¿Una ampliación sanará las heridas de la isla?

Artículo publicado el 16 de Febrero de 2004
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 16 de Febrero de 2004

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

¿Cómo ven los turco-chipriotas la ampliación? Les presentamos el testimonio de un miembro de las juventudes del movimiento por la unidad patriótica (YBH – izquierda), a favor de una unión federal de la isla.

16 de abril de 2003: cae el muro en Chipre.

Los chipriotas están sorprendidos, y el mundo también. ¿Será una broma? Aunque si así es, ¡no la paren!, podría exclamarse en Chipre. Y después, en poco tiempo, se pasa de la sorpresa a las lágrimas de alegría. Los chipriotas se desprenden de la nostalgia y de las penas acumuladas desde hace 40 años (1).

La supresión, incluso parcial, el pasado 16 de abril de 2003 de las barreras erigidas entre las dos comunidades tras una iniciativa de las autoridades turcas del norte, modifica en un suspiro la vida de la isla.

En primer lugar, encontramos a los viejos amigos que vuelven a verse entorno a un café, rodeados de recuerdos, no sin lágrimas. Después están los niños de antes del 74, quienes se presentan a sus hijos. Algunas décadas más tarde, las familias pueden ir a visitar las tumbas de sus ancestros. Los miembros de las dos comunidades elevan el mismo rezo contra la disputa y la separación. Pero esta apertura del muro no se queda ahí. Las actividades bicomunitarias que se perpetuaron durante años anteponiéndose a cualquier dificultad van más allá del hotel Ledra Palace (2) para expandirse por toda la isla. Porque si se han eliminado los obstáculos para la libre circulación, también han caído los viejos prejuicios; hasta que, en este contexto, por primera vez, jóvenes turco-chipriotas sean alojados en el sur de la isla para participar en el programa Euro-Med.

Nada será como antes

De nuevo vuelven a encontrarse los empresarios de un lado y de otro. Hay jóvenes que fundan asociaciones bicomunitarias. Los partidos políticos firman protocolos comunes. Ya nada será como antes en la isla. Mientras que la atmósfera transporta la riqueza de las dos comunidades, se respira en cada momento el soplo de vida bicomunitaria.

Pues sí, puede que la apertura no haya traído la paz, pero tiene un gran significado. Fundamentalmente, ha probado la madurez del combate llevado a cabo desde hace años por los turco-chipriotas y la UE a favor de la paz. Las autoridades turcas del norte, y no Turquía, al haber reconocido el deseo de paz de sus ciudadanos han actuado como si fueran los mandatarios de la zona y han abierto las puertas, puesto que el combate que los turco-chipriotas habían llevado a la calle podría haberse llevado por delante al régimen. Pero para intentar salvarse, las autoridades del norte debían meter la mano en un engranaje que inevitablemente ha puesto en marcha la apertura. Por un lado, la adhesión de la República chipriota a la UE bloquea cualquier posibilidad de gobierno para cualquier autoridad en el norte de la isla. Por otro, con la apertura las autoridades del norte han revelados los códigos sobre los que se asentaba su autoridad. Su ideología nacionalista y separatista basada en la idea de que las dos comunidades son enemigas y no pueden vivir juntas ha saltado en mil pedazos ya que el elemento ideológico que sostenía al régimen ya no es pertinente.

¿Y la Unión Europea?

En diciembre de 1999, en la cumbre europea de Helsinki, se decidió que hasta que no se encontrase una solución en el norte no se aplicarían los derechos comunitarios. Por lo tanto, los turco-chipriotas se verán privados tanto de los beneficios de la adhesión como del derecho europeo, que no será aplicable en el norte. La zona sur, que representa al conjunto de la isla, ha cumplido con las exigencias para adherirse a la UE, lo que sucederá el próximo mes de mayo, fecha en la que los derechos comunitarios serán de total aplicación.

La ampliación ha sido y será una gran oportunidad para Chipre. La adhesión a la UE hace imposible la ocupación turca del norte de la isla, así como la existencia de un poder separatista bautizado como “República Turca de Chipre del Norte”. Nosotros, chipriotas, queremos una república federal en la que puedan vivir griegos y turcos, iguales y libres. Las negociaciones entre turcos y griegos pueden ser retomadas en el marco del plan Annan (secretario general de la ONU) con el objetivo de realizar un referéndum de aprobación en cada uno de sus pueblos para así encontrar una solución antes del próximo 1 de mayo.

Primero Chipre, y luego Grecia y Turquía

Por otro lado, según los protocolos firmados entre Bruselas y Nicosia, si se encontrase una solución dentro del marco del plan Annan tras esta fecha, la Comisión Europea podría aceptar las modificaciones constitucionales y legislativas chipriotas. Por lo tanto, la puerta sigue abierta para encontrar una solución que satisfaga a todas las partes, incluso después de la adhesión a la UE.

La UE interpreta un papel aparte en la resolución de los antagonismos chipriotas. Este papel es debido a la propia naturaleza de la UE, ya que tras el fin de la segunda guerra mundial, la construcción europea nació de la voluntad franco-alemana de acabar con los antagonismos. Unidos por una base de intereses comunes, los Estados europeos, al expandir su unión, permitieron la resolución de otras diferencias con un vigor sorprendente y Chipre es un buen ejemplo. Antes o después del 1 de mayo de 2004 la UE contribuirá al establecimiento de una paz duradera gracias a su respeto al Estado de derecho y a los Derechos del Hombre y basándose en su prosperidad económica y en su civilización. El próximo ejemplo podría incluso corresponder a Grecia y a Turquía, cuyas diferencias podrían limarse en el seno de la UE.

No sólo Europa se beneficia de la oportunidad que representa la ampliación, sino que beneficia al mundo entero.

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(1) Para saber más sobre el contexto histórico, lea en este mismo dossier el artículo de Daniel M.

(2) Ladra Palace: hotel en plena zona tampón de Chipre. Ocupado por las fuerzas de la ONU, sirve de punto de encuentro para los líderes de las dos comunidades. Uno de los puntos de paso entre el Norte y el Sur.