Una añoranza europea intraducible

Artículo publicado el 7 de Mayo de 2014
Artículo publicado el 7 de Mayo de 2014

Saudade y hüzun se han convertido en famosas palabras sin traducción. Están muy arraigadas en su cultura y revelan la naturaleza y emoción de ser portugués o turco, a la vez que se han convertido en fenómenos literarios. Cuanta más añoranza expresan estas palabras, más difícil es traducirlas.

El sig­ni­fi­ca­do de la pa­la­bra por­tu­gue­sa sau­da­de puede ser ex­pre­sa­do con una me­tá­fo­ra como "año­ran­za de­ses­pe­ra­da". Sin em­bar­go, esta des­crip­ción pa­re­ce una gran sim­pli­fi­ca­ción. Sau­da­de tam­bién de­no­ta una su­ti­le­za y de­li­ca­de­za in­tan­gi­bles, al igual que el sen­ti­mien­to de nos­tal­gia. Nos en­con­tra­mos con las mis­mas di­fi­cul­ta­des al tra­du­cir la pa­la­bra ru­ma­na dor, que ex­pre­sa un sen­ti­mien­to de año­ran­za tan fuer­te que pa­re­ce im­po­si­ble en­con­trar equi­va­len­tes en otras len­guas, in­clu­so con sau­da­de.

Las pa­la­bras sin con­tex­to pue­den tener un gran nú­me­ro de sig­ni­fi­ca­dos, como ocu­rre con hüzün, una pa­la­bra clave en las no­ve­las del es­cri­tor ga­na­dor del Nobel Orhan Pamuk. En ge­ne­ral, de­no­ta un sen­ti­mien­to de pér­di­da, in­cer­ti­dum­bre, me­lan­co­lía y mo­ti­va­cio­nes poco cla­ras que ca­rac­te­ri­zan a un gran grupo de per­so­nas, pero tam­bién abar­ca la his­to­ria de Es­tam­bul y los tur­cos. Otro tér­mino de di­ver­sos sig­ni­fi­ca­dos es el ale­mán Hei­mat. Si qui­sié­se­mos tener en cuen­ta todos sus sen­ti­dos ten­dría­mos que ana­li­zar pro­ce­sos so­cia­les, his­tó­ri­cos y psi­co­ló­gi­cos, ya que esta pa­la­bra los abar­ca todos. Hei­mat puede in­di­car el lugar de ori­gen y el lugar al que uno per­te­ne­ce; un lugar que es único por­que se ve desde una pers­pec­ti­va per­so­nal, con toda la carga emo­cio­nal que eso con­lle­va. Es un re­cuer­do de la in­fan­cia, un sen­ti­mien­to de se­gu­ri­dad y un deseo de vol­ver a algo que está en el pa­sa­do.

Tam­bién exis­te hre­pe­nen­ja, toda una ra­re­za lingüís­ti­ca. Con­tra­di­cien­do las re­glas de la ló­gi­ca, esta pa­la­bra es­lo­ve­na ex­pre­sa año­ran­za por algo que aún no ha ocu­rri­do. Por eso, pa­re­ce que es algo to­tal­men­te opues­to al aquí y ahora. Según al­gu­nos, el es­ta­do de hre­pe­nen­ja es pe­li­gro­so y está li­ga­do a la ne­ce­si­dad de no estar en con­tac­to con la reali­dad y man­te­ner­se en el algo, la es­fe­ra de la fan­ta­sía.

Esta mo­des­ta lista de tér­mi­nos in­tra­du­ci­bles es un ca­tá­lo­go de cu­rio­si­da­des lingüís­ti­cas que si­guen fuera del al­can­ce men­tal de aque­llos que per­te­ne­cen a una cul­tu­ra dis­tin­ta. Los es­fuer­zos de los tra­duc­to­res de­be­rían di­ri­gir­se a acep­tar que un tér­mino in­tra­du­ci­ble se con­vier­te en un con­cep­to cul­tu­ral, y por ello se­gui­rá sin poder tra­du­cir­se.

Fot.: główna (cc) rb­baird/fli­ckr