¿Vivirá la campaña para las europeas una revolución digital?

Artículo publicado el 16 de Abril de 2014
Artículo publicado el 16 de Abril de 2014

La de­mo­cra­cia puede ser sexy gra­cias a los nue­vos me­dios, como afir­ma Mar­tin Fuchs, blo­gue­ro y con­se­je­ro po­lí­ti­co. ¿La re­vo­lu­ción digital pa­sa­rá por las elec­cio­nes eu­ro­peas? ¿Cuá­les son las es­tra­te­gias en línea que si­guen los can­di­da­tos antes de las elec­cio­nes del Par­la­men­to Eu­ro­peo? ¿Cómo se las apa­ñan para ser ele­gi­dos en el úl­ti­mo mo­men­to?

Ca­fé­Ba­bel: Su­pon­ga­mos que qui­sie­ra en­trar en el Par­la­men­to eu­ro­peo, ¿qué cam­pa­ña debo hacer en las redes so­cia­les?

Mar­tin Fuchs: Ocho se­ma­nas antes de las elec­cio­nes no po­drías hacer nin­gu­na cam­pa­ña elec­to­ral. Los me­dios so­cia­les fun­cio­nan en cam­pa­ña siem­pre y cuan­do ha­ya­mos pre­via­men­te cons­trui­do, a lo largo de los años, una co­mu­ni­dad que nos pueda res­pal­dar. Si te dices: "voy a crear una cuen­ta ahora mismo en Twit­ter y voy a de­di­car­me a la po­lí­ti­ca", pue­des con­tar di­rec­ta­men­te con un fra­ca­so. No ne­ce­si­tas 10.000 se­gui­do­res, 500 o 1.000 ver­da­de­ros se­gui­do­res bas­tan: son los que pro­mue­ven tus ideas en los pe­rió­di­cos, los blogs, las dis­cu­sio­nes off. Pero estos se­gui­do­res no los en­con­tra­rás en tan poco tiem­po.

#Hap­py­vo­ting - 'spot' que pro­mue­ve las elec­cio­nes eu­ro­peas.

Hacer soñar a los jó­ve­nes

Ca­fé­Ba­bel: Pero po­dría com­prar likes du­ran­te mi cam­pa­ña, se­gu­ra­men­te lla­ma­ría la aten­ción. 

Mar­tin Fuchs: Te des­acon­se­ja­ría fir­me­men­te com­prar likes. Exis­ten pá­gi­nas que se de­di­can a ana­li­zar la ac­ti­vi­dad en la red y es muy fácil darse cuen­ta que al­guien ha com­pra­do sus likes. Eso sólo pro­vo­ca­ría un es­cán­da­lo al­re­de­dor del par­ti­do. Sin em­bar­go, lo que se puede hacer es pegar car­te­les por toda la ciu­dad con temas pro­vo­ca­ti­vos. Pero con sólo unas se­ma­nas no lle­ga­rías a lla­mar la aten­ción de los me­dios. 

Ca­fé­Ba­bel: ¿Un po­lí­ti­co que ig­no­ra las redes so­cia­les puede, sin em­bar­go, re­sul­tar ele­gi­do?

Mar­tin Fuchs: Hay po­lí­ti­cos es­ta­ble­ci­dos desde hace vein­te años en Jura de Sua­bia o en Pro­vin­cia que no usan el alto dé­bi­to ni el wi-fi. Co­no­cen a sus elec­to­res per­so­nal­men­te y no ne­ce­si­tan las redes so­cia­les en la me­di­da en que ya hace años que con­so­li­da­ron sus es­tra­te­gias de mo­vi­li­za­ción.

Ca­fé­Ba­bel: ¿No son los ca­na­les de in­for­ma­ción de In­ter­net de­ma­sia­do su­per­fi­cia­les?

Mar­tin Fuchs: El pro­ble­ma es que hoy en día nadie quie­re en­tre­te­ner­se ya con los vie­jos se­ño­res en las en­tre­vis­tas mul­ti­la­te­ra­les. Con los tweets y la co­mu­ni­ca­ción con­ti­nua en Fa­ce­book, po­de­mos de nuevo hacer soñar a los jó­ve­nes. Está muy bien que las in­for­ma­cio­nes po­lí­ti­cas pasen por sus ti­me­li­nes,  in­clu­so si no par­ti­ci­pan en las ma­ni­fes­ta­cio­nes. 

Ca­fé­Ba­bel: Si soy un can­di­da­to abu­rri­do, ¿puedo cam­biar mi ima­gen pu­bli­can­do algo pro­vo­ca­ti­vo o iró­ni­co en mis redes so­cia­les?

