Una carrera de obstáculos

Artículo publicado el 15 de Mayo de 2006
Artículo publicado el 15 de Mayo de 2006

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Estrategia anti corrupción, reforma del Código penal: las cosas se mueven en Rumania. Bulgaria no se queda atrás. ¿Serán suficientes estas reformas para conseguir el objetivo de adhesión en enero de 2007?

La Comisión europea ha anunciado que su veredicto sobre la entrada de Bulgaria y Rumania se desvelará en otoño. Desde 2004, Bulgaria y Rumania cumplen con los principales criterios políticos y económicos exigidos por Bruselas, pero el semáforo sigue en rojo. En octubre de 2005, la Comisión apuntó los casos “particularmente preocupantes”. Entre otros, la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, el control de las enfermedades animales o la eficacia de la administración pública.

Progreso en tándem.

Salida desde la cola del pelotón, Rumania aceleró: órganos especializados para luchar contra la corrupción, operación “manos limpias” que incumbe a los más altos dignatarios del Estado…etc. Las razones de este despegue: “conseguir la estabilidad política y el compromiso de las elites con Europa”. Según un funcionario europeo, “desde hace dos años, los rumanos encaran los expedientes más delicados”.

Bulgaria: durante las legislativas de junio de 2005 se ralentizó el tempo del calendario de cambios. Hoy, la nueva coalición gubernamental se fundamenta en torno a la adhesión a la Unión. De golpe, las reformas vuelven a marcar un ritmo allegro prestísimo: refuerzo de la inmunidad de los magistrados, modernización del Código de enjuiciamiento civil.. etc. Al final, los dos países se encuentran en el mismo nivel de preparación para entrar en la Unión.

Prácticas bien aseguradas

¿Es suficiente este progreso para pasar del rojo al verde? Para evaluar a un país, la Comisión repasará con sumo cuidado las reformas en más de 150 capítulos. La Comisión podría todavía, en cada país, clasificar como en “naranja” una cincuentena de asuntos, y en “rojo” de 5 a 6 espacios espinosos como la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, los controles veterinarios de las fronteras, los sistemas de auditoría o el control financiero.

Cambiar las leyes sí, pero aún hace falta aplicarlas. Difícil cuando se sabe que estos países salen de numerosos años de comunismo y que la independencia del sistema judicial es reciente. La Comisión se rodeó de expertos que evaluaron sobre el terreno el impacto de las reformas. Los diplomáticos comunitarios también han sondeado continuamente los cambios sociales. Pero la mayor parte de las modificaciones legislativas son inéditas y el juicio de la Comisión difícilmente puede pronunciarse sobre las consecuencias a largo plazo.

La Comisión da la nota “la”

Sólo la Comisión puede proponer un informe de adhesión: ¡una importante responsabilidad! ¿Hay opción para 2008? El informe desacreditaría al ejecutivo europeo y podría retrasar las reformas. Incluyendo el riesgo de desmotivar al país de los Balcanes en su esfuerzo hacia la paz. Es difícil para la Comisión distinguir entre “el chantaje para la adhesión” de los países candidatos y los peligros reales.

Opción 2007: Si Rumania y Bulgaria no están preparadas, ¿se arriesgarán los Estados miembro veteranos a ver rondar por su territorio a mafiosos búlgaros o pollos con gripe? Un diplomático europeo confirma que “la amenaza es más seria de lo que parece, pero la Comisión puede todavía tomar medidas de protección”. En concreto, si los rumanos no tienen aún suficientes puestos de aduanas veterinarias, la Comisión puede decidir prohibir la entrada de pollos rumanos en el territorio de los otros países de la Unión. Otro motivo de temor: Croacia y Turquía ponen mala cara al tener que conformarse con las exigencias de la Comisión. Si Bruselas se muestra flexible con Bulgaria y Rumania, será un mal precedente para los otros dos candidatos reticentes a acelerar sus procesos de reforma.

Duo ganador en 2007

Además, la propuesta de adhesión no se convertirá en realidad sino hasta que los Estados miembro lo aprueben a su vez. “Y es que políticamente, costará ver a un Estado miembro apoyar un informe de adhesión”, señala un diplomático de Bruselas. Otro posible caso: un Estado miembro que se niega a ratificar los tratados de adhesión, congelando así todo el proceso. El riesgo existe: el soplo de eurofilia entusiasta del año 2004 ha decaído y a algunos diputados conservadores alemanes o austriacos no les hace gracia una nueva ampliación. La hipótesis es poco realista: a ningún país le interesa desestabilizar a una Comisión ya debilitada por el fracaso de la Constitución.

¿Y si entraran? Rumania y Bulgaria traerían un poco de dinamismo a una Unión hundida en las arenas movedizas de los “noes” francés y holandés. Los dos países han ratificado la Constitución europea y alrededor del 70% de su población es pro-europea.