Vilna sigue atascada

Artículo publicado el 15 de Abril de 2008
Artículo publicado el 15 de Abril de 2008
Las ciudades son el hogar de más de la mitad de la población mundial, mientras las aglomeraciones urbanas provocan un 40% de las emisiones de CO2…

¿Cómo hacen las ciudades europeas para invertir en transporte y limitar el tráfico en el centro de las ciudades? Existe en Skåne, al sur de Suecia, un servicio en línea que muestra los horarios de transportes públicos, recomendando las rutas más adecuadas para minimizar las emisiones de CO2, como el Act on CO2, del Reino Unido.

Después de que Londres fuera pionera mundial en establecer impuestos por circular en coche por la ciudad en febrero de 2003, Milán se ha convertido en la última ciudad, y la primera de Italia, que ha introducido esta carga de 10 euros, el 2 de enero de 2008. También está la opción, como en algunas ciudades turísticas italianas, de convertir el centro de las ciudades en el paraíso para bicicletas y peatones. Londres quiere ahora introducir un nuevo sistema de alquiler de bicicletas similar al Velib parisino.

Los nuevos Estados de la UE

París en los 70; nada ha cambiado (Foto: osbornb/ Flickr)

Otra pregunta sería ver si se invierte bien el dinero de la UE destinado a transporte en los nuevos Estados miembro. Se envían sumas cada vez mayores para ampliar carreteras y construir nuevos viaductos y puentes que puedan ayudar a evitar los cruces y, por tanto, los atascos en la ciudad, sobre todo en Vilna. Los fondos estructurales deben usarse para el desarrollo sostenible de un país, pero el significado de este concepto no se entiende siempre bien. Los fondos deberían de modernizar el transporte público.

Las regiones de Europa Cetral y del Este heredaron un sistema bien desarrollado y muy usado de transporte público de los tiempos de la Unión Soviética. El transporte público era una prioridad, ya que el coche particular era un gran lujo y no habían demasiados. Durante el periodo de transición, debido a la falta de fondos, los vehículos personales sobrepasaron al transporte público. Ahora, los gobiernos locales no están dispuestos ni a apoyar las inversiones, ni listos para regular mediante medidas políticas el uso del transporte público.

Sin embargo, gastan grandes cantidades en desarrollar infraestructuras que, en cambio, estimula la adquisición de más vehículos privados.

Viajando menos

Hay algunas excepciones en los países del Este. Budapest está construyendo su cuarta línea de metro, mientras que Sofía ha estado extendiendo su red de metro de forma sistemática desde hace unos años.

Mientras el sistema de transporte público se desarrolla en ciudades europeas como Londres, la demanda continúa aumentando. Esto aumenta de forma significativa las inversiones en el sector público. ¿Cómo hacen los especialistas en transportes y ecología para reducir la demanda de transporte? La gente podría ser incitada a trabajar en casa, usando las tecnologías de Internet para reemplazar la necesidad de estar desplazándose (vídeo conferencias, Skype…) y mediante la redistribución regional de infraestructuras y servicios públicos.

Traducido desde el Lituano. Original de Vytautas Povilas Jurgaitis

Fotos en el texto: París (osbornb/ Flickr), Madrid (_lev_/ Flickr)