Ucrania, Yulia Timoshenko y los tres presidentes: Un melodrama político

Artículo publicado el 21 de Septiembre de 2011
Artículo publicado el 21 de Septiembre de 2011
Ucrania celebra este año el 20º aniversario de su independencia. Entre los preparativos de las celebraciones hay espectáculos sobre la política. El papel protagonista es para Yulia Timoshenko, ex primera ministra y heroína de la Revolución naranja, en un absurdo proceso que divide al país.

El 5 de agosto, Yulia Timoshenko fue detenida por abuso de poder. La justicia considera que en 2009 llegó deliberadamente a un acuerdo con el gobierno de Moscú para importar gas ruso a un precio excesivo, causando al Estado ucraniano pérdidas de 130 millones de euros.

Los opositores de Timoshenko manifestándose delante del juzgado

La Revolución naranja

Esta no era la primera vez que Yulia Timoshenko era detenida. Hace diez años, en febrero de 2001, pasó 42 días en prisión. Como todos los políticos, ella también tiene su lado oscuro, pero nunca afectó a su reputación, que sigue siendo la de una mujer revolucionaria. Lady Ju, como la llaman en Ucrania, siempre ha denunciado los problemas sociales de su país. Su carisma, su capacidad de escucha, su capacidad de ponerse en primera línea, siempre han molestado a todos los presidentes desde los primeros tiempos de la independencia de Ucrania. Cuando era ministra de energía, fue arrestada a raíz de las reformas y de las declaraciones inoportunas según el entonces presidente, Leonid Kuchma. Pero después de un mes de proceso, Yulia Timoshenko se convirtió en una víctima de la represión política a los ojos de la opinión pública. El movimiento de oposición que organizó, “Ucrania sin Kuchma”, se difundió por todo el país y obtenía dos años más tarde, en 2004, el papel protagonista en la Revolución naranja.

Ha recibido el apoyo de los ucranianos y del mundo entero, que la consideraban capaz de acercar Ucrania a la Unión Europea. La alianza con Viktor Yuschchenko fue muy importante, más para él que para ella. El carisma de Yulia Timoshenko y su capacidad para influir en las masas afectaron al país entero, que salió a la calle para protestar contra el régimen corrupto y pedir un futuro mejor.

A la oposición

Después de la victoria electoral y del acceso de Viktor Yuschchenko a la presidencia de la República, todo parecía ir a mejor. Yulia Timoshenko se convertía entonces en Primera ministra y el tándem perfecto con Yuschenko permitía al país esperar niveles de desarrollo económico-social comparables a los de otros países europeos. Pero la alianza dio paso rápidamente a la rivalidad. El temor de encontrarse a la somra de Lady Ju condujo a Viktor Yuschchenko a emprender un juego nuevo: cinco años de batalla y de comportamientos inaceptables por parte de un presidente mientras Yulia Timoshenko, que formaba parte del gobierno, permanecía en la oposición.

Il 36 era il numero del suo partito (blocco Yulia Tymoschenko) sulla lista elettoraleOfendida y abandonada, la antigua Primera Ministra conseguía entrar en el Parlamento en 2007 con 156 escaños de un total de 450, y obtuvo, en 2010, el 25% de los votos de las elecciones presidenciales, durante las cuales Timoshenko ganó a Viktor Yanukovich su terrible rival en 2004. Ella siguió entonces su trabajo en la oposición con una batalla en los medios de comunicación y con manifestaciones de su partido en las calles. Viktor Yanukovitch no resistió : no logrando encontrar una mejor respuesta a las acusaciones de Yulia Timoshenko, decidió encarcelarla.

La corrupción del sistema judicial

Sus motivos son simples. Antes de nada, eliminarla de la escena política antes de las elecciones parlamentarias de 2012, pero también vengarse de todos los procesos que Lady Ju había intentado con el apoyo del antiguo ministro del Interior, Yuriy Lutsenko. Este último, antiguo miembro del gabinete de Timoshenko, está siendo juzgado actualmente por abuso de poder. Viktor Yanukovich no aprendió la lección con la experiencia de Leonid Kuchma y no parece ser consciente de que este gesto podría causar su pérdida. Todo el mundo condenó el encarcelamiento de Yulia Timoshenko. “Se trata de una cuestión interna y no de un asunto internacional”, hizo saber el partido del presidente en un comunicado de prensa. Incluso Rusia, que siempre apoyó a Viktor Yanukovich, afirma que Yulia Timoshenko es inocente. Ésta rechaza todas las acusaciones, reprochando al antiguo presidente Viktor Yanukovich no haber asumido sus responsabilidades en un momento decisivo y haberla dejado negociar sola el asunto del abastecimiento de gas con Moscú. Viktor Yushchenko, testifica contra ella, continuando la batalla interrumpida. Yanukovich llegará a afirmar que él “no tiene nada que ver” con la detención de su rival.

“Si el gobierno y el presidente pueden encarcelar tan fácilmente al jefe de la oposición (...) ¿qué le puede suceder a los simples ciudadanos?”

El pueblo ucraniano sigue con ironía el proceso, convertido en un auténtico melodrama, retransmitido en directo por una cadena nacional. Y la mayoría se sitúa al lado de la víctima. Yuriy Lukanov, periodista ucraniano, explica: “Las personas que se manifiestan en la calle y delante del juzgado no son fanáticos de la política de Yulia Timoshenko. Pero todos se hacen la misma pregunta: si el gobierno y el presidente pueden encarcelar tan fácilmente al jefe de la oposición, persiguiéndola por la vía judicial sin darle la posibilidad de defenderse de manera decente, ¿qué le puede suceder a los simples ciudadanos?” El problema de la oposición es que protege a su líder mientras ella debe resistir ante todo un sistema judicial corrupto. Debe defender los derechos de Lady Ju, actualmente en prisión, pero también los de todas las víctimas de la corrupción del sistema. Desgraciadamente, el partido de Yulia Timoshenko no es capaz ahora de dar ese paso decisivo”

Fotos: portada y oposición (cc) balazsgardi/flickr; manifiesto (cc) the waving cat/flickr