otra marca de peso en la mentalidad turca es la lucha constante entre Oriente y Occidente, entre la tradición y la modernidad. Pamuk habla de matrimonio entre la furia y la fascinación. Los críticos europeos se enfadan con los turcos y con frecuencia provocan reacciones nacionalistas, pero, por otra parte, los turcos solicitan la aceptación de Occidente y tratan de confirmar su espíritu europeo. Sólo Pamuk es un partidario apasionado de la adhesión de Turquía a la Unión Europea. Pero se da cuenta de que las diferentes experiencias entre ambas hace que este camino siga siendo largo y complejo.

Los opuestos se atraen

Turquía es también un país donde coexisten ideologías radicalmente diferentes. Pamuk dice que dejarse afectar por las ideas extremas constituye una pasión turca. Lo ha presentado más claramente en Nieve (premio Medicis extranjero en 2005), su primero y último libro político (como él mismo dijo). En Kars, la ciudad que es un caso especial de los procesos que tienen lugar en toda Turquía, los movimientos diferentes se enfrentan: los islamistas extremistas, los laicos, los movimientos nacionalistas y los nostálgicos del Oeste. El propio autor dice que en Kars está omnipresente el “sentido tangible de la tristeza que surge de ser parte de Europea y al mismo tiempo llevar una política no europea. Las disputas ideológicas sin resultado comprometen toda la sociedad y gastan su energía.”

Gracias a los libros de Orhan Pamuk superamos la imagen estereotipada de un lugar donde pasar la vacaciones. Nos habla de un país que desea adherirse a la Unión Europea, pero donde no es aceptado, un país del que provienen miles de inmigrantes, suscitando los sentimientos contradictorios en el oeste de Europa. El resultado para los lectores es una imagen de la verdadera alma turca, lo cual, como el alma descrita por Pamuk en Estambul, se dibuja en claroscuro. El alma marchita y brota de nuevo; fascina y rechaza. Orhan Pamuk desmitifica sin complacencia “la maldición” de su país, pero el escritor está convencido de que Turquía y Europa tienen un futuro común.

Foto: Portada: (cc) Lance Catedral; Pamuk (cc) Renato Guerra; Nisantasi (cc)CharlesFred; autostop (cc) CharlesFred