UE/UCRANIA: ¿El gas o los derechos del hombre?

Artículo publicado el 5 de Marzo de 2014
Artículo publicado el 5 de Marzo de 2014

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Por An­toi­ne Patoz. El 26 de diciembre de 2004, Víktor Yúshchenko consigue la "tercera vuelta" de las elecciones presidenciales en Ucrania; es el inicio de la Revolución naranja. Víktor Yanukóvich, acusado de haber amañado las elecciones, es obligado a declararse perdedor. Ucrania se permite tener esperanzas. Nueve años más tarde, el cielo vuelve a nublarse.

Ya­nu­kó­vich está de vuel­ta. La de­mo­cra­cia pasa tiem­pos di­fí­ci­les. Pa­re­cía evi­den­te en 2004 que Ucra­nia sería un nuevo miem­bro de la UE. Casi diez años des­pués, la si­tua­ción ha cam­bia­do por com­ple­to.

Que Ya­nu­kó­vich no tiene nada de de­mó­cra­ta es un hecho. En 2004, el pre­si­den­te de en­ton­ces tendría que haber anulado la se­gun­da vuel­ta de la elec­ción pre­si­den­cial como re­sul­ta­do de las irre­gu­la­ri­da­des du­ran­te el es­cru­ti­nio. Ya­nu­kó­vich y su par­ti­do ha­cían hin­ca­pié en esto. Ocho años des­pués: "Las elec­cio­nes par­la­men­ta­rias de 2012 en Ucra­nia se han ca­rac­te­ri­za­do por una falta de con­di­cio­nes ecuá­ni­mes, del de­re­cho al abuso de re­cur­sos ad­mi­nis­tra­ti­vos, de la au­sen­cia de trans­pa­ren­cia para fi­nan­ciar cam­pa­ñas y par­ti­dos po­lí­ti­cos, y de una co­ber­tu­ra me­diá­ti­ca des­equi­li­bra­da", ha se­ña­la­do el in­for­me pre­li­mi­nar ad­jun­to a la mi­sión de ob­ser­va­ción de la OSCE.

Otro pro­ble­ma que afron­tar es el de la jus­ti­cia. La Co­mi­sión Eu­ro­pea y su pre­si­den­te, Durão Ba­rro­so, han ins­ta­do a Ucra­nia a "tomar me­di­das con­cre­tas con el ob­je­ti­vo de arre­glar el pro­ble­ma de la jus­ti­cia se­lec­ti­va". El caso más em­ble­má­ti­co es cla­ra­men­te el de la an­ti­gua pri­me­ra mi­nis­tra Yulia Ti­mos­hen­ko, con­de­na­da a siete años de cár­cel por abuso de poder en el marco de con­tra­tos del gas fir­ma­dos entre Ucra­nia y Rusia en 2009. El Tri­bu­nal de Jus­ti­cia de la Unión Eu­ro­pea dictó su sen­ten­cia el 30 de abril, lo que con­fir­ma el ca­rác­ter ile­gal del arres­to y de la de­ten­ción de la opo­si­to­ra ucra­nia­na. Es por ello que pide su li­be­ra­ción; una pe­ti­ción que no ha te­ni­do efec­to hasta el pre­sen­te. Y lo que es peor, la ex­po­lí­ti­ca acaba de ser so­me­ti­da a jui­cio por ten­ta­ti­va de ase­si­na­to.

El jucio de la CEDH "confirma las inquietudes expresadas constantemente por la UE con respecto a los procedimientos arbitrarios en el caso de Yulia Timoshenko", escriben en un comunicado la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y el comisario a cargo de la política de vecindad, Stefan Füle. Y añaden: "Pedimos a las autoridades ucranianas que reconsideren seriamente la situación de Timoshenko, la dirigente de uno de los partidos de oposición más importantes del país, detenida después de un proceso que no había respetado los procedimientos adecuados, transparentes e independientes." Pero no todos los países miembros comparten esta opinión. Por ejemplo, el primer ministro estonio Ansip declaró (después de una visita a Kiev, eso sí) que las relaciones entre Ucrania y Europa no deberían esconderse detrás de "una mujer". Algunos diplomáticos, en el anonimato, afirman que Timochenko no es un ángel.

Por ahora, el proceso de adhesión de Ucrania se encuentra suspendido; la UE espera que Kiev ponga de su parte. Lituania, que presidirá Europa el 1 de julio, está a favor de dejar un poco de tiempo a Ucrania para que se ajuste a las normas. No hay que olvidar que este país es un socio importante de la UE: en 2012, el volúmen total de intercambios entre Ucrania y Europa era superior a 38 millones de euros, de los cuales cerca de 24 iban de Europa a Ucrania y 14,4 de Ucrania a Europa. La UE necesita al país ucraniano.

De la misma manera, Ucrania podría permitir que Europa fuese independiente en materia energética. Es este asunto lo que tratarán los acuerdos que deberán firmarse entre Bruselas y Kiev.  El objetivo es, evidentemente, disminuir la ruso-dependencia en el terreno del gas. Pero Yanukovich deberá elegir entre el poderoso vecino ruso, con el que ha firmado los acuerdos de cooperación, y la UE, con la que desea colocar una zona de libre cambio. Hasta ahora parece que quiere romper relaciones con el hermano mayor ruso, que controla a su gusto parte de su producción de gas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que es posible que Ucrania decline la oferta. La crisis ha pasado por allí también. Europa no es tan atractiva como en 2004. El diario polaco Rzecs­pos­po­li­ta escribe sobre su vecino ucraniano: "La crisis de la zona euro no ha tenido lugar solamente por los robos de las autoridades griegas o por las inversiones imprudentes de los bancos españoles, sino también por los errores en la estructura de la unión monetaria creada por los alemanes y los franceses. Pero hoy en día, sólo se obliga a pagar por el fracaso del euro a los países mas débiles de Europa. Y eso da que pensar a los posibles futuros estados de la UE".

Europa vuelve a encotrarse otra vez frente a la dicotomía entre los ideales o los imperativos económicos. Es posible que el carisma de Timochenko solucione el problema, puesto que parece imposible la entrada de Ucrania en la UE mientras la opositora esté entre rejas.