Vincent Lacoste, el actor que no pidió serlo

Artículo publicado el 12 de Diciembre de 2013
Artículo publicado el 12 de Diciembre de 2013

Des­pués de en­car­nar a un ado­les­cen­te con acné en The french kis­sers, Vin­cent La­cos­te se pone el burka en la nueva pe­lí­cu­la de Riad Sa­touff, Jacky en el reino de las chi­cas.  El actor de 20 años ha ins­ta­la­do su potencial cómico en el seno del cine fran­cés, y éste se lo ha de­vuel­to con cre­ces. Re­tra­to de un tipo que es, al fin y al cabo, “como el resto”. 

Como suele ocu­rrir, la inau­gu­ra­ción de la 36ª edi­ción de los En­cuen­tros Henri Lan­glo­is se di­la­ta en el bar. En una es­qui­na, Vin­cent La­cos­te de­lei­ta a los pre­sen­tes, re­la­ja­do y ac­ce­si­ble. “Siem­pre está bien co­no­cer al pú­bli­co, eso te ayuda a so­pe­sar el am­bien­te, a saber si la peli está gus­tan­do o no”, nos cuen­ta.  Con su pe­lam­bre­ra de rizos, cha­que­ta beige al hom­bro, son­ríe: “Esta noche, yo lo he visto , la gente se ha reído”.

TODO EM­PE­ZÓ EN LA CAN­TI­NA

Con­fie­sa que llegó al mundo del cine por ca­sua­li­dad. Se en­con­tra­ba co­mien­do en la can­ti­na del ins­ti­tu­to, cuan­do le pa­sa­ron unos for­mu­la­rios de ins­crip­ción para un cas­ting. “El di­rec­tor ad­jun­to del ins­ti­tu­to era fi­gu­ran­te y era un gran aman­te del cine. Unas per­so­nas vi­nie­ron al ins­ti­tu­to y re­par­tie­ron los for­mu­la­rios a todo el mundo”, dice. Con­fie­sa que en ese mo­men­to no se in­tere­só por el cas­ting y que in­clu­so per­dió el papel.  Sin em­bar­go, uno de sus ami­gos fue se­lec­cio­na­do para una se­gun­da au­di­ción. "En ese mo­men­to me dije que si a él le ha­bían lla­ma­do, a mí tam­bién me po­dían lla­mar. Volví a pedir nú­me­ro, fui ¡y me acep­ta­ron! Yo ni si­quie­ra sabía para qué papel”, cuen­ta con la son­ri­sa en los la­bios.

Cuan­do apa­re­ce en el car­tel de The french kis­sers, la pri­me­ra pe­lí­cu­la de Riad Sat­touf, Vi­cent La­cos­te tiene 15 años.  “Mi pri­mer plano es una es­ce­na en el au­to­bús donde yo me di­vier­to. Es­ta­ba un poco eu­fó­ri­co. Más que ner­vio­so, sim­ple­men­te me daba vergüenza mi look. Ahí fue cuan­do me di cuen­ta real­men­te de que iba a rodar una pe­lí­cu­la”, dice mien­tras se des­pei­na.  En esta pri­me­ra pe­lí­cu­la, en­car­na a Hervé, un ado­les­cen­te con gra­nos afi­cio­na­do a la mas­tur­ba­ción e in­có­mo­do con los cam­bios en su cuer­po.  “Es di­fí­cil con­ver­tir­se en feo en una pe­lí­cu­la que va a ver toda la gente que co­no­ces. Con 15 años no se es guapo real­men­te, es una edad in­gra­ta. Al prin­ci­pio no fue fácil, pero para mí lo im­por­tan­te era hacer la pe­lí­cu­la.  Evi­den­te­men­te, hu­bie­ra pre­fe­ri­do hacer de joven es­tu­dian­te am­bi­cio­so”, afir­ma rién­do­se.  

A raíz de la buena acep­ta­ción de la pe­lí­cu­la, el actor em­pie­za a co­se­char éxi­tos. Es no­mi­na­do a los pre­mios César (mejor actor re­ve­la­ción, 2010), le pre­sen­tan a un agen­te que le pro­po­ne otros pa­pe­les. Con­fie­sa que él no ha te­ni­do que es­for­zar­se mucho para hacer cine. "A los 16 años nadie sabe lo que quie­re hacer. A mí me han dado la po­si­bi­li­dad de no tener que de­ci­dir. Sólo tenía que de­jar­me lle­var. ¡Y la ver­dad es que es un ofi­cio ge­nial!”. Desde 2009, ha ro­da­do diez pe­lí­cu­las y ha sido actor prin­ci­pal de la úl­ti­ma obra de tea­tro de Edouard Baer, A la fran­ce­sa. Entre los di­rec­to­res y ac­to­res con los que ha tra­ba­ja­do hay so­bre­to­do mu­je­res a las que ad­mi­ra: Julie Delpy (El Sky­lab) o Noemi Lvovsky (Ca­mi­lle Re­dou­ble).

