Volterra: la cárcel se va de gira

Artículo publicado el 14 de Mayo de 2010
Artículo publicado el 14 de Mayo de 2010
“Ponerse en el pellejo de un personaje a menudo es la mejor manera de evadirse... con el pensamiento”. Hace más de 20 años que la Compagnia della Fortezza aplica este precepto en la cárcel de Volterra, en la provincia italiana de Pisa. Armando Punzo, su fundador, vuelve a hablar de una de las primeras experiencias de teatro en la cárcel; una fórmula que tiende a difundirse por toda Europa

En 1988, parecía totalmente utópico implicar a un grupo de prisioneros, encarcelados en un centro de detención preventiva y de máxima seguridad, en un proyecto de teatro: muchos de ellos eran analfabetos y condenados a cadena perpetua... Y sin embargo, un espíritu libre pensó en ello, se ilusionó con el proyecto y numerosos espectadores ahora pueden disfrutar de su iniciativa. En esto reside la génesis de la Compagnia della Fortezza, que nació hace 22 años en el centro de detención preventivo de Volterra, en Italia.

El teatro abre las rejas de la cárcel

"El teatro representa para todos, presos o no, un tesoro de experiencias, defiende Armando PunzoEl proyecto del Laboratorio Teatral en el centro de detención preventiva de Volterra nació en agosto de 1988 gracias a la asociación Carte Blanche ('Carta Blanca'), bajo la dirección de Armando Punzo. Desde entonces, ponen en escena textos de teatro contemporáneo y de clásico, de La gatta Cenerentola ('La gata de las cenizas') al reciente Alicia en el país de las maravillas-Estudio sobre el final de una civilización; de Orlando Furioso (de l'Arioste) a I Pescecani, ovvero cosa resta di Bertolt Brecht ('Los tiburones, o sea lo que queda de Bertolt Brecht'), sin olvidar el que se ha convertido en el caballo de batalla de la compañía, Marat Sade.

“De hecho, no veía prisioneros -declara Armando Punzo, que vuelve a hablar del nacimiento del proyecto-, veía teatro tras las rejas. Mi mirada no se detuvo en las apariencias. Descubrí una cualidad y un potencial que no son visibles en prisioneros en tiempos normales. Por eso se fiaron de mí y de mi proyecto. Nos pusimos a trabajar juntos y obtuvimos resultados extraordinarios”. Una gira por toda Italia bajo el ojo atento de la administración penitenciaria, representaciones abiertas al público en el recinto del centro de detención preventiva, actividades de formación que hoy en día implican alrededor de 50 personas, entre los actores, los técnicos y los tramoyistas. Dentro de la cárcel, los prisioneros han descubierto el encanto de la escena ya que, gracias a ella, han tenido la oportunidad de fijar la mirada en su propio interior, ocupándose de problemas culturales y filosóficos que probablemente no habrían tratado en el exterior, explica el director de teatro. "El teatro representa, sean prisioneros o no, un tesoro de experiencias de vidas insondable”.

Cuando la cultura se vuelve política de reinserción

Una escena de uno de sus montajes

El teatro se hizo así parte integrante del centro de detención preventiva de Volterra. Con motivo del vigésimo aniversario, todos los lugares que habían acogido las actividades teatrales estaban abiertos al público. Se ha vuelto un espacio profesional, compuesto por personas no profesionales, en un ambiente atípico. “Pero era precisamente con personas que no fueran profesionales que quería trabajar”, confirma Punzo. Poco a poco, la experiencia se ha transformado en una semilla de revolución cultural, en el lugar preciso donde parecía que la cultura no podía penetrar. En el año 2000 se firmó un convenio para crear el Centro Nacional Teatro y Cárcel, entre el Ministerio de Justicia, el departamento de la Administración penitenciaria, la región Toscana, la provincia de Pisa, el municipio de Volterra y el Organismo de Teatro Italiano. En 2001, el Ministerio de Turismo y del Espectáculo destacó el proyecto especial de Carte Blanche, por el trabajo realizado con la Compagnia della Fortezza.

Volterra, se exporta la idea

Una inversión de papeles que no parece molestar a las autoridades de la cárcel de VolterraEl centro de detención preventiva de Volterra se hizo famoso fuera de la provincia de Pisa. La experiencia, que puede definirse como “terapia del drama", tuvo tanto éxito en Volterra que se exportó hacia el centro de detención preventiva de Roumieh, en Beirut; una inovación radical en una cárcel del mundo árabe. La experiencia también sirvió de base a talleres de reflexión y a seminarios paneuropeos organizados por el proyecto Teatro y cárcel en Europa, de cuya asociación Carte Blanche es socio, promoviendo el uso del teatro en la cárcel como un método no convencional de reinsertar a los prisioneros en las cárceles de Europa. Pero Volterra también es famoso por su pasado. Después de haber sido el lugar de encierro de los anarquistas a finales del siglo XIX, se convirtió en un centro de detención preventiva estricta donde a finales de los sesenta se enviaban los prisioneros rebeldes, y eso hasta la instauración de los centros penitenciarios de máxima seguridad en 1977. Por último, es el lugar donde, hoy en día, los culpables de parricidio pueden volverse Marqueses de Sade y los condenados a cadena perpetua pueden delatar a los “tiburones” que siguen viviendo en el exterior de la fortaleza.

Fotos:  ©Compagnia della Fortezza