"¡Venceremos!": Protestas en Bolonia contra la reforma universitaria

Artículo publicado el 7 de Diciembre de 2010
Artículo publicado el 7 de Diciembre de 2010
Toma de peajes, asamblea permanente y heridas de guerra. Desde hace varios días, los estudiantes italianos rechazan con rabia la reforma universitaria que planea el Parlamento. "¡Vamos a bloquearlo todo!", gritan algunos. Así son las cosas en Bolonia, donde la protesta ha alcanzado tal fuerza que hasta el New York Times la menciona en sus titulares.

El pasado 30 de noviembre, unos 7.000 jóvenes desfilaron por las calles de Bolonia para dirigirse hacia los peajes y bloquear los carriles de autopista. Durante más o menos dos horas, congelaron por completo la circulación y cortaron Italia en dos mitades. “Para que todo el mundo se entere", cuenta Simone, uno de los organizadores del movimiento: "nos hemos visto obligados a teatralizar actos simbólicos. En este país hay como una chapa de plomo que impide que se expresen las reivindicaciones sociales.” El mismo día, intentaron entrar en la estación de trenes para bloquear el tráfico ferroviario en algunas ciudades italianas. Pero, a la entrada, una fila amenazadora de policías les impidió el acceso a las vías mediante la violencia física: las fuerzas de seguridad embistieron a los manifestantes varias veces. “Al prohibirnos concretar nuestros planes, están violando nuestro derecho de huelga", afirma Antonia. "Este derecho nos es denegado, puesto que somos un grupo inestable y sin reconocimiento oficial.”

Moratones, tiritas y asambleas

Martes 30 de noviembre: según la Unión de Universitarios (UDU), "Más de 400.000 estudiantes de toda Italia se han movilizado"Las confrontaciones se repitieron el día siguiente, día de la inauguración del Motorshow, el salón automovilístico más grande del país. "Fuimos a manifestarnos al Motorshow porque es un símbolo de la sociedad de consumo", dice Jessica con tristeza. "Es precisamente el modelo de sociedad contra el que luchamos, y para hacerlo necesitamos conocimientos y formación universitaria liberada de los esquemas del consumo."

El 2 de diciembre a las 7 de la tarde, en el anfiteatro principal de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Bolonia, una asamblea estudiantil hace balance de la manifestación y organiza las acciones del mañana. Los que quieren intervenir se apuntan al debate y toman el micro. Suelen hablar de los enfrentamientos con la policía. De hecho, no son pocos los que han sido victimas de violencia física; se les reconoce por los moratones y tiritas que cubren sus heridas. Algunos ven a las fuerzas policiales enviadas por el Estado como un enemigo contra el cual tienen que luchar. Muchos piensan que expresar su desaprobación hacia la reforma universitaria es fundamental. Además, como lo explica Chiara, "cuando manifestamos, no podemos olvidar que, como individuos, no nos estamos representando solamente a nosotros mismos, sino también al movimiento entero. Por lo tanto, necesitamos tener un sentimiento de responsabilidad personal muy fuerte."

Laboratorio de ideas

Las 300 personas que toman parte en la Asamblea Constituyente se entusiasman al oír la propuesta de crear laboratorios de ideas, formados por estudiantes, que estarían a cargo de redactar propuestas concretas para reformar la educación y, de forma más general, al concepto de educación en el mundo universitario. "Lo que nos disgusta en esta reforma", precisa Simone, "es el recorte drástico de los fondos para la búsqueda y la formación.  Además, hay un gran problema con la autonomía de los investigadores: se ven obligados a someterse a las directivas que les imponen los profesores de rango superior, que disponen de un poder casi total en las promociones que pueden recibir a lo largo de su carrera."

Desde entonces, el movimiento de protesta no para de aumentar

Según Antonio, hay que conseguir que el resto de la sociedad también se junte a su lucha, pues les concierne a todos: “Los recortes de presupuesto en las universidades bajan las calificaciones de quienes van a llegar en unos años al mercado del trabajo. Por lo tanto, la temática de la inestabilidad laboral forma parte de nuestra lucha. Hay que ser conscientes de las consecuencias de estas reformas universitarias, que van más allá de los derechos de los estudiantes, y atacan también a los de los trabajadores”, explica.“Nuestra protesta no se dirige solamente contra la reforma universitaria", añade Simone. "También concierne a otras políticas gubernamentales como por ejemplo la ley fiscal. Intentamos provocar una huelga general que reúna a todos esos trabajadores precarios y trate sobre el peligro que pesa sobre sus derechos.”

Fotos: (cc) ateneinrivolta; vídeo: YouTube