Voluntariado internacional, en lo bueno y en lo malo

Artículo publicado el 14 de Octubre de 2009
Artículo publicado el 14 de Octubre de 2009
Voluntariado internacional (o VI): los que lo han vivido son los que mejor pueden hablar. Una oportunidad de trabajo en el extranjero o en las administraciones para los jóvenes de 18 a 28 años. Testimonios sin concesiones

Para algunos, hacerse con un VI se presenta como una verdadera misión imposible, como para aquel licenciado que ha estudiado y trabajado en varios países y enviado, en vano, 200 currículos. Para otros, en cambio, la búsqueda es como un juego de niños: se ha visto el caso de un joven diplomado que ha encadenado en la misma empresa prácticas y un VI y el de otro, que encontró el suyo "mirando las fotos de aviones en el stand de EADS (empresa constructora de Airbus)". Digamos, por casualidad…

¿Es la selección una cuestión de suerte, entonces? No está claro. El desfase entre la oferta y la demanda (40.000 peticiones para 2.000 puestos al año) muestra la situación de este mercado… Saturado.

Consejos de los antiguos VI: para que funcione, hay que contactar directamente a las empresas que ponen de vez en cuando sus ofertas en línea y adquirir experiencia ya que, dado el nivel de los candidatos, quienes contratan se interesan cada vez más por los jóvenes ya activos… Tampoco hay que dudar en rebajar las ambiciones, como hizo Céline Caulier: "Quería ir a Asia o Estados Unidos. Después, amplié el campo de búsqueda centrándome en la tarea, no en el destino".

¡Cuántas cosas se podrían decir del VI! Por ejemplo...

-Folclórico, cuando François-Xavier se pone a explicar a los venerables sabios del lugar cómo se desarrollan las operaciones de la misión: "El jefe del pueblo me lleva ante el hechicero y después, reza por nosotros".

-Cómico, cuando la estructura francesa desconoce el principio del VI, lo que suscita, en lo que la contabilidad se refiere, algunos problemillas.

-Agotador, para Ronan Lemolgat, que debido a problemas de visado en la India, tuvo que abandonar su VI. "Por fortuna, la empresa me reafectó a su oficina en China: ya habían invertido en la formación y en el alojamiento. Para lo demás, les salía más barato que un expatriado. No tenían ganas de ver cómo me iba a la competencia".

-Irritante, para François-Xavier que considera que "el voluntario es visto a veces como alguien en prácticas totalmente irresponsable" y que se declara "decepcionado por la actitud del grupo que ha prohibido a todos los VI conducir en la sabana senegalesa tras la muerte de un VI en Níger".

-Deprimente. El responsable de Charlotte ha sido despedido y desde entonces, se ha quedado sin nadie para dirigirla. "Avisé de la situación, en vano. Los otros VI resuelven crucigramas en internet, para que te hagas una idea de las misiones que nos encomiendan… Resumiendo, lo que echo de menos en mi V es… ¡trabajo!"… Ni más, ni menos…

-Chocante. "Un responsable me confesó que si la empresa quiere deshacerse de un VI sin razón justificada –entendida como incumplimiento profesional del contrato- puede hacerlo sin problema", cuenta Dude.

-Gratificante cuando la empresa se ocupa de todos los gastos de alojamiento. "Nos ayudan mucho: una persona se encarga, entre otras misiones, de la integración de los VI y los abogados nos orientan", añade Yaëlle Pibouleu en Panamá.

-Embriagador. ¡Durante su VI, Aurélien Painchaud participó, tras el estandarte francés, en una reunión del Consejo de los 27!

¿Qué queda tras un VI?

Los VI reconocen que la experiencia los ha vuelto más abiertos y ha arrojado cierta luz sobre sus deseos profesionales. Así, François-Xavier reconoce que "no está hecho para vivir en África". "Preferiría trabajar en América Latina", considera. Contentos de contar su testimonio, no escatiman en consejos. "Seguir siendo humilde", o "servíos de este trampolín profesional", nos recomiendan. François-Xavier recuerda también que, "como para cualquier contrato, hay que fijarse bien en las condiciones".

Dado que este dispositivo está conociendo un éxito cada vez mayor, será más valorado de aquí a finales de año: será, por ejemplo, contabilizado dentro de la cuota francesa de jóvenes en alternancia o aprendizaje. Entonces, aviso a los navegantes… ¡Franceses y europeos!