Un mundo perfecto, ecológico y ¿solidario?

Artículo publicado el 17 de Enero de 2008
Artículo publicado el 17 de Enero de 2008
Pioneros en materia de medio ambiente, el barrio de Vauban, en Friburgo, Alemania, ha puesto en vigencia reglas innovadoras. Un pequeño paraíso de pureza tiene también sus fallas.

“Garaje solar Vauban”. Con sólo estas tres palabras, se comprende el concepto. Desde la entrada al barrio de Vauban, al sur de Friburgo, en Brisgau, el parquing cubierto que funciona con energía solar les invita a guardar su vehículo antes de descubrir el barrio…, necesasriamente a pie.

Vauban era un cuartel militar que albergó a las fuerzas francesas tras de la Segunda Guerra mundial hasta 1992. Luego, ocupantes ilegales marginales lo eligieron como domicilio. Desde 1996, el terreno fue convertido en el corazón de un proyecto de desarrollo sostenible de la municipalidad. Desde ese momento, el barrio no ha cesado de extenderse. Sobre 2.000 hectáreas de terreno, 5.000 habitantes se han instalado y se han creado 600 empleos.

Democracia Participativa

En esta pequeña villa la población local es sorprendente. Uno se cruza con jóvenes parejas de padres, estudiantes que viven en edificios pensados para estudiantes y sobretodo niños, muchos niños.

A las 6 de la tarde, en un pequeño café, la mitad de la clientela tiene menos de 10 años. En Süden, centro neurálgico de la vida de Vauban, se puede asistir a conciertos gratuitos todos los primeros miércoles de cada mes, todos junto a un refrigerio o un zumo biológico. Los habitantes del barrio terminan su jornada dentro de una atmósfera familiar y amena. Sorprende que no todos sus habitantes hayan escogido vivir aquí. Algunos cayeron por casualidad. Otros se instalaron sabiendo adónde venían.

Benno, una alegre sexagenaria, vino de Lübeck y se trasladó a Vauban en septiembre pasado: “¡Qué contraste! En Lübeck, vivíamos en el centro de la ciudad, en una casa de 500 años y con techos de 3,40 metros de alto. Aquí, los apartamentos son modernos e instalados en la verde periferia de la ciudad”, subraya Benno. “La vecina no duda en tocar a la puerta, después de las 9 de la noche, si le ha fallado el pan”, prosigue. “Un vecino que usted sólo conoce de vista, puede entregarle sus llaves para que le dé comida a su gato durante su ausencia. Reina la confianza.”

Hacer participar a los habitantes en la gestión del barrio, es la palabra clave en Vauban. Los

“Baugruppen”, grupos de personas que desean construir sus viviendas en este barrio, definen en conjunto la organización del futuro inmueble, tras de varias reuniones.

¿La ventaja? Permitir a los que van llegando establecer relaciones de cortesía con sus nuevos futuros vecinos y encontrar soluciones colectivas a los problemas de la vida cotidiana. Estas iniciativas de integración son reforzadas por las reuniones de bienvenida organizadas en honor de los que val llegando.

Y la solidaridad se instala a todos los niveles. Un clic sobre internet y usted puede alquilar uno de los 16 vehículos que están disponibles para los habitantes. Las asociaciones de ayuda mutua tienen el control sobre las calles, como las que dan consejos a los padres jóvenes, las asociaciones de recreo o las de autodefensa. Se aloja a los amigos en casas previstas para este objetivo, a fin de no construir apartamentos muy grandes. Y con seguridad se supervisa la educación ciudadana de los habitantes del barrio.

Los paneles que indican el nombre de las calles recuerdan 200 años de historia política, artística y científica alemana: de la calle Rosa Luxemburgo a la calle Luise Otto Peters, se pasa por las calles Marie Curie, Georg Elser, Kurt Tucholsky y Walter Gropius; ningún nombre se ha dejado al azar y todos reflejan un compromiso intelectual evidente.

Pero la vida social del barrio se basa sobre todo sobre el "Fórum Vauban", una asociación privada y democrática, abierta a todos. El Fórum y sus 350 miembros han organizado un proceso de participación ciudadana que se coloca a favor o en contra de las decisiones políticas del Municipio. Para crear estos lazos entre los habitantes del barrio y de la ciudad, los portavoces y los elegidos se reúnen para discutir lo que esperan los habitantes y sobre la evolución del barrio.

Imperfecciones comunitarias

Algunos defectos se esconden detrás de esta solidaridad y la evidente modernidad de este barrio ecológico. La calma del barrio de Vauban puede considerarse equivocadamente y oculta algunas realidades sociales muy criticables: teniéndose como ejemplo que el objetivo de composición o mezcla social de este barrio no ha sido alcanzado, ya que el 75% de los habitantes son cuadros superiores en instituciones o empresas.

Los grandes ventanales de vidrio de los apartamentos aparentan ser vitrinas: no hay nada que esconder en Vauban. Todo se encuentra limpio, sin reproche y a la vista de todos desde la calle. En 2005, un evento manchó la quietud de estos lazos. Una familia con cinco niños fue expulsada de su apartamento de Vauban por la sociedad de gestión inmobiliaria del barrio, tras varias reclamaciones. Los niños eran demasiado bulliciosos y, según un informe de los vecinos, los padres habrían fallado al no cumplir su rol educativo.

Barrios Ecológicos: ¿un concepto del futuro?

La ciudad de Friburgo es la pionera en la creación de barrios ecológicos en Europa. Tras Vauban, se trabaja en la implantación del barrio de Rieselfeld, con el que se ha propuesto también un modo de vida más bien atípico. Un gran espacio será consagrado al compromiso y la participación ciudadana de los habitantes en la vida de la ciudad.

Con estos dos barrios, Friburgo es un modelo que interesa a otros alcaldes: el conservador Alain Juppé, alcalde de Burdeos, se ha convertido en un “eco-turista” para inspirarse de estos conceptos. Pero los franceses dudan todavía. Dominique, recién llegada a Rieselfeld se lamenta: “Los franceses declaran siempre que son gente comprometida, pero un proyecto de este tipo dudo que pueda realizarse hoy por hoy”. Los alcaldes tienen mucho temor de ver comprometida su responsabilidad.

Foto portada: Casa ecológica (Rightee/Flickr); primera de texto (Rightee/Flickr). Foto dentro de texto (Carnotzet/Flickr).