Una lección al Tú de quién eres

Artículo publicado el 15 de Febrero de 2011
Artículo publicado el 15 de Febrero de 2011
Más allá de las licitaciones, reconocimientos institucionales y ‘burocracia meritoria’, el Centro de Servicios Sociales de Camas, obra del arquitecto sevillano Antonio Blanco Montero, ha quedado finalista para el Building Of the Year Award 2010 otorgado por los usuarios de Archdaily.
Todo un fenómeno de las redes sociales en lo que al campo de la arquitectura se refiere y una lección al Tú de quién eres tan manido en esta nuestra España.

Para Antonio Blanco ya es un premio el haber sido seleccionado entre 15.000 proyectos por más de 200.000 usuarios de este portal sin precedentes, puesto que lo equiparan al nivel de Siza o Herzog & De Meuron, consagrados proyectistas mundiales. Sin embargo, lo que más gratifica a este joven de 37 años es la posibilidad de contactar con colegas de profesión y darse a conocer en lugares a los que no habría podido llegar por canales convencionales.

Nuevas vías profesionales

“Me harté de escribir a revistas españolas especializadas sin recibir respuesta”, explica Antonio Blanco, a las que acusa de apostar siempre “a caballo ganador”. Una petición expresa: “que los arquitectos empiecen a contar verdaderamente en los planes urbanísticos y no los políticos y promotores de turno”. Con esta sugerencia, Antonio Blanco intenta aclarar que la arquitectura actual debiera ser pensada y ejecutada “para el ciudadano, adaptada a sus necesidades y realista”. Es precisamente el objetivo logrado con el Centro de Servicios Sociales de Camas, un edificio de 720 metros cuadrados con tres plantas cuya tarjeta de presentación son “el respeto, la transparencia y el servicio facilitado al usuario”.

Combinando austeridad, sencillez e ingenio, Antonio Blanco, a través de lucernarios, grandes cristaleras y pasillos dilatados convertidos en salas de espera, ha sido capaz de convertir en acogedor y cálido un lugar al que la gente acude en condiciones “no muy deseables de vida”. “Qué menos que darles algo digno, no una oficina fría y distante”, aclara el diseñador de espacios.

Sentido común sin nomenclaturas

Términos como “arquitectura bioclimática” o “desarrollo sostenible”, empleados en tantas ocasiones para calificar obras como la de Antonio Blanco, ponen realmente nervioso a nuestro protagonista. Según éste, el boom de la artificialidad del siglo XX nos hizo olvidar que los recursos energéticos en Arquitectura son “de sentido común milenario”, “es como tildar de ‘saludable’ a la medicina”, añade, “la arquitectura debe ahorrar energía como cualquier otra actividad humana”.

Clara Fajardo