Voces de Lampedusa (1ª parte): Entrevista a Antonio Mazzeo

Artículo publicado el 2 de Diciembre de 2014
Artículo publicado el 2 de Diciembre de 2014

La serie Voces de Lampedusa, creada por la fotoreportera Alessia Capasso, recoge diversas entrevistas a personas que viven en su propia piel, o que estudian a conciencia, las consecuencias de las  politicas europeas sobre la vida en la pequeña isla del Mediterraneo.

Empezamos la serie Voces de Lampedusa con una entrevista a Antonio Mazzeo, un activista por la paz y periodista italiano que ha publicado algunos ensayos sobre los conflictos en el área mediterránea y sobre la violación de los derechos humanos en esta zona.

Mazzeo ha recibido el "Premio G. Bassani-Italia Nostra 2010" por su labor como periodista y ha empezado a colaborar como experto en militarización junto al Colectivo Askavusa de Lampedusa, comprometido con varias causas en el territorio. Desde hace algunos meses, la instalación de nuevos radares militares en la isla, justificada por la necesidad de monitorizar los rumbos de los emigrantes, ha dado lugar a numerosas protestas entre los ciudadanos. Partiendo de la nueva operación de Frontez llamada Triton, hemos entrevistado a Mazzeo para tener una visión más clara de la relación entre las políticas migratorias de la Unión Europea y los procesos de militarización en el Mediterráneo.

Cafébabel: En base a su experiencia sobre temas de militarización, ¿cree que Triton contribuye al proceso de militarización del Mediterráneo? ¿De qué forma?

Antonio Mazzeo: Triton es una operación militar, gestionada en el ámbito militar y por militares. Es decir, apoya la necesidad de contribuciones de este tipo y de nuevas tecnologías de guerrra, es decir, de naves, aviones, patrulleros, sistemas aeronavales, aeronaves sin pilotos, sistemas de radares y satélites. De ello se desprende que la operación fortalecerá los procesos de militarización de esta importantísima zona geoestratégica, donde las nuevas guerras a la emigración su suman a los numerosos conflictos que existen desde hace décadas y a las estrategias de dominio neocolonial de Occidente.

Cafébabel: El fin de Mare Nostrum está dando pie al arrepentimiento por parte de muchas organizaciones humanitarias que apoyaron este proyecto. ¿Considera que el rescate llevado a cabo por las fuerzas militares era el más adecuado para ayudar a los inmigrantes? 

Antonio Mazzeo: Continúo sin comprender y sin compartir el "arrepentimiento" y los elogios a Mare Nostrum expresados por las ONG, las asociaciones por los derechos humanos y los operadores sociales. Más allá de la desinformación, de la propaganda del Gobierno y de las fuerzas armadas, se han seguido ocultando los costes financieros insostenibles y los verdaderos propósitos de la operación. Con el imponente dispositivo aeronaval de Mare Nostrum, el Gobierno apostaba por impedir, en todo lo posible, las salidas de las costas africanas, con destino al sur de las fronteras nacionales. Un ejemplo de ello es el uso de los aviones italianos no tripulados en los extremos entre Líbano, Chad y Sudán para legitimar el papel de las Fuerzas Armadas en las funciones de orden público y la contención de "amenazas inmigrantes". Además, apuntaba a obtener una contribución financiera de la Unión Europea como compensación por el esfuerzo militar y a ofrecer nuevas oportunidades de inversión al complejo militar de tipo industrial y financiero.  

Al final, las grandes unidades de guerra de la marina se han transformado en unidades de "salvamento" y en el transporte en Sicilia de los que esperaban para disuadir a quienes intentaban marchar. De ahí la exigencia del Gobierno para encontrar una salida, lo más honrada posiblen, la presión desde Bruselas y ahora del híbrido de Triton...

Cafébabel: ¿Es posible que Mare Nostrum fuera la antesala de un proyecto más amplio, nacido bajo una apariencia "humanitaria", pero ya destinado a desembocar en Triton?