Riad Sat­touf, EL HER­MANO MAYOR

Vin­cent no es­ca­ti­ma en elo­gios para la per­so­na que le lanzó al es­tre­lla­to, Riad Sat­touf, a quien ve como su men­tor. “Somos ami­gos, vi­vi­mos cerca, nos vemos a todas horas. Me cuida”. Basta con ver­les jun­tos para en­ten­der­lo. Muy uni­dos, se tron­chan de risa cons­tan­te­men­te, hacen pen­sar en una re­la­ción ar­tis­ta-mu­sa. Sin em­bar­go, Vin­cent pun­tua­li­za: “Riad es muy exi­gen­te. No ti­tu­bea si tiene que decir que algo está fatal. Hay que estar siem­pre con­cen­tra­do. En el plató, no todo son risas, pero él sabe a dónde va, qué es lo que quie­re”. El di­rec­tor pensó in­me­dia­ta­men­te en él para el papel pro­ta­go­nis­ta de Jacky en el reino de las chi­cas, pero Vin­cent jamás ha­bría po­di­do rodar sin antes haber ob­te­ni­do su tí­tu­lo de ba­chi­lle­ra­to (rama eco­no­mía). Por su parte, cuan­do se trata de su amigo, el joven actor no cues­tio­na nada. “Nunca me he pre­gun­ta­do si el guión era bueno o no. Con­fío en él ple­na­men­te”.  

Jacky es un joven sol­te­ro que vive en casa de su madre y que solo tiene un sueño: ca­sar­se con la co­ro­nel, hija de la dic­ta­do­ra de Bu­bun­ne (Char­lot­te Gains­bourg), un país ima­gi­na­rio donde las mu­je­res do­mi­nan a los hom­bres, que son su­mi­sos y van con velo. Sim­plón e in­ge­nuo, Jacky quie­re a toda costa co­no­cer a la mujer de  su vida, en de­tri­men­to de su­ce­sos, que le su­pe­ran.  Vin­cent co­fie­sa que ha tra­ba­ja­do mucho en el per­so­na­je, con la ayuda de Sat­touf y de un for­ma­dor. “Tenía que ser un per­so­na­je su­mi­so y obe­dien­te. Yo no es que sea muy viril, pero tengo una voz muy grave. Tuve que tra­ba­jar­la evi­tan­do caer en es­te­reo­ti­pos”, cuen­ta mo­di­fi­can­do su voz.

EL JU­RA­MEN­TO HI­PO­CRÁ­TI­CO Y GTA V et

Vin­cent se dis­per­sa cuan­do trata de ha­blar de su vida pri­va­da. Con­si­de­ra que vive de forma nor­mal. “Per­der el tiem­po en el apar­ta­men­to (se fue de casa a prin­ci­pios de año), salir, coger el metro, beber y jugar a GTA V”. No busca que le re­co­noz­can. De hecho, rara vez le pasa y pre­fie­re que siga sien­do así. Cuan­do se le pre­gun­ta por sus pro­yec­tos, el ar­tis­ta res­pon­de bro­mean­do que va a “dis­fru­tar de  los En­cuen­tros Henri Lan­glo­is, ir a comer por ahí, salir de fies­ta con los asis­ten­tes al fes­ti­val ¡que ya han lle­ga­do!”. Y añade, serio, que “¡ser di­rec­tor es la mejor pro­fe­sión del mundo y que exis­ta un fes­ti­val que pro­yec­te pe­lí­cu­las de es­tu­dian­tes es ge­nial! Ser actor está bien, pero ser di­rec­tor te per­mi­te con­tar tus pro­pias his­to­rias”. De mo­men­to, pre­fie­re se­guir sien­do actor y no pen­sar de­ma­sia­do en el fu­tu­ro. Vin­cent La­cos­te acaba de rodar Hi­pó­cra­tes de Tho­mas Lilti, donde en­car­na a un mé­di­co. “Es mi pri­mer papel no có­mi­co”, se­ña­la con­ten­to. “Aún así, con­se­guí meter dos o tres chis­tes”. Somos in­co­rre­gi­bles.

Trai­ler en fran­cés de Jacky en el reino de las chi­cas (es­treno en Fran­cia el 29 de enero de 2014 )