Votar a los 16: ¿son los austriacos más maduros?

Artículo publicado el 10 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 10 de Marzo de 2009
Los austriacos serán los electores más jóvenes de Europa para las elecciones europeas de junio de 2009. La ministra de Juventud austriaca, Andrea Kdolsky, suena convencida: “A los 16 ya se es bastante maduro”. Locura para algunos, responsabilización de los jóvenes para otros, o respuesta al envejecimiento de la población.
Una cosa es segura; esta reforma, votada en mayo de 2007, no recaba unanimidad. Austria, ¿pionera o aventurera? Reacciones

Solveig, 16 años y medio, estudiante de secundaria

©Erika MachacekPienso que esta reforma no es muy buena idea porque a los 16, los hijos aún están bajo la influencia de sus padres. No tienen todavía un espíritu crítico, sus propias ideas. A pesar de todo, yo me considero a mí misma capaz de votar, porque me interesa la política.

Rainer, 21 años, estudiante y joven emprendedor

©Erika MachacekHe apoyado desde el principio el derecho de sufragio a partir de los 16, con la condición de que los jóvenes tuviesen suficiente información de fondo y que estuviesen dispuestos a informarse y pensar políticamente, a tener en mente toda la información acumulada.

Katharina, 19 años, estudiante

©Erika MachacekOpino que en Austria se debería distinguir entre los jóvenes de 16 de la ciudad y del campo. Vivo en Graz, y como urbanita que soy, tengo la impresión de que en la ciudad tenemos más acceso a la información, dado que la mayoría de los eventos preelectorales tiene lugar en la ciudad. Creo que los jóvenes en el campo son más fácilmente influenciables por las opiniones de los padres y amigos. En nuestra escuela ya hay una exposición sobre las elecciones europeas y algunos políticos han llevado a cabo debates con nosotros.

Patrick, 50 años, portero

©Erika MachacekNo creo que la madurez política sea una cuestión de edad. El problema es saber si los políticos han decidido dejar votar a los jóvenes pensando que una gran parte de ellos era capaz de hacerlo de manera responsable, o si por el contrario es propaganda política. Los jóvenes son más influenciables y más fáciles de seducir. Al mismo tiempo, tienen más facilidades para votar. Están menos condicionados que las generaciones precedentes, abiertos a toda clase de ideas gracias a la moderna cultura de la información. También están menos encerrados en su cultura nacional.

Othmane, 17 años, estudiante de secundaria

©Erika MachacekTengo 17 años, soy francés, y me digo a mí mismo que los austriacos tienen una suerte envidiable por poder votar a partir de los 16. No entiendo que ciertos políticos digan que no haga falta dejar votar a los jóvenes. A los 16 uno empieza a ser responsable, a conducir, por ejemplo, y el hecho de bajar la edad de sufragio permite que nos responsabilicemos un poco más.

Veronika, 42 años, empresaria

©Erika MachacekEl voto a los 16 realmente no es una buena idea. A esta edad los jóvenes aún no asumen sus responsabilidades. Tengo seis hijos, de los cuales dos ya han pasado los 16. Son todavía demasiado bebés. No creo que vayan a votar. Todavía no han vivido lo suficiente como para saber realmente lo que pasa en el mundo.

Fabian, 16 años, estudiante

©Erika MachacekSi los votantes jóvenes no están los suficientemente informados y dejan su opinión en manos de padres y amigos, entonces podríamos tener un problema. Pienso que está bien que tengamos que votar con 16; es un estímulo para empezar antes a pensar por uno mismo. ¡Pero hay que hacerlo de verdad! Sí, creo que yo sí votaré en junio.

Lisa, 17 años, estudiante

©Erika MachacekNo sé si está bien que se haya bajado la edad legal de sufragio a los 16. En mi opinión el interés por la política puede darse ya desde joven. Pero si entonces no hubiese ningún interés, también puede suceder que con 18 años la cosa no hubiese cambiado. Yo por lo menos no estoy suficientemente informada como para votar. Aun así, me dejaré aconsejar por mis padres y votaré.

Johann, 58 años, vendedor en un puesto de salchichas

©Erika MachacekLa determinación de la edad es algo individual; un joven es maduro, otro no. Pienso que una mayor implicación en política es en general algo bueno, puesto que se da a los jóvenes una oportunidad de pensar en política –exactamente como en el proverbio “lo que Hänschen no aprendió, no lo aprenderá Hans” (lo que no se aprende de joven no se va a aprender de mayor). El voto de los jóvenes de 16 no va a ser determinante en los resultados electorales, aunque votasen todos. En las elecciones europeas existe un gran vacío; hay que esforzarse intensamente para ejercer el propio voto: yo votaría con gusto, ¿pero a quién?