Un (no) país llamado Transnistria

Artículo publicado el 3 de Septiembre de 2014
Artículo publicado el 3 de Septiembre de 2014

¡El Bulli Tour continúa! ¡Descubre el periplo de nuestros dos jóvenes de Estrasburgo en Transnistria, a donde fueron en una furgoneta Volkswagen, para descubrir este (no) país!

Transni... ¿cómo?

Divertido el país que no existe. Transnistria es la patria de 550.000 ciudadanos que tienen un pasaporte, un presidente, un ejército, una moneda y un Parlamento. Pero para viajar fuera de sus fronteras, tienen que servirse de otro pasaporte, generalmente ruso o moldavo. "Mi pasaporte transitrio no sirve nada más que en nuestro territorio de 4.200 metros cuadrados. Si salgo de aquí, tengo que llevar mi pasaporte moldavo", explica Alexander Tikkun, residente en Tiraspol y que sueña con irse a Moscú

Originariamente, Transnitria es una región de Moldavia. Con una mayoría rusófona, los habitantes del este temieron, en 1999, ser anexionados a Rumanía, de la qeu nunca han formado parte, al contrario que Moldavia occidental. Después del derrumbe del bloque soviético, se autoproclamaron "República moldava de Dniestr". Las negociaciones no consiguieron resolver las tensiones entre moldavos del este y moldavos del oeste y finalmente una guerra civil estalló en 1992, lo que causó la muerte de 2.000 personas y de numerosos desaparecidos.  

Bajo la influencia rusa

Un alto el fuego permitió poner fin a los combates pero desde entonces ningún tratado ha sido ratificado: se trata de un statu quo. Las fronteras de este pequeño territorio secesionista están vigiladas por soldados transnistrios pero también por unidades rusas. Moscú tendría alrededor de 1.500 hombres sobre el terreno. En realidad, Vladimir Putin controla de facto esta región, sin haberla anexionado. Compuesta por un tercio de moldavos, un tercio de ucranianos y un tercio de rusos, la Transnistria actual vive bajo una dinámica rusa. 

En cuanto a Moldavia, el país sigue alejado de la Unión Europea por culpa del chantaje ruso. Las amenazas del Kremlin son claras: Moldavia pedería definitivamente a Transnistria si se acerca a Bruselas. Chisinau, la capital moldava, se encuentra de este modo en una situación según la cual no puede sobrevivir sin ahondar en sus relaciones ni con el este ni con el oeste. 

Difícil reconocimiento

Solo algunos otros territorios separatistas reconocen la legitimidad y la existencia de Transnistria. Sus aliados son las regiones ampliamente no reconocidas interanacionalmente como Osetia del Sur, Abjasia y la "República popular de Donetsk". Estos territorios, con aspiraciones a convertirse en naciones, nacieron todos al albor de las guerras civiles ocurridas tras el desmantelamiento de la Unión Soviética. Ni siquiera Moscú reconoce a Transnistria, pero mantiene su rusofilia de manera activa. La región autonomista ha pedido varias veces adherirse a Rusia. En 2006, un referéndum no reconocido por la Unión Europea indicó que el 97% de los transnistrios querían oficialmente formar parte de la Federación, convirtiéndose así, como Kaliningrado, en un enclave ruso. 

Un conflicto muy actual

Las tensiones entre las dos entidades moldavas siguen patentes. En el momento del alto el fuego de 1992, las tropas de Chisinau controlaban dos enclaves al este de Dniestr. Desde abril de 2014, los agricultores del enclave de Cocieri ya no tienen derecho de cultivar sus campos de trigo. El 95% de sus tierras se encuentran sin embargo del otro lado de la frontera pero su acceso les está prohibido totalmente por el ejército: una situación inédita. Hasta aquí, las prohibiciones no habían sido más que temporales. Hoy, los agricultores corren el riesgo de perderlo todo: "Hay paro técnico para nuestros 60 empleados desde hace meses. Vamos a perder millones de lei (la moneda local) y nuestros campos se echarán a perder porque nuestras tierras no nos han sido devueltas", explica Piotr Ciracenko, el contable de la sociedad agrícola moldava Victoria Cocieri

El resultado del conflicto en Ucrania podría tener un impacto sobre el futuro de los moldavos de una y otra parte de Dniestr. Ciertos obsevadores evocan una "segunda Crimea". En realidad, el enclave geográfico de esta región la hace muy dependiente de las decisiones y de la buena voluntad de sus vecinos.

Este artículo forma parte de una serie de reportajes realizados en el marco del proyecto "Bulli Tour Europa" del que Ca­fe­ba­bel Estras­burgo es socio. Para descubrir otros artículos, visita la página www.​bul­li­tour.​eu. Las fotografías son de "Bulli Tour Eu­ropa".