Antonio Mazzeo: Si, en un principio existía también la intención de fortalecer el control militar internacional en el Mediterráneo bajo la bandera e/o Ue, en una lógica de nueva guerra a las migraciones y a los emigrantes. Italia, después de haber sido la primera de la clase, se ha encontrado practicamente sola. Imagino que porque las fuerzas armadas y los gobiernos de los países socios europeos entendieron enseguida que una operación similar resultaría fallida en sus objetivos o se produciría el efecto boomerang de hacer menos complicados y arriesgados los traslados de emigrantes en el Mediterráneo. Triton no es otra cosa que una mediación a la baja obtenida en Bruselas por parte de Renzi, Alfano y Pinotti, para redimensionar los gastos y los "compromisos" de las Fuerzas Armadas en el frente contra la "lucha a las migraciones".

Cafébabel: ¿Qué rol juegan Lampedusa y Sicilia en general en el tablero internacional?

Antonio Mazzeo: Lampedusa ha actuado durante décadas como uno de los "ojos" más importantes de Estados Unidos y de la OTAN sobre el Norte de África; "un fortín" agresivamente proyectado contra la Libia de Gadafi. La pequeña isla ha alojado una estación importante de telecomunicaciones: la Loran C, de propiedad y uso exclusivo de la guardia costera de los Estados Unidos, probablemente utilizada también para funciones de inteligencia y espionaje internacional de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés). Los viejos y los nuevos conflictos en el Mediterráneo, y la misma Triton que relanza el rol de Lampedusa como "primer puerto" de desembarque y "prisión" para emigrantes y solicitantes de asilo, están ya comportando algunos cambios. Entre ellos se encuentra el reforzamiento en la isla del dispositivo militar nacional, la llegada de nuevos operarios de la agencia Frontex y la instalación de los más sofisticados radares y centros de telecomunicaciones, algunos de las cuales han sido financiados por la OTAN y forman parte de su ámbito.

Cafébabel: En Lampedusa se está produciendo una reacción en contra los nuevos radares instalados para el control de las rutas de los emigrantes. Usted ha monitorizado las consecuencias de los radares sobre las poblaciones locales. ¿Cuáles son los riesgos?

Antonio Mazzeo: Las primeras consecuencias negativas son de tipo paisajístico-ambiental. Se trata casi siempre de instalaciones basadas en infraestructuras de acero, cemento, pilones y antenas parabólicas puestas en lugares de extraordinaria belleza, a veces dentro de reservas naturales y de sitios de interés comunitario. En realidad, los radares y estaciones de telecomunicaciones son bombas electromagnéticas que someten a la población a peligrosas cargas de ondas contaminantes, con gravísimas consecuencias para la salud. Los estudios científicos han comprobado la alta frecuencia de enfermedades y de formaciones tumorales entre los habitantes de Niscemi, donde se encuentra la mayor estación de telecomunicaciones de la marina estadounidense en el Mediterráneo y donde ya ha sido instalado el terminal terrestre del MUOS, el nuevo sistema de telecomunicaciones vía satélite estadounidense. También en Lampedusa y en Linosa los casos de cáncer entre los habitantes han alcanzado niveles extremadamente preocupantes en comparación con el resto de Sicilia.

Con estos datos, ¿quién puede afirmar que la selva de sistemas radares y de telefonía móvil no es una de las causas de esta grave situación sociosanitaria?

Cafébabel: En la Unión Europea, ¿qué países cree que son los principales interesados en tener una presencia militar en el Mediterráneo y por qué? 

Antonio Mazzeo: Francia, España, PortugalGrecia me parecen los actores clave en este asunto. Tampoco me olvidaría de Gran Bretaña que por un lado boicotea Triton y por el otro refuerza al propio dispositivo aeronaval en el Mediterráneo y en algunas bases griegas. También está Alemania que apunta a constituirse como una potencia militar y aeronaval en el sur de Europa y que utiliza con mayor frecuencia las bases aéreas y los polígonos sardos para las propias maniobras y operaciones extra aéreas. Despues tenemos a la pequeña Eslovenia, el único país de la Unión Europea que ha suministrado soporte técnico y logístico a la operación Mare Nostrum. 

Por último, pero no menos importante, los países no pertenecientes a la Unión Europea a los que ésta, junto a Washington y a la OTAN, confían desde hace años deberes integrantes en la zona mediterránea y de Oriente Medio (Israel y Turquía de manera particular). Ambos países son dos potencias locales donde son muy fuertes los vínculos entre el poder político y el complejo militar e industrial.