Vagabundos

Artículo publicado el 2 de Mayo de 2007
Artículo publicado el 2 de Mayo de 2007

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El origen de la palabra tramp, tan inglesa y coloquial, que hoy en día se usa para denominar al tipo que habita la calle, se remonta al siglo XIX, cuando incansables hordas de hombres recorrían el Norte de América, cruzando las vías férreas polvorientas, camino de sus campos de batalla. Durante la Gran Depresión, “tramp” pasó a ser una descipción social para los veteranos de la Guerra civil que se habían quedado sin casa y tenían que afrontar un penoso recorrido por la vida.

La idea de ir vagando sin propósito ni dirección viene de la voz latina vagârî (en italiano vagare, vagar). Un vagabond inglés es lo mismo que un vagabundo español y portugués. Los alemanes se muestran un tanto descorteses y usan Penner, que deriva del verbo pennen (dormir) y caracteriza a las personas que duermen a la intemperie. Aún más descorteses son los nombres en francés y polaco, clochard y kloszard respectivamente, que proceden del verbo galo clocher (“cojear”).

Los atributos faciales definen al barbone italiano, mientras que el nombre que ostentaba el protagonista de la animación clásica de Disney, La dama y el vagabundo (1955) es Schnauzer, que viene de la palabra “bigote” en alemán.

Sin techo en español, homeless people en inglés o bez-domny en polaco reflejan la circunstancia de estar en la calle sin domicilio fijo, shelter-less (en inglés), senza tetto (en italiano) o obdach-los (en alemán). No hay que confundir la voz danesa hjem-los con la alemana heimatlos que abarca la idea más amplia y romántica de aquellos que carecen de patria, los sin patria. Los franceses sólo tienen tiempo para la sigla SDF, abreviación de sans domicile fixe (sin domicilio fijo).