XConfessions: Máster de porno con Erika Lust

Artículo publicado el 1 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 1 de Marzo de 2016

La combinación porno-palomitas no es precisamente algo con lo que uno suele fantasear... Pero sí, se puede, y nos lo ha demostrado la proyección en Berlín de los cortometrajes explícitos XConfessions de Erika Lust.

La sala del cine berlinés Babylon está hasta arriba. Suena una música lastimera de un órgano en un rincón, la gente se aprieta en las filas, cargados con bebidas y palomitas. Delante de mí, una pareja con trenzas brinda con vino y con cerveza. A mi izquierda, dos amigas cuentan sus propias historias sobre interrogatorios en la cama: "Un poco, ¡justo sabía lo que tenía que decir!". A mi derecha, un chico en chándal se ha tumbado en su asiento de estilo shabby chic berlinés. En resumen: Un ambiente de miércoles por la tarde en el cine de lo más normal.

Pero no estamos aquí para ver el último taquillazo de Jennifer Lawrence, sino el programa XConfessions de Erika Lust, premiado además en varias ocasiones. "Cortometrajes explícitos", tal como los llama su productora y realizadora, nacida en Suecia y residente en Barcelona. La esencia, sin embargo, se reduce a algo bastante simple: Porno. Cerca de 200 personas se han reunido para ver a otras disfrutar del sexo. Las entradas eran tan codiciadas que la Berlin Film Society, la organizadora del evento, ha tenido que añadir apresuradamente una sesión suplementaria dentro de unos días. La estrella de la velada aparece en escena, desbordante de energía y de entusiasmo. Erika Lust está "emocionada" y se alegra del gran interés que muestra el público por sus películas.

Gente como tú y como yo

Desde 2004, Erika produce y actúa en un tipo de porno que lleva la etiqueta de "feminista". Ha estudiado Ciencias Políticas y se ha especializado en Derechos Humanos y Feminismo, y precisamente quiere trasladar esta postura feminista a sus películas. Innegablemente, las mujeres reciben un trato y una remuneración justos, y es que ellas son el alma de la acción. Olvidad ese insoportable vaivén que acaba en cumshot, ese argumento único de la mayor parte del porno barato. Erika da mucha importancia a la estética, a los detalles y, sobre todo, a dejar que las actrices y los actores den su opinión, tanto a lo largo del desarrollo de la película como durante el rodaje. Delante de la cámara podemos encontrar a gente como tú y como yo, con diferentes morfologías y colores de piel, y resulta muy evidente el placer que sienten al estar unos con otros.

Erika Lust puso en marcha el proyecto XConfessions en 2014. Gracias al crowdsourcing, recoge las confesiones, las historias y las fantasías de gente anónima. Cada mes elige dos de entre todas ellas y las convierte en cortometrajes eróticos. Esta tarde, dice Erika, presentará uno que ha sido preparado especialmente para esta proyección. "No quiero que os sintáis demasiado incómodos, así que en estas películas hay un poco menos de sexo que en las que se emiten online. Pero si aún así os sentís incómodos, siempre quedan los baños". Mi vecino en chándal y su acompañante han desaparecido durante la proyección. ¿Se habrán ido a los baños? De todas formas, no creo que regresen.

Alegre, divertido, entretenido

Ver una película porno con un montón de gente (mayoritariamente jóvenes y, sobre todo, chicos) es bastante más extraño de lo que había imaginado (o, más bien, temido). Los diez cortometrajes son eróticos y explícitos, claro. Pero también bastante sencillos y, en algunas partes, alegres, divertidos y entretenidos. En My Moaning Neighbor, un joven periodista se desespera con su vecina, que gime demasiado. Básicamente, dedica las 24 horas a actividades ruidosas que ni el aspirador ni los ladridos de los perros en su portátil llegan realmente a contrarrestar. Sube, decidido a entregarle una carta de queja, aunque no esperaba que la joven se plantase inmediatamente ante su puerta.

En Try My Boyfriend una chica comparte de forma muy generosa a su novio –"un auténtico dios del cunnilingus"– con sus amigas. Salvo que, llegado un momento, el pobre chico está tan hecho polvo que le da a su pareja la idea de crear el sitio online 'Try My Boyfriend': "¡Una especie de Airbnb de parejas! ¡Participa como anfitrión o como invitado y comparte el placer!". El tratamiento de If the Apocalypse comes, fuck me es tan absurdo (año 2180, post-Apocalipsis y escasez de agua) que Erika, como hiciera Brecht, hace atravesar la cuarta pared a sus actores. La heroína, buscando agua desesperadamente, llama al orden a uno de sus compañeros, que se echa a reír: "No te salgas de tu papel".

Amante de los detalles

Sus numerosas películas reflejan claramente su amor por los detalles: El ambiente, el maquillaje, la ropa de los actores. Erika Lust utiliza diferentes filtros, diferentes estilos cinematográficos. No nos sorprende cuando dice que le encanta el cine. Durante la sesión de preguntas tras la proyección, declara: "Cuando empecé a ver películas porno me llevé una gran decepción. Muchas estaban mal hechas. Cuando observas las escenas de sexo explícitas desde un ángulo cinematográfico, el potencial es mucho mayor".

Sin embargo, no es la acción frente a la cámara lo único que le interesa a la sueca. También desea motivar a las mujeres para que se atrevan a ponerse detrás de una cámara y hagan ellas mismas películas porno. Su madre, en cambio, no parece muy fan de la profesión de su hija. "Pero ella sabe que mucha gente aprecia mi trabajo". Y la sala, abarrotada de gente que acaba de ver 70 minutos de cópula en una pantalla enorme, con la boca llena de cerveza y de palomitas, rompe a reír.

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Artículo redactado por el equipo de cafébabel Berlin.