Un mamut en Europa

Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2013
Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2013

Mamútica es el complejo residencial más grande de Croacia, un fascinante cruce de personas, culturas y sueños. La República socialista de yugoslava, la guerra civil y el ingreso en la Unión Europea...la historia de Croacia habla de un mundo que cambia rápidamente. Aún así, en el barrio de Travno, en la nueva Zagreb, nunca parece cambiar. Fotoreportaje para CaféBabel. 

Mamútica es el apodo del edificio más grande de Croacia y de la ex-República socialista de Yugoslavia: un "animal" de cemento de 240 metros de largo y 70 de alto. Se encuentra en Travno, un barrio del Nuevo Zagreb. Está situado en la otra orilla del río Sava, en la opuesta a la Zagreb histórica y se construyó según un plano funcionalista. Desde los años 50 se fue construyendo durante 3 décadas. Diseñado en los 70, el barrio de Travno se caracteriza por un gran parque central, al oeste del cual se encuentra Mamútica

Una solidez que protege

La calidad de vida en Mamútica consiste en "el pequeño secreto compartido" de sus inquilinos. Espacio común y verde, favorece el estilo de vida comunitario, diferente del ciudadano ( "inhumano" y "alienante" según algunos entrevistados). Sin embargo, visto desde fuera, este mamut de cemento parece más un dormitorio culturalmente estéril. Entre los residentes, algunos dicen que es como una revisión de El pez dorado de Pushkin, para describir la envidia de los demás y la desilusión que reina en este barrio de Croacia. Supervivientes a lo largo de la historia, los habitantes del "mamut" esperan con aprensión a un futuro incierto. Según la etnóloga Valentina Gulin, "el cemento del edificio sólo tiene una única certeza: una solidez tranquilizadora". 

Fotoreportaje

Un viaje visual por el espacio de los habitantes de esta "Croacia en miniatura" para reflejar la identidad del nuevo vecino en la Unión Europea

776 apartamentos, 18 pisos y 6 puertas de acceso .Es el mamútica ( femenino de mamut en croata). Un complejo residencial construído en Zagreb en 1974. El hermano pequeño, el "pequeño mamut", se encuentra enfrente y cuenta con 390 apartamentos. Antes de la guerra vivían 5.000 personas. En el 2011 hay 2.675 residentes y 1.166 apartamentos. 

Según el arquitecto de Mamútica, el profesor Mirkovic, "Nuevo Zagreb es un ejemplo de arquitectura racionalista y funcionalista. Hoy la arquitectura es pura escenografía y confusión urbanística. Hay otros intereses". Todo lo necesario para responder a las necesidades habitacionales está a mano: el correo, los servicios y la escuela. Es la "máquina para vivir" dice Le Corbusier

El parque o salón del barrio, visto desde el piso 15 de Mamútica. Corazón del barrio, es el hogar de una escuela y desde el año 2008 también de una iglesia. Según la visión de Miroslav Kollenz, el arquitecto de Travno, los edificios tendrían que llevar el nombre de flores. En el pasado toda la zona estaba cubierta de prados. 

La meseta es la plaza central de Mamútica. En la República socialista de Yugolasvia, la empresa asignaba el alojamiento a sus empleados. Otros apartamentos estaban reservados al ejército y los militares. Así se garantizaba una diversidad de los estratos sociales, una especie de "Yugoslavia en miniatura". 

Dino, de Montenegro, trabaja en el quiosco en el centro de la meseta. 6 días a la semana durante 23 años. Vive en el centro de Zagreb y va al trabajo a pie. Desde la ventana observa a los habitantes, conoce muchas historias. Muchos vecinos le ven como un confesor. Según Ljlliana, "en Mamútica se puede tener la privacidad que se quiera", pero paseando por la meseta uno siente como lo vigilan desde las terrazas del vecindario. 

"Durante la guerra, las ventanas estaban cubiertas con cinta adhesiva para evitar que se rompieran", recuerda Vesna, que trabaja desde 1988 en la biblioteca de Travno. Durante el conflicto, ella no se fue y se refugiaba en el búnker subterráneao. Tienen una red y papel maché y algunos niños han decorado la ventana de la biblioteca para crear una atmósfera veraniega para los que no se han ido de vacaciones. 

El encaje de la paga ( a la derecha de la foto), patrimonio mundial de la Unesco fue diseñado en el año 2009 sobre una pared de ventilación durante una performance artística. El trabajo tiene como objetivo realzar la zona con la simbología de tradición croata. 

Irena y Jeliko viven en el barrio y se conocen desde hace un año. Él es entrenador del equipo de fútbol juvenil de la zona y del hijo de Irena. Jeliko, dálmata, fue el tercero de hermanos. Su madre quería una chica: Jeliko en croata significa "deseo". 

Antes de la guerra, en Travno había cerca de 20 bares. Hoy son muchos menos. En Mamútica, 3 están sobre la meseta. El bar Blato se encuentra a lo largo del camino. Mima y algunos amigos a menudo quedan para tomar alguna cerveza. 

Para garantizar un número suficiente de estudiantes en las escuelas, era necesario que en Travno vivieran entre 8 y 12 mil personas. Pero el terreno edificable era de unas 30-40 hectáreas. Estas rectricciones han condicionado el trabajo de Kollenz, que hizo que creara un gran parque. La consecuencia positiva es que los pequeños sólo tienen que atravesar espacios verdes para ir al colegio. 

El hijo de Renato y de su compañera, se llama Zen. "Va a tener una gran tarea que llevar a cabo. Comprender el por qué de su nombre le ayudará a superar las dificultades de la vida", confía su padre. A final de año Renato, la mitad de su vida en la República socialista de Yugolasvia y la mitad en la Croacia independiente. 

Los habitantes son escépticos con el ingreso de la Unión Europea. Pero alguna ventaja es evidente: la reestructuración de la meseta y la impermeabilización del garaje. "Ahora somos Europa y no trabajaremos más en negro, hay reglas a seguir", afirma Vito de 34 años, que trabaja en un estanco de la zona. 

Muchos pensionistas juegan a la petanca y gozan de los espacios verdes de Travno. Hasta hace un año también se cultivaba en una zona frente al edificio: una forma de transmitir la cultura culinaria de la región de origen. 

Al caer el día, suena una canción "turbo folk" croata, si accedemos a alguna de las luces de los 1166 apartamentos de Mamútica. Petra, de 19 años estudia para ser maestra y me sonríe desde el balcón del piso 17 del pequeño mamut. En un perfecto inglés me dice, "la primera vez que se mira para abajo tienes miedo, pero te acostumbras. A veces me gustaría no tener este gran edificio delante, me gustaría poder mirar un poco más allá". 

Este artículo forma parte de una serie de informes mensuales que llevan en varias ciudades EUtopia on the Ground. Consulte la página para obtener más información acerca de nuestro deseo de "más Europa" desde Atenas a Varsovia. Este proyecto ha contado con el apoyo financiero de la Comisión Europea en el marco de una sociedad de gestión con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Fundación Hippocrene y la Fundación Charles Léopold Mayer para el Progreso Humano.