Véron: 'La intervención del BCE puede aumentar el riesgo'

Artículo publicado el 24 de Agosto de 2007
Artículo publicado el 24 de Agosto de 2007

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Nicolás Verón explica las causas, consecuencias y soluciones de la actual crisis económica.

A principios del mes de agosto estalló una crisis en el mercado crediticio de Estados Unidos, debido a la financiación hipotecas de difícil cobro. Tras caer la Bolsa y desaparecer puestos de empleo, el Banco Federal Americano intervino inyectando sumas considerables. Ante las réplicas que este seísmo está provocando en la economía mundial, el BCE y los de Canadá, Japón y Suiza también volcaron sus arcas para evitar el derrumbe de sus mercados de valores.

Nicolas Véron, coordinador del Departamento de Desarrollo de Bruegel, revisa la actual crisis económica mundial: su origen en los préstamos de Estados Unidos, el comportamiento del Banco Central Europeo y el papel de los medios de comunicación. Véron, experto tanto en finanzas públicas como en corporativas, opina que esta crisis "es aún reciente como para hacer previsiones".

¿Cómo explica la “crisis” económica actual, cuyo origen hallamos en los préstamos hipotecarios impagados en Estados Unidos?

Ciertos préstamos inmobiliarios han sido concedidos en los Estados Unidos en condiciones demasiado favorables. Además, la probabilidad de que sean reembolsados es más débil de lo que creíamos. Los mercados actuales permiten cada vez más la transferencia de los riesgos entre diferentes actores. Así, las instituciones que administran los riesgos vinculados al mercado inmobiliario americano pueden ser muy diferentes de las que tienen una trato directo con los prestatarios. El banco alemán IKB, por ejemplo, sufrió pérdidas pesadas mientras que su implantación en los Estados Unidos es mínima.

¿Qué piensa usted de la intervención del Banco Central Europeo, que inyectó más de 150.000 millones de euros en los mercados bancarios a principios de agosto?

Es aún temprano para pronunciarse. El BCE consideró útil intervenir “a lo grande”, teniendo como base la información de la que disponía. Si no lo hubiera hecho, probablemente la crisis habría tenido consecuencias más graves, pero al haber intervenido, nunca lo sabremos con precisión. Igualmente, esta intervención también tiene riesgos en la medida en que puede aumentar lo que los financieros llaman el “azar moral”, que es el hecho de que los actores del mercado acaben contando con la intervención pública. Esto puede hacerles tomar más riesgos. Los meses próximos permitirán juzgar mejor, sin duda, la intervención del BCE del 9 de agosto.

¿Cuáles cree que serán los síntomas del contagio en Europa de la crisis iniciada en Estados Unidos?

Es todavía pronto para hablar de los síntomas europeos. En EE.UU, es probable que las grandes operaciones de rescate de empresas, en las que la deuda financiera alcanza niveles muy elevados, se volverán un poco menos frecuentes a causa de las turbulencias actuales. Sin embargo, aún no es seguro que estos problemas se traduzcan en un acceso más difícil al crédito para el conjunto de las empresas, como algunos temen.

¿Cuáles son las medidas que hay que tomar para resolver la crisis a ambos lados del Atlántico?

¡Los banqueros centrales son los que disponen de más información para responder a esta cuestión, y aun con ella no están muy seguros de cuál es la respuesta! Estas situaciones de mercados son muy complejas. Hay que evitar el error que consiste en acercarlos con eslóganes simplistas como "hay que bajar los índices" o "hay que regular las agencias de crédito". De hecho, se trata de fenómenos bastante delicados de modificación de las condiciones de la confianza colectiva. Las cuestiones de credibilidad son aquí cruciales. Así como en la guerra, lo que hoy va bien, es posible que mañana no lo haga, y viceversa.

Al calificar este acontecimiento como una “crisis”, ¿hasta qué punto cree que los medios de comunicación podrían alimentarla, y aludir al término “crisis de confianza”, si es que lo hacen?

Los medios de comunicación desempeñan su papel de información. Cuantas más explicaciones completas dan, más limitados son los riesgos de crisis. La libertad de la prensa es una de las condiciones esenciales del buen funcionamiento de los mercados financieros -tanto en tiempo de crisis como en tiempo normal. Si por el momento, los medios de comunicación dijeran que todo iba para mejor, nadie los creería y los problemas sobre los mercados correrían peligro de ser todavía más graves.