“Turquía y sus maravillas”: Temporada de Turquía en Francia (julio 2009-julio 2010)

Artículo publicado el 17 de Abril de 2009
Artículo publicado el 17 de Abril de 2009
Strasbourg, 5 de marzo de 2009 Por Vanessa Schmitz Traducido por Rebeca Santamarta Como respuesta a la “Primavera Francesa” celebrada en 2006 en Turquía, Culturesfrance pilota “Turquía y sus maravillas” en el marco de las temporadas culturales del año 2009.
Desde este mes de julio hasta el próximo marzo, más de 300 eventos consagrados a la Turquía de ayer y de hoy llegaran a la vida cultural de las regiones francesas. Desde 1985, Culturesfrance multiplica las colaboraciones con los ministerios de asuntos exteriores de diferentes países tanto para las temporadas francesas en el extranjero como para las de países extranjeros en Francia. Destinadas a hacer descubrir las diferentes facetas de las culturas del país homenajeado, las temporadas culturales permiten tejer lazos duraderos entre las comunidades artísticas y culturales implicadas en el proyecto. Este año 2009 Francia se lo dedica a Brasil.

Un programa variado

Exposiciones, espectáculos, conciertos, ciclos cinematográficos, coloquios y diferentes publicaciones estarán dedicados a Turquía un año antes de que Estambul sea la Capital Europea de la Cultura. Numerosos festivales, centros de arte e instituciones culturales invitarán a artistas, escritores y personalidades turcas por toda Francia.

La ciudad de Lille inició esta temporada el 14 de marzo en el marco de “Lille 3000” con “Estambul atravesado”, exposición en el Palacio de Bellas Artes consagrada a la gran ciudad turca y que podrá visitarse hasta el 12 de julio.

Montpellier Danse presentará el 1 y 2 de julio, en el Estudio Bagouet la última creación de los coreógrafos Mustapha Kaplan yFiliz Sizanli, figuras destacadas de la danza contemporánea independiente en Turquía. Dokuman es una obra representada por 6 bailarines a medio camino entre la danza y el movimiento. Un laboratorio de experiencias sobre el cuerpo, el sentido y las formas que mezcla la contemplación estética y la reflexión filosófica.

En la Sarthe, el Festival de Sablé presentará el 20 de agosto el espectáculo “Müsennâ-Miriors du Levant” que evoca las fiestas del siglo XVII en el Palacio de Topkapi.

El Museo de Bellas Artes de Valenciennes dedicará una exposición al padre de la pintura orientalista, Jean Baptiste Vanmour.

En París, dos exposiciones centrarán esta actualidad: “Estambul en el Gran Palais” sobre la historia de la ciudad y “Esplendores de los sultanes, Caftans del palacio de Topkapi” y “Izmir-Smyrne antiguo, retrato de una ciudad antigua” en el museo del Louvre invitarán al espectador a descubrir las alfombras del palacio de Topkapi y las fundaciones de Izmir, antiguamente conocidas bajo el nombre griego Smyrne.

Paris Cinéma proyectará una treintena de películas turcas en la primera quincena de julio y el “Festival Paris Quartier” ofrecerá un mes de programación pluridisciplinar en todos los barrios de Paris entre el 15 de julio y el 15 de agosto.

Propuestas que traspasan el marco cultural

En el momento en que las negociaciones se intensifican entre Europa y Turquía por la adhesión del país en el seno de la Unión, cada intercambio entre las dos comunidades se reviste de una dimensión particular. Oficialmente reconocida candidata a adherirse desde el 10 de diciembre de 1999, Turquía satisface los criterios de Copenhague en 2004 y en 2005 se abren las negociaciones para su integración. Su adhesión se vuelve entontes posible teóricamente a partir de 2014. En la opinión pública europea el rechazo predomina: un sondeo IFOP hecho público el pasado 4 de septiembre indica que el 67% de los europeos se oponen a la integración de Turquía en la Unión. El rechazo es mayoritario en la totalidad de los países destacando Francia donde la oposición es del 80%. Esta Temporada Cultural que Culturesfrance integra en un ciclo deseoso de imponer una “dominante Europa ampliada” emerge en una etapa bisagra. Turquía ha desarrollado esfuerzos sin precedentes para responder a las exigencias de los criterios de Copenhague. Mientras, los frenos económicos y políticos parecen disiparse, el tema de la “compatibilidad cultural” se pone en relieve al punto de llevar al primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan a calificar a Europa de “club cristiano”. Un diálogo entre las dos culturas permitiría acabar con las tensiones palpables. Con este objetivo, las cooperaciones culturales podrían dar a conocer una Turquía contemporánea, abierta e innovadora.