Un bronce y ambicionando

Artículo publicado el 29 de Junio de 2009
Artículo publicado el 29 de Junio de 2009
España logra el tercer puesto en la Copa Confederaciones y ya mira hacia el Mundial Rocío Jiménez La campeona de Europa consiguió ayer un tercer puesto en la Copa Confederaciones como un mal menor. Desgana y desilusión fueron los ingredientes que antes fermentaron en la receta de este pastel que se cocía en Sudáfrica.
Ya comenzaron a hacer efecto, cuatro días atrás, después del primer gol de los EEUU en el partido de semifinales. Un tercer puesto, al fin y al cabo, que significaban, por parte de la FIFA, 1'9 millones de euros; sólo 300.000 euros más que para el cuarto puesto. Al parecer, un partido en el que, ya desde el calentamiento, la desmotivación pululaba entre los de Vicente del Bosque. El ambiente no podría decirse que fuese en sintonía. Las siempre fieles compañeras trompetas, conocidas como 'vuvuzelas', escoltaron a los ocho equipos participantes en todos los encuentros y dieron de qué hablar a muchos.

Honestamente se tomó esta competición como un ensayo para el Mundial (a todos los niveles) que se disputará en un año y en estas mismas tierras. Además, para la selección española suponía la primera participación en este torneo en el que compiten los campeones de las seis confederaciones mundiales, la actual campeona mundial y la anfitriona. Durante quince días se mitigó, al menos, la pena del espectador. Tras finalizar la Liga, para el espectador, se hace insoportable ver televisión y que en ninguna cadena aparezca un trocito de césped.

Pero no siempre fue así. Se empezó fuerte (un 0-5 contra Nueva Zelanda). Se soñó con una final ante la selección de Brasil (ya que Italia, otra 'grande', se descolgó antes). Al caer en semifinales ante la selección sorpresa de este campeonato, los EEUU, se pensó que quizá se tuviera que jugar el partido para el tercer y cuarto puesto ante la 'Canarinha' de todos modos... Las expectativas con y de 'la Roja' han ido in crescendo desde que superase en cuartos de final de la Eurocopa a Italia. Partido que quedó 0-0 y se tuvo que ir a los penaltis. Luego se alcanzó la final de la Eurocopa 2008 pasado contra Alemania (hoy precisamente hace un año justo) y un gol de Fernando Torres en el minuto 33 hizo revalidar aquella primera Eurocopa de 1964. Construyó un camino donde todo apuntaba a que los de, por aquel entonces, Luis Aragonés, podrían aspirar a cualquier cosa. Sólo era cuestión de proponérselo.

Al final, ayer también, Brasil fue la que se llevó el triunfo contra los EEUU en un partido que parecía que se iba del lado norteamericano. El marcador llegó a apuntar un 2-0 pero los de Dunga reaccionaron y supieron remontar. Tres goles como los que ya le marcaron en la fase de grupos. La tricampeona del torneo salvó el honor ante una selección que venía a aumentar su hazana y a la que no se le puede negar la gloria de ningún modo. Y... ya se sabe, reza la tradición que quien gana la Copa Confederaciones, no gana el Mundial.

En doce meses treinta y dos selecciones volverán a tierras africanas, esta vez para disputar el Mundial. España espera poder asistir a la cita. La fase de clasificación está en un momento en el que las matemáticas aún no desvelan nada claro, sólo aportan datos: España obtuvo los 18 puntos en juego y es cabeza de grupo a 6 de la segunda (Bosnia-Herzegovina), quedan 12 puntos en juego, dos partidos en casa y dos fuera... Todo es cuestión de proponérselo.