Xavier Damman, 'alma mater' de Storify

Artículo publicado el 7 de Abril de 2014
Artículo publicado el 7 de Abril de 2014

In­quie­to, di­rec­to, cer­cano y so­bre­to­do par­lan­chín. Este joven em­pren­de­dor ar­gu­men­ta de forma im­pe­ca­ble sus con­vic­cio­nes y se sien­te có­mo­do haciéndolo. Xavier Damman, crea­dor de Sto­rify sabe de lo que habla y se ex­pla­ya en sus res­pues­tas, ador­nán­do­las a me­nu­do con bro­mas. No duda en contarnos su historia, con la que espera inspirar a futuros emprendedores. 

El pro­yec­to de Xa­vier Damman se ha ido cons­tru­yen­do a tra­vés de sus ex­pe­rien­cias per­so­na­les y tiene claro que el ob­je­ti­vo de su ca­rre­ra pro­fe­sio­nal es "am­pli­fi­car la voz de la gente". Este joven em­pren­de­dor tiene dos pa­sio­nes: la tec­no­lo­gía y el pe­rio­dis­mo ciu­da­dano. Por esta razón, ya antes de en­trar en la Uni­ver­si­dad, creó la re­vis­ta Tribal, una pu­bli­ca­ción que dio voz a los jó­ve­nes es­tu­dian­tes de toda Bél­gi­ca y que llegó a tener una ti­ra­da de 30.000 ejem­pla­res.

hasta en la Casa Blanca

Desde en­ton­ces, Xa­vier ya vi­sio­na­ba un pro­yec­to mayor, más im­por­tan­te. Que­ría uti­li­zar las nue­vas tec­no­lo­gías y po­ner­las al ser­vi­cio del ciu­da­dano. Esta idea tomó forma tras su Eras­mus en Ma­drid, donde des­cu­brió Twit­ter: "fui uno de los pri­me­ros usua­rios y me di cuen­ta que eso nos per­mi­tía com­par­tir todo lo que pasa en el mundo", comenta. Se lanzó en­ton­ces a la aven­tu­ra que acabó con la crea­ción de Sto­rify. Para con­ver­tir el pro­yec­to en una reali­dad le hacía falta fi­nan­cia­ción, algo que no en­con­tra­ría en Eu­ro­pa. Con gran de­ter­mi­na­ción de­ci­dió emi­grar a Si­li­con Va­lley, San Fran­cis­co. Tras su­perar dis­tin­tos ba­ches en el ca­mino, su caso se convirtió en una his­to­ria de éxito, y Sto­rify ha acabado siendo uti­li­za­do por los gran­des me­dios ame­ri­ca­nos ¡y hasta por la Casa Blan­ca! En 2013, Xa­vier de­ci­dió ven­der la em­pre­sa pero sin de­sen­ten­der­se de su pro­yec­to, pues asegura que su prioridad, ahora,  es "ase­gu­rar­se que el bebé va bien con sus nue­vos pa­dres". 

Desde entonces, Xavier también está im­pli­ca­do en la orien­ta­ción de los nue­vos em­pren­de­do­res bel­gas a los que in­ten­ta tras­mi­tir un men­sa­je claro: "el mundo es un pa­ñue­lo, so go whe­re­ver you are going to be the most suc­cess­ful". Para el crea­dor de Sto­rify, el sec­tor em­pre­sa­rial fun­cio­na como un eco­sis­te­ma na­tu­ral, donde los jó­ve­nes em­pren­de­do­res deben bus­car el lugar con las me­jo­res con­di­cio­nes po­si­bles. Xa­vier afir­ma que en este eco­sis­te­ma las sub­ven­cio­nes pú­bli­cas en Eu­ro­pa, a las que califica de "apaños",  re­sul­tan "con­tra­pro­duc­ti­vas" .  Según él, los em­pren­de­do­res deben adap­tar­se geo­grá­fi­ca­men­te y ser ca­pa­ces de pro­du­cir un pro­duc­to es­pe­cí­fi­co a las ne­ce­si­da­des de un mer­ca­do. "Si eres mú­si­co, ve a Ber­lín; si te apa­sio­na la ro­bó­ti­ca, ve a Tokio; si te de­di­cas a la ae­ro­náu­ti­ca, ve a Tou­lou­se; pero de­be­mos parar de lu­char con­tra la na­tu­ra­le­za".

La lógica del 'Make it happen'

La ló­gi­ca del "Make things hap­pen where you can suc­ceed" ["Haz que las cosas sucedan donde puedas tener éxito"] ha lle­va­do Xa­vier a Si­li­con Va­lley pero su pa­sión para em­pren­der ha sido la de ser­vir de al­ta­voz y dar la opor­tu­ni­dad a aque­llos que pue­den cam­biar la so­cie­dad. Las nue­vas tec­no­lo­gías de la in­for­ma­ción han mo­di­fi­ca­do la forma de hacer pe­rio­dis­mo y Sto­rify ha con­tri­bui­do a ello. El pe­rio­dis­mo ciu­da­dano ha mul­ti­pli­ca­do las fuen­tes de in­for­ma­ción pero según este em­pren­de­dor, la fi­gu­ra del re­por­te­ro pro­fe­sio­nal no será sus­ti­tui­da, sino que ambas prác­ti­cas van a co­exis­tir. "El nuevo reto del pe­rio­dis­ta es dar sen­ti­do, pre­ci­sar y con­tex­tua­li­zar los bits, tweets, ins­ta­grams y posts pro­ve­nien­tes de mi­llo­nes de fuen­tes ciu­da­da­nas", ex­pli­ca con­ven­ci­do Xa­vier. Los cam­bios en el te­rreno 2.0 han re­per­cu­ti­do asi­mis­mo en el mundo real, es­pe­cial­men­te en casos como la Primavera Árabe o la Marea Verde en Irán. Según Xa­vier, esto no es más que el prin­ci­pio ya que "las nue­vas tec­no­lo­gías han de­vuel­to el poder a la gente, dando los me­dios ne­ce­sa­rios para crear la ver­da­de­ra de­mo­cra­cia del ma­ña­na".