Ucrania en la unión europea: putin no deja escapar el este

Artículo publicado el 2 de Diciembre de 2013
Artículo publicado el 2 de Diciembre de 2013

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El pasado 28 de noviembre la ciudad de Vilnius acogió la cumbre de la Unión Europea, una cumbre importante para la política de acercamiento, dónde se debía firmar un acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Ucrania. Sin embargo, Rusia no lo entendió de esta manera. Entre presiones y chantajes, el Kremlin volvió a utilizar técnicas del pasado para mantener a Ucrania a su lado.

El acer­ca­mien­to entre Eu­ro­pa y Ucra­nia fue todo un nido de ví­bo­ras. Fue una oca­sión única para con­so­li­dar los va­lo­res como la de­mo­cra­cia, el es­ta­do de de­re­cho o los de­re­chos del hom­bre, pero los Es­ta­dos miem­bros se en­con­tra­ban entre dos aguas res­pec­to a la de­ci­sión que debía tomar el lo­cuaz pre­si­den­te ucra­niano Víc­tor Ya­nu­kó­vich.

No obs­tan­te, poco a poco el prag­ma­tis­mo ganó fuer­zas en Bru­se­las, pues­to que Ucra­nia había en­tre­abier­to la puer­ta al com­pro­mi­so tras el caso de la po­si­ble hos­pi­ta­li­za­ción en Ale­ma­nia de la ex pri­me­ra mi­nis­tra  Yulia Ti­mos­hen­ko.

La in­ti­mi­da­ción rusa

Ade­más del im­pac­to so­cial po­si­ti­vo sobre la so­cie­dad ucra­nia­na que un acuer­do po­dría tener, tam­bién es evi­den­te el in­te­rés geo­es­tra­té­gi­co. Pro­fun­di­zar las re­la­cio­nes con un país como Ucra­nia re­for­za­ría con­si­de­ra­ble­men­te las po­si­cio­nes eu­ro­peas en una re­gión donde la he­ge­mo­nía rusa es total. De este modo, la idea de un acuer­do con Ucra­nia avan­zó hacia los go­bier­nos eu­ro­peos y los jefes de Es­ta­do. Pero un nuevo obs­tácu­lo, bas­tan­te im­por­tan­te, se in­ter­pu­so en el acer­ca­mien­to de la cum­bre de Vil­nius: el en­tu­sia­mo de Vla­di­mir Putin con res­pec­to al acer­ca­mien­to de Ucra­nia con el Oeste era muy re­la­ti­vo. Al con­tra­rio, el Krem­lin quie­re que Kiev se com­pro­me­ta ple­na­men­te con su unión adua­ne­ra, a la que ya se ha ad­he­ri­do Ka­za­jas­tán y Bie­lo­rru­sia, éste úl­ti­mo país con­si­de­ra­do como la úl­ti­ma dic­ta­du­ra de Eu­ro­pa

Para des­ta­car su po­si­ción, el pre­si­den­te ruso no se hechó atrás ante nada. Su prin­ci­pal arma es na­tu­ral­men­te el gas. En efec­to, los ucra­nia­nos son com­ple­ta­men­te de­pen­dien­tes de este tipo de ener­gía rusa que, por otro lado, pagan ar­bri­tra­ria­men­te a un pre­cio muy ele­va­do. Así, ce­rrar el grifo de la ener­gía se con­vier­te en un grave pro­ble­ma para Ucra­nia. Apar­te, Putin uti­li­zó su in­fluen­cia di­rec­ta­men­te sobre su ho­mó­lo­go Víc­tor Ya­nu­kó­vich ame­na­zán­do­lo entre lí­neas con el apoyo de uno de sus ad­ver­sa­rios du­ran­te las pró­xi­mas elec­cio­nes pre­si­den­cias, pre­vis­tas para co­mien­zo de 2015.

 eu­ro­pa ame­na­za­da

Concretamente, Moscú ha anunciado que habrá represalias comerciales contra Ucrania en el caso de que se firme el acuerdo con Europa. En efecto, durante algunas semanas, Rusia cerró sus fronteras a la compañía chocolatera Roshen con el débil pretexto de razones sanitarias. Y generalizando a todo el conjunto de productos ucranianos, este tipo de medidas restrictivas podrían tener un impacto devastador para el comercio ucraniano puesto que el 25% de las exportaciones se destinan a Rusia. Este método punitivo ya se utilizó otra  vez contra Lituania, miembro de la Unión Europea, país organizador de la cumbre y primer apoyo para el acuerdo con Ucrania. De hecho, los controles aduaneros que se impusieron a los transportistas de leche proveniente de Lituania se endurecieron cuándo se aproximaba la fecha de 28 de noviembre.

Peor aún, el enclave de Kaliningrado, situado al oeste de Lituania, ha comenzado a reservar gas. ¿Puede ser que haya un corte en el suministro de gas del gaseoducto que alimenta también a Vilnius? Dalia Gry­baus­kai­te, presidenta de Lituania, estimó esta hipótesis como admisible. Y es que, si realmente las sanciones económicas y energéticas fueran finalemente difíciles de establecer contra Lituania, país apoyado por Bruselas, esta hipótesis sería totalmente real para Ucrania.

Preocupado por la molestia que pudiera ocasionar a Rusia y, sin embargo, socio comercial ineludible, Ucrania terminó por capitular una semana antes de la cumbre. En efecto, Víc­tor Ya­nu­kó­vich eligió la prudencia frente al presidente ruso Vladimir Putin y suspendió todo acuerdo de asociación con la Unión Europea. Esta victoria geopolítica para el presidente ruso, que se reveló una vez más hábil que sus homólogs europeos, podría, sin embargo, durar poco. El apoyo al acuerdo por parte de los ucranianos fue muy numeroso y los ciudadanos se manifestaron por el descontento. De este modo, se ha dejado la puerta abierta al acuerdo europeo en una fecha más favorable y se ha hecho ver que es improbable la entrada oficial de Ucrania en la unión aduanera rusa.