Turquía y los finales de cuento: Batman y los kurdos, distantes

Artículo publicado el 27 de Marzo de 2012
Artículo publicado el 27 de Marzo de 2012
En Batman, una ciudad del sudeste de Turquía, 148 personas han sido detenidas. Entre ellas había 42 niños que el hombre murciélago no vendrá a consolar. Explicación de la complicada situación kurda, entre cuento de hadas y cuenta de hechos.

¿Conocéis la historia de la rana, de la princesa y del príncipe azul? Pues hay que explicar la verdad de este cuento hermoso pero a la vez mentiroso. Lo que no se les explica a los niños es que la princesa estaba tan hambrienta que se habría metido la pobre bestia en la boca intentando desesperadamente saciar un poco su enorme apetito. Esto era sin tener en cuenta que el sapo pertenecía a la familia de los bufo alvarius, especie con una piel viscosa y capaz, en caso de ansiedad, de secretar un psicotrópico alucinógeno que podría volver pálido al mismo Bob Marley. Lejos de ser seducida por el viscoso anfibio pero con el estómago, no obstante, demasiado vacío para debatir largo y tendido sobre la decisión que había que tomar, intentó tragar entero el maldito animal. Pero la cobarde criatura, viendo como se aproximaban los caninos de la señorita, empezó inmediatamente a transpirar su sudor alucinógeno. En el microsegundo en el cual sus papilas se encontraron con las pústulas pegajosas, la princesa entró en trance mientras su boca bebía el dulce veneno. Mientras su imaginación estaba fuertemente inhibida por la droga, se le apareció, de repente, un magnífico señor, cabalgando un corcel de fuego y que le hacía galantemente y a toda prisa promesas de futuro, de reino y de descendencia.

La “Colombia turca”

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Esta versión extravagante de la célebre fábula infantil me fue narrada una tarde de invierno por un joven profesor de inglés que enseñaba en Kiziltepe, ciudad del Kurdistán turco. Los amigos de mi anfitrión son kurdos, turcos, sirios. Se encuentra por lo tanto en una cacofonía de diferentes lenguas que se dan prisa para compartir su rutina y su estado de ánimo, encadenando alegremente los cigarrillos y los botes de cerveza. Pocos de ellos están realmente satisfechos de habitar en la región. Los kurdos, evidentemente, protestan contra la concepción kemalista que los reduce a “turcos de las montañas”, contra la presencia perpetua de tanques en los callejones, contra el encarcelamiento frecuente de sus representantes políticos, contra la censura de su lengua y sus tradiciones. En cuanto a los demás, la mayoría profesores, han sido enviados aquí en una misión del mismo modo que trasladan a los jóvenes profesores franceses en las ZEP (Zonas de educación prioritaria). Puesto que parece impensable dejar que profesores kurdos enseñen en su propio bastión, el gobierno se encuentra en efecto obligado a dimitir en la región de los turcos de "pura cepa" incluso en la de los sirios, para promover una educación "turquizada" o, al menos, "deskurdizada".

La estancia de estos profesores en Kurdistán, aunque no sustituye el calvario, de todas formas se percibe a menudo como una triste fatalidad. Unos sueñan con un Kurdistán independiente; otros, con un traslado próximo hacia Estambul o Ankara: nadie parece satisfecho con el régimen de excepción que se hace eterno desde que empezó en 1989. Como la pequeña comunidad ya no consigue ahogar sus problemas y su rencor en litros de Efes (marca de cerveza turca), explica como se ha retirado frente a productos más fuertes, así como lo atestiguan las columnas olorosas de humo que invaden progresivamente la habitación. Orgulloso de sus plantaciones locales, el pequeño grupo ecléctico incluso se compromete con una promoción casi turística de la fértil “Colombia turca”.

El kurdo también es llamado "turco de las montañas"

Batman y Zenguin

Batman, el final de los superhéroesExiste en Kurdistán una fábula menos asombrosa, que no trata de una heroína, sino de un héroe llamado Kawa. En tiempos remotos, Zohak, rey quimérico del desierto iraniano que llevaba una serpiente en cada muslo, exigía que le cocieran cada día los cerebros de dos jóvenes muchachos como desayuno para sus reptiles. En realidad, los médicos encargados de este trabajo de carnicería hicieron trampas para sólo tener que sacrificar un efebo al día, sustituyendo uno de los dos cerebros por el encéfalo de un carnero, y dejando así que el segundo adolescente condenado pudiera salir corriendo, antes de que fuera demasiado tarde. Con el tiempo, los jóvenes fugitivos se reunieron en las montañas y sólo formaron una comunidad: el pueblo kurdo. Más tarde, Kawa, un herrero cuyos dieciséis primeros hijos habían sido capturados por las villanas víboras, cuando vio que su último heredero fue capturado también, se rebeló, eliminó a Zohak y organizó una gran hoguera para celebrar su victoria. Desde entonces, la fiesta de Newroz conmemora cada primavera este triunfo de la libertad sobre la tiranía y la supervivencia de un pueblo kurdo que no ha cesado de indignarse y de luchar por su emancipación.

Este año también, las autoridades políticas han censurado el nuevo año kurdo, prohibiendo todas las fiestas desde Estambul hasta Diyarbakir (sureste de Turquía). Una cosa tristemente previsible: la fiesta se ha transformado rápidamente en un motín. En Estambul, Haci Zenguin, representante del BDP (Partido Paz y Democracia), fue asesinado tras recibir un golpe en la cabeza con una bomba lacrimógena. En Cizre, un policía falleció después de haber recibido un tiro de rifle por parte de un manifestante.

Debatiéndose entre las ganas de actuar y una indiferencia adictiva es difícil adivinar si el próximo capítulo de la historia de la juventud kurda será la de un cuento de hadas o la de una cuenta de hechos. ¿Conseguirán las nuevas generaciones hacer que estos rencores comunitarios se desvanezcan como el humo o se mezclarán con un compromiso político más peligroso? En Batman, ciudad del sureste de Turquía, 148 personas fueron detenidas, entre las cuales 42 niños, que el hombre murciélago no vendrá a consolar. Final de los cuentos que todavía hay que seguir.

Fotos:  portada (cc) andybrannan/flickr Texto : Princesse-grenouille : totallysevere/flickr, Kurdistan : kurdistan4all/flickr, nlewis039/flickr; vídeo: (cc) euronewses/youtube