Volen Siderov: el psicópata ultraderechista búlgaro

Artículo publicado el 15 de Marzo de 2014
Artículo publicado el 15 de Marzo de 2014

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Ataka, el partido de Volen Siderov, es antisemita, antiromaní, antimusulmán, antiturco y antiglobalización. Parece que solo están a favor de Bulgaria. Es preocupante que su política ultranacionalista haya sido tan bien recibida por los electores, consiguiendo un 12 % de los votos en las elecciones europeas del 2009. Pero ¿quién es Volen Siderov y qué planea?

VOLEN SIDEROV: ¿ESTÁ EL POLÍTICO BÚLGARO BIEN DE LA CABEZA?

Volen Siderov, líder del partido búlgaro ultranacionalista Ataka (sí, significa ataque), fue acusado de hooligan el 12 de marzo, aunque ya había comenzado el 2014 con fuerza. El 6 de enero estaba teniendo un mal día cuando en un vuelo hacia Varna, la tercera ciudad más grande de Bulgaria y donde acudía a un encuentro, atacó verbalmente a un diplomático francés. Un acto muy poco diplomático.

Pero no era más que el principio. Al bajar del avión atacó a una persona de entre el público y cuando la policía se le opuso, atacó también a un agente. Aunque en su versión de la historia nada de esto ocurrió: fue víctima de una serie de sucesos desafortunados. El policía (llamado Kolev), que se estaba «comportando con arrogancia» hacia él, fue el que empezó la pelea. De igual forma, el diplomático del avión fue el primero insultar, al igual que el joven, que fue el antagonista de la situación. Sin hablar de los medios de comunicación, que cubrieron la noticia de forma engañosa y agresiva. Está claro que el mundo entero se encuentra en su contra.

El fiscal general búlgaro Sotir Tsatsarov no quedó convencido y pidió que a Siderov le despojaran de su inmunidad parlamentaria para así procesarle. Con un discurso digno de los premios al más sarcástico del 2014, Siderov renunció a la inmunidad, al igual que el resto de su partido (aunque esta cesión solo tiene carácter legal para él). Todavía no sabemos cuál será el veredicto del juicio pero podemos afirmar con seguridad que Siderov ha llevado una vida no muy aburrida durante su carrera política.

EL MALO, EL PEOR Y EL ESTRAMBÓTICO

Este no es el primer altercado que tiene Siderov con la justicia. En 2006, después de una pequeña colisión, Siderov estaba convencido de que el otro coche (ocupado por un estudiante de 22 años y su abuelo enfermo de 75 años) estaba intentando asesinarle. Hizo que apaleasen al estudiante y rajasen las ruedas del coche. En un principio los cargos fueron contra Chernev, diputado de su partido, quien luego declaró haber sido presionado por Siderov para actuar de esta forma.

En otoño del año pasado Siderov y todo su partido montaron un follón: 20 políticos de Ataka estuvieron borrachos, creando alboroto y se negaron a pagar la factura en uno de los mejores restaurantes de Bruselas. «Tiraron corchos de champán a los empleados y destrozaron comida preparada para otros clientes». Parece una noche típica de hooligans. Llegó a insultar a un eurodiputado de descendencia romaní, durante unas protestas estuvo armado con una porra de policía mientras decía que tenían que arrestar ciudadanos e incluso se ha comparado con Nelson Mandela. No es la primera persona con la que se nos ocurriría compararle.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN: ¿INICIO O FINAL DE SIDEROV?

Siderov comenzó en la política tras una década de periodismo, durante la que presentó un programa televisivo llamado Ataka, nombre que le gustó tanto como para usarlo después en su partido. Criticaba duramente el estado policial de Bulgaria en aquella época y Ataka se convirtió en la mezcla perfecta de política y medios de comunicación, consiguiendo inmediatamente un 8,7 % de los votos en las elecciones generales de 2005. Es curioso que ahora Siderov disfrute con la actividad favorita de los personajes públicos: llamar de todo a los periodistas. No olvidemos que el propio Siderov ganó el prestigioso premio al periodismo en 2000.

La hipocresía y violencia del político búlgaro ya son sorprendentes de por sí, pero la aceptación que tiene su comportamiento es aún peor. El político francés Jean-Pierre Audy difundió un comunicado oficial después del incidente con el agregado cultural francés, en el que expresó su terror por el hecho de que el gobierno búlgaro no condenase las acciones de Siderov. Actualmente Ataka tiene 23 escaños de los 240 del parlamento, y la coalición fragmentada y delicada depende mucho del apoyo extraoficial pero regular de los parlamentarios de Ataka.

APOYO POR TODAS PARTES

El gobierno no ha sido el único en dar carta blanca a Siderov. La creciente popularidad del partido neofascista les consiguió el segundo lugar en las elecciones de 2006 y permitió que sus eurodiputados formasen el partido político más derechista en la historia del Parlamento Europeo: Identity, Tradition, Sovereignity. Nunca sorprende que, cuando un país sufre una crisis económica y social, se incline hacia el nacionalismo o incluso el fascismo, pero el carisma y la presencia mediática de Siderov son más responsables de su éxito que factores sociales externos.

Pero aún hay esperanza. El pasado mes los parlamentarios búlgaros rechazaron la moción de Ataka para imponer penas de prisión o cuantiosas multas a quien «diese muestras públicas» de homosexualidad, suya o de otra persona, en reuniones u online.

Siderov es un hombre terrorífico. Viste bien, habla de forma culta y cae simpático. El ascenso de su partido es una gran lección sobre los medios de comunicación y la política, además de un recordatorio importante para todos nosotros de que ninguna nación está a salvo de políticos con más carisma que humanidad.