¡Vaya cayo malayo!

Artículo publicado el 30 de Julio de 2009
Artículo publicado el 30 de Julio de 2009
A veces pasa que cuando se distribuye la belleza, a algunos les pilla haciendo cola para recibir inteligencia, estatura u otras cualidades del cuerpo o del alma

También puede suceder que la procreadora incluso no tiene otra opción que reconocer públicamente que su hijo no es ningún Adonis, sino todo lo contrario. Así lo hizo la madre del vocalista canadiense del grupo de rock SUM 41 en una entrevista: "Los chicos siempre supieron que gracias al rock and roll podrían ligar con chicas. Siempre les repetí una y otra vez que son demasiado feos para que las chicas se interesen en ellos y tenía razón".

Sin embargo, una madre sigue siendo una madre, y por ello, menciona de manera cautelosa algo a lo que el mundo atribuye muchas definiciones categóricas y con frecuencia antipáticas. Los italianos llamarían simplemente a los chicos del grupo sfigato -una palabra difícil de traducir, según la cual el hombre es tan feo que le es imposible encontrar novia-. Los ingleses seguramente pensarían de manera directa que los chicos son bugly, abreviación de bloody ugly ("¡joder, qué feo!") o  fugly es decir "f... ugly". Cuando los polacos hablan de fealdad hacen referencia a los dibujos animados y llaman a los feos Paszczaków en referencia a una de las especies más feas que existen entre los personajes de Los Mumis, la ya desaparecida serie televisiva.

Lo fascinante es que para algunos la fealdad se relaciona con... ¡la comida! Así también los franceses llaman boudin -morcillas- a las chicas que no son atractivas y los polacos pasztet -patés-. En español no nos falta vocabulario gastronómico, y podemos comentarle a nuestro amigo en voz baja algo así como "vaya cayo  malayo en la acera de enfrente", evitando decirlo si tenemos cerca alguien originario de Malasia cerca claro está. No vayamos a ofender. A los italianos por su parte les recuerdan a los mejillones (cozza). 

Si queremos realmente molestar a alguien y hacer comparaciones con animales, podemos decirle que es una vaca fea (Hässliche Kuh) que aseverarían los germanos,  igual de feo que una pulga (être laid comme un pou) en el país vecino o que un sapo (as ugly as a toad).

También se puede ir por el lado de las comparaciones abstractas y ser feo como un pecado as ugly as a sin. Pero un pecado sería no nombrar expresiones nuestras tan castizas como "eres más feo que El Fary comiendo limones", que hará que un mito como él no desaparezca jamás de nuestra memoria.