Mar­tin Fuchs: Tie­nes que ex­pre­sar­te en los me­dios de la misma ma­ne­ra en que lo haces en la calle o en el mer­ca­do. No te ser­vi­rá para nada ser pe­lo­ta. Si eres una rata de bi­blio­te­ca, debes serlo igual­men­te en Twit­ter y Fa­ce­book.

Ca­fé­Ba­bel: Mar­tin Schulz cuen­ta con el nú­me­ro más im­por­tan­te de se­gui­do­res en Twit­ter y Fa­ce­book. ¿Eso sig­ni­fi­ca que es el mejor po­lí­ti­co o el más in­tere­san­te?

Mar­tin Fuchs: Es bas­tan­te re­ve­la­dor, pero con­ten­tar­se con com­pa­rar so­la­men­te los nú­me­ros de se­gui­do­res entre ellos viene a ser lo mismo que medir los egos de los can­di­da­tos. Mar­tin Schulz es una per­so­na­li­dad de pri­mer plano, por ello tiene nu­me­ro­sos se­gui­do­res. No obs­tan­te la cues­tión que surge es: ¿los ne­ce­si­ta ver­da­de­ra­men­te? En tanto que solo puede ser ele­gi­do en Ale­ma­nia, casi la mitad de sus se­gui­do­res no tiene de­re­cho a votar por él.

Eu­ro­pa, un asun­to de co­mu­ni­ca­ción

Ca­fé­Ba­bel: ¿Cuál es el fu­tu­ro de las redes so­cia­les en po­lí­ti­ca?

Mar­tin Fuchs: La te­le­vi­sión sigue sien­do en Ale­ma­nia la pri­me­ra fuen­te de in­for­ma­ción, sin em­bar­go hoy en día cada vez más gente usa In­ter­net para bus­car in­for­ma­ción. Los me­dios clá­si­cos no al­can­zan ya a tanta gente como antes. Mu­chos tie­nen un tra­ba­jo es­tre­san­te y están a me­nu­do fuera casa, por lo que tie­nen poco tiem­po para de­di­carle a la po­lí­ti­ca entre se­ma­na: se in­for­ma, pues, un poco de aquí y de allá. Habrá cada vez menos gente que se in­tere­se por la po­lí­ti­ca de ma­ne­ra ac­ti­va. Por lo tanto, me pa­re­ce muy bien que exis­tan ins­tru­men­tos como Li­quid Feed­back

Ca­fé­Ba­bel: ¿En la cam­pa­ña de las elec­cio­nes eu­ro­peas has per­ci­bi­do que la cam­pa­ña pan­eu­ro­pea fun­cio­na bien?

Mar­tin Fuchs: Con­tes­ta­ría ha­cien­do otra pre­gun­ta: ¿exis­te al­gu­na cam­pa­ña que fun­cio­ne bien? Al final, tengo la sen­sa­ción de que las elec­cio­nes eu­ro­peas in­tere­san poco los par­ti­dos. Es­ta­ba en­can­ta­do cuan­do los Ver­des in­ten­ta­ron aque­llo de las Green Pri­ma­ries. Con­si­guie­ron que 20.000 per­so­nas se pre­gun­ta­ran quién de­be­ría ser el pri­mer can­di­da­to de este par­ti­do.

Ca­fé­Ba­bel: ¿Qué po­dría me­jo­rar­se?

Mar­tin Fuchs: El pen­sa­mien­to pan­eu­ro­peo fra­ca­sa por­que los can­di­da­tos son ele­gi­dos en las lis­tas na­cio­na­les. La idea de con­fron­tar a Schulz y Jun­cker en un duelo en la tele me gusta, pero no creo que a un grie­go o a un es­pa­ñol esto le im­por­te ver­da­de­ra­men­te. Pues­to que no po­de­mos ele­gir a los dos can­di­da­tos de fuera de Ale­ma­nia o de Lu­xem­bur­go, esto no le in­tere­sa a la ma­yo­ría de la gente. Todo lo que, hasta ahora, viene de la Co­mi­sión Eu­ro­pea y de los par­ti­dos en cuan­to a la co­mu­ni­ca­ción, es muy abu­rri­do.

Mar­tin Fuchs di­ri­ge el Ham­bur­ger Wahl­be­ob­ach­ter, donde se de­di­ca a las es­tra­te­gias de las cam­pa­ñas elec­to­ra­les y ofre­ce sus pro­pios aná­li­sis.