“Un errore umano”: la mafia desde una mirada femenina

Artículo publicado el 13 de Julio de 2012
Artículo publicado el 13 de Julio de 2012
Una actriz palermitana nos cuenta la lucha silenciosa de una mujer que se ha convertido, a su pesar, en la esposa de un mafioso. En un espectáculo lleno de referencias históricas reales –si se piensa en Rita Atria o en Felicia Impastato–, el espectador experiementa a pocos metros del escenario la extrañeza y la sensación de enloquecer que atenaza a la protagonista.
Un errore umano es el nuevo espectáculo de Transit Teatro, una pequeña compañía que trabaja entre París y Palermo.

Rita Atria, Felicia Impastato y ahora Lia. El nombre de la protagonista del espectáculo teatral Un errore umano (Un error humano en castellano) podría aparecer junto a los de aquellas mujeres reales que, en la mayoría de los casos, han sacrificado su vida a favor de la legalidad y de la lucha contra la mafia. “A pesar de que mi padre y mi madre me habían pedido de rodillas que no le hiciera caso, me casé con Vito, hijo de un hombre respetado”.

Así comienza a contar su historia Lia, convertida a su pesar en la mujer de un mafioso: “al principio era amable. Después ¿quién se atrevía a preguntarle adónde iba cada noche? Hasta que me di cuenta”. El marido, de acuerdo con el médico de familia, la internó en un hospital psiquiátrico, desde donde Lia no renunció a seguir adelante con su batalla personal en contra del silencio y la omertà (solidaridad entre mafiosos) que le rodea.

La locura de quien lucha a solas

“El tema de la locura está relacionado con las historias que cuentan las actividades de la mafia –nos cuenta Serena Rispoli, la actriz siciliana que interpreta a Lia–: ya sea porque a la mayor parte de sus arrepentidos se les ha hecho pasar por locos, para desacreditar sus denuncias, o porque cada ciudadano de Sicilia tiene la percepción de vivir una vida alterada, donde la verdad de las cosas es especialmente falseada. La que muestra Lia es la misma sensación de enloquecer que cada persona siente cuando se encuentra delante de ese muro”. Lia no se conforma con su vida de prisionera y se opone con todas sus fuerzas al espectáculo que el director del hospital psiquiátrico ha preparado para distraer a los pacientes. No sigue el juego, prefiere revelarse contra el papel que los demás han elegido para ella.

Panfleto de la representación llevada a cabo en París.

El espectáculo Un errore umano se presentó, con una breve lectura, en la tienda de productos antimafia Ethicando de París, en la calle Grange-aux-Belles. Gigi Borruso, autor del texto, y Serena Rispoli, actriz que interpreta a Lia, se formaron en la Teates de Palermo antes de fundar la compañía Transit Teatro. En la actualidad tienen tres espectáculos en programación entre Italia y Francia: aparte de Un errore umano, han escrito también Fuoricampo (premio Tuttoteatro Dante Cappellettien 2009) y Luigi che sempre ti penza (basado en la inmigración y presentado también en el consulado italiano). La lectura de París fue posible gracias a la hospitalidad de Ethicando y la colaboración con la Carovana Antimafia. Simbólicamente, esta caravana debería concluir en Sicilia a tiempo para la clausura de los últimos hospitales psiquiátricos judiciales de Italia, prevista para febrero de 2013.

La actriz que interpreta a la protagonista, Lia.“Empecé a escribir el texto en 2008 por sugerencia de Serena – cuenta Borruso-. Era un periodo en el que veíamos con horror la caída de la tensión antimafia en nuestro país. La historia de Lia es inventada, pero está inspirada en las declaraciones ante la justicia de Rita Atria y de la madre de Peppino Impastato”. Para quien sepa identificarlas, las referencias históricas son numerosas y están diseminadas por todo el espectáculo: las preguntas que Lia hace al marido recuerdan la lucha silenciosa en la casa de Impastato entre Felicia y su marido Luigi, el padre de Peppino (la lectura de La mafia in casa mia de Anna Puglisi e Umberto Santino es recomendada); otra frase reveladora es la que expresa la desesperación de Lia cuando se entera por la televisión del atentado de Paolo Borsellino: “Yo estaba en ese sitio (el hospital psiquiátrico) cuando lo mataron, y entonces pensé que se convertiría en mi tumba”. Probablemente las mismas reflexiones que llevaron a Rita Atria, jovencísima testigo judicial, a suicidarse una semana después del atentado de la calle Amelio, donde el juez (amigo y padre espiritual) Paolo Borsellino fue masacrado junto a su escolta. “Como siciliana, estas son historias que me afectan personalmente –nos explica la actriz–: con el atentado Borsellino pensamos que acabaría todo”.

El espectáculo se desarrolla en un escenario surrealista (el esqueleto de una cama de matrimonio sirve para representar la jaula camuflada en la que se encarcela a la protagonista), pero la historia no podría ser más real: “Siempre ha sido difícil no caer en los tópicos de la ficción televisiva dedicada a la mafia –revela Serena–. Por ello, nuestro trabajo ha consistido sobre todo en la profundización, en hacer esencial la escena, la ambientación, el modo de transmitir la sensación de extrañeza al espectador”. “Me gusta el personaje de Lia porque es irreductible –añade un poco después–: se planta en el centro de la escena y se niega a participar en el espectáculo con el resto de internos”.

Vivir con miedo

“Estamos vivos de milagro”, concluye Gigi Borruso. ¿Amenazas? ¿Chantajes a los dos actores? Nada de eso. Por una vez, la mafia no se ha metido en nada. La peligrosidad que supone la representación de espectáculos similares es la dificultad que encuentran las compañías actuales en la búsqueda de financiamiento y espacios dedicados a ello: “Esperamos representar el espectáculo completo el próximo otoño en París. Hemos sido invitados en Trento y Trieste, y contamos con continuar colaborando con Caravana Antimafia. Pero todavía está por ver”.

Para seguir las últimas novedades de Transit Teatro, pequeña compañía internacional, es posible unirse a su perfil en Facebook o leer las últimas noticias en la web de Gigi Borruso.

Fotos: portada, (cc) onkel wart/Flickr; texto, foto de Serena Rispoli © Jacopo Franchi. Vídeo: gigiborruso/YouTube.