Venecia-Frankfurt, la contra Bienal de los estudiantes

Artículo publicado el 21 de Septiembre de 2007
Artículo publicado el 21 de Septiembre de 2007
Crónica de cinco citas con los aprendices venecianos. Firmado por los alumnos (europeos) de Bellas Artes.

Venecia, una tarde de primavera, plaza San Pantaleón. Una chica rubia, en mallas, trata con ahínco de abrir un portalón sin conseguirlo. Le da mil vueltas a su llave. Prueba una y otra vez, pero nada. Una caminante comenta in dialecto veneciano: “A tosa a serca e ciave, a serca e ciave” (“la chica busca que te busca la llave”) y otra que grita: “¡Llama al cerrajero!”. La chica, rodeada de miradas de mojigatas, da una vuelta alrededor de la plaza y comienza de nuevo a probar las llaves.

Desde Frankfurt a Venecia, pasando por el arrabal de París

En realidad, se trata de una escenificación coproducida por los estudiantes del instituto de Arte IUAV -Instituto Universitario de Arquitectura- de Venecia y de su equivalente alemana de Frankfurt, la renombrada Stadelschule. Esto forma parte de cinco eventos de arte contemporáneo, todos europeos, jóvenes y fuera de los esquemas tradicionales. Tanto que no son cinco, sino 4 + 1. ¿El objetivo de esta manifestación llevada a cabo en la primavera de 2007? Demostrar que existe un verdadero y auténtico grupo de artistas, fuera de los círculos conocidos, que se interrogan sobre el sentido del arte en forma de provocación. Una realidad alternativa a la tradicional Bienal del Arte de Venecia, concluida el pasado 5 de septiembre de 2007 en la ciudad de los canales.

Pasado un puente y un oscuro sotoportego (soportal), cerca de la plaza de San Pantaleón, nos encontramos al lado de la esplendida basílica de los Frari. Aquí, un chico en sandalias y albornoz está recitando un discurso que lee frenéticamente pasando las hojas. El discurso dura una media hora, después vuelve a empezar, para un total de hora y media. Hay videocámaras desplegadas frente a los actores, iluminados por sus luces reflectantes. Son platós de cine que permitirán el montaje de un vídeo que se proyectará esa misma noche. Uno de los encargados del evento, Pietro Rigolo, me explica que “ha habido otros dos platós hoy. ¿El tema del evento? La relación entre la obra de arte y el público. Por esto hemos decidido montar los platós ocasionales en distintos lugares de Venecia. Queremos recoger la reacción de los caminantes. En los dos platós de esta mañana se filmaron a personas que hacían flexiones y abdominales, que abrazaban a los venecianos, que se secaban el sudor”. Rigolo me indica a los dos artistas que han ideado el evento: Claudio Marcon, estudiante en la Academia de Bellas Artes de Venecia, encargado de la grabación, y Hanna Hildebrand, joven artista de la Stadelschule de Frankfurt, cabello rizado y mirada alegre. No está mal para dos veinteañeros.

Cuatro vídeos

A Hanna la conozco. Junto a sus compañeros de curso vino en 2006 a una inauguración de una muestra en la residencia de artistas de Noisy-le-Sec, en el arrabal norte de París. Está contenta, feliz de que el evento veneciano haya suscitado curiosidad, en una ciudad que parece entregada únicamente a la Bienal. “Debes ver los cuatro vídeos juntos para comprender el sentido de esta producción, para construirte tu propia historia. Queríamos recoger una muestra de la vida cotidiana que se repite, por eso hemos elegido repetir la misma escena durante hora y media en cada plató. Hemos querido recoger el momento en el cual se hace deporte, el durante y el después, inspirándonos en unos apuntes del semiólogo Roland Barthes. Los cuatro platós debían estar en marcha a la vez, pero por motivos de presupuesto no nos los hemos podido permitir. Hubiera sido interesante ver qué historia se hubieran montado los caminantes viendo los cuatro platós uno tras otro.

A las 22.00h, después de acabar la grabación, nos juntamos en una casa de la plaza de San Jacobo. Otro lugar desconocido de los turistas: nos encontramos en el sestiere (barrio) de Santa Croce. La casa es una casa peculiar, deshabitada desde hace tiempo, pero ahora amueblada. A través de habitacioncita, entre el ambiente hacendoso de los artistas, podemos finalmente entrar y descubrir a qué hemos venido. Se proyectan a la vez los cuatro vídeos. En los dos primeros, tres deportistas hacen flexiones y ejercicios durante una hora y media. El tercero y el cuarto, por el contrario, son los filmados poco antes en la plaza San Pantaleón y en la vecina casa de la Basílica de los Frari.

Un bosque patas arriba

Para coronar el proyecto, una representación con marca de la casa. La casa de uno de los participantes en el proyecto, Tobia, se transforma en Tobia's garden. One night, fifty plants, sixteen square meters, (el jardín de Tobías, cincuenta plantas en dieciséis metros cuadrados) un verdadero bosque de plantas vueltas del revés en la sala donde previamente fueron proyectados los vídeos. El bosque al revés, que sale del techo de la habitación, es una metáfora de las diferencias entre el pensamiento y su comprensión, de cómo las palabras son entendidas de manera diversa; un debate originado en encuentros precedentes, como me explican Plamen y Sofia, de 26 y 25 años, los dos artistas que han dirigido la obra. Él, búlgaro, ella danesa: una europareja de artistas. Los dos se han conocido en la Stadelschule de Frankfurt, donde estudian junto a Hanna.

Próxima cita: en Frankfurt, del 26 al 28 de octubre.