Y después del Málaga, el PSG: Catar, fútbol y petrodólares

Artículo publicado el 5 de Octubre de 2011
Artículo publicado el 5 de Octubre de 2011
Podemos decir que los cataríes, nuevos propietarios del París Saint Germain, no han escatimado en medios para hacer del club una joya de la Corona. ¿Pero de cuál? ¿De la corona del reino de Sarkozy o de la de Catar? Y, sobre todo, ¿qué es lo que ha llevado a los jeques multimillonarios a invertir en Francia y en Europa?

París está a punto de volver a ser mágica. Con más de 80 millones de euros en transferencias para nueve jugadores (de ellos, dos llegaron antes de la toma de poder catarí), El Paris Saint-Germain ha sido dotado de una verdadera armada. Incluso se ha convertido en un club que puede rivalizar en términos financieros con los chuchos europeos, birlándoles, por ejemplo, a Javier Pastore, nariz y barba del Inter Milan o el Chelsea, por 40 millones de euros. Y hacer venir a jugadores de la talla de Jérémy Ménez desde el AS Roma, a Mohamed Sissoko de la Juventus o a Diego Lugano del Fenerbahce relanza el interés por el campeonato de Francia. Además, con el aura del nuevo director deportivo, el brasileño Léonardo, el PSG versión catarí puede convertirse en un gran club europeo.

Un rico país feudal

El 70% del capital del PSG se sustenta a partir de ahora en el fondo soberano de inversión QIA (Qatar Investment Authority). Está presidido por el jeque Tamim bin Hamad al-Thani, de 31 años, príncipe heredero de Catar. Un fondo que tendría, según las fuentes, entre 50.000 y 100.000 millones de dólares en activos.

 2008, foto tomada a la entrada de una comida oficial en el Petit Palais (París)En cifras, Catar, independiente desde 1971, es apenas más grande que Córcega. De cerca de 1,7 millones de habitantes, solo 200.000 son originarios de Catar. El resto de la población son expatriados. La renta de sus habitantes es una de las más elevadas del mundo, con cerca de 60.000 dólares al año. El país es una potencia ineludible en exportaciones de petróleo y, sobre todo, de gas. Los cataríes tienen también la cifra más alta del planeta en emisiones de CO2 por habitante. Si Catar está viviendo un proceso de reformas, desde que el emir Hadad bin Khalifa Al-Thani tomó las riendas del país derrocando a su padre, Khalifa bin Hamad Al-Thani, en 1995, este país del Golfo Pérsico sigue siendo una monarquía absolutista y no democrática. La sociedad y las leyes siguen siendo muy conservadoras, en particular en todo lo que concierne al papel de la mujer, la pena de muerte, la homosexualidad y los derechos sindicales o políticos de los trabajadores inmigrantes. Y, sobre todo, la venta de alcohol está estrictamente controlada…Además, la cadena de televisión Al-Jazeera, la más influyente en el mundo musulmán, tiene su sede en Doha, la capital. Una verdadera arma política que, después de las revelaciones de los cables de Wikileaks, estaría a veces al servicio de los intereses políticos del emir catarí Al-Thani. Nasser Al-Khelaifi,director general de Al Jazeera Sport, próximo al jeque Al-Thani, preside el Consejo de Seguimiento del club parisino.

Un escaparate para Catar

Una imagen que hay que guardar para 2022La nueva compra del PSG no es más que una parte de sumas locas gastadas por esta casi isla del Golfo Pérsico. Se prevén enormes inversiones en Catar a través de los hidrocarburos, la enseñanza, la agricultura, la industria y el turismo. En total, Catar va a consagrar una media de 15.000 a 18.000 millones de dólares al año hasta 2016 para financiar infraestructuras y proyectos de diversificación económica. El deporte es un escaparate ineludible para Catar, una inversión para su imagen más que para su rentabilidad, como prueban sus recientes adquisiciones del PSG y del Málaga. El club español se financia desde 2010 a través del jeque Abdullah Bin Nasser Al-Thani, otro miembro de la familia real. Conducido por el antiguo entrenador del Real Madrid, Manuel Pellegrini, el Málaga también ha llevado a cabo alguna que otra locura en el mercado de traspasos este verano, el atacante holandés Ruud Van Nistelrooy o el francés Jérémy Toulalan y los internacionales Cazorla y Joaquín dan nota de ello. No tenemos en cuenta las estrellas que vinieron para aprovechar los petrodólares en el campeonato catarí, como Pep Guardiola, cuando aún era jugador, Sonny Anderson, Romario, o Mamadou Niang este verano.

Catar también ha firmado un contrato con el Barcelona, que hasta entonces nunca había lucido ningún anuncio de sus patrocinadores en su camiseta a lo largo de su dilatada y prestigiosa historia, salvo el de Unicef el año pasado. En diciembre de 2010 se firmó un acuerdo de 180 millones de euros en seis años para que Qatar Fondation aparezca en las camisetas del Barça, relegando Unicef a la espalda.

Acorralado entre los gigantes Irán, Irak y Arabia Saudí, Catar lucha para existir y adquirir notoriedad

Acorralado entre los gigantes Irán, Irak y Arabia Saudí, Catar lucha para existir y adquirir notoriedad. El emirato alberga otros eventos deportivos de envergadura : el primer torneo del año del circuito de tenis ATP, el Open de Doha, y el Tour de Qatar en ciclismo, organizado por los dirigentes del Tour de Francia. Sin olvidar una etapa del prestigioso Global Champion Tour en equitación. En 2015, el mundial de balonmano masculino se jugará en Catar. Pero el reconocimiento supremo fue obtenido cuando el país fue designado anfitrión del mundial de fútbol de 2022. Esto representa una obra faraónica para un pequeño país desértico, con, por ejemplo, la construcción de varios estadios cubiertos y climatizados, muy útiles cuando las temperaturas estivales rozan los 50 grados. Una elección muy sorprendente viendo el nivel de la selección nacional de Catar, en el puesto 89 del ránking de la FIFA. También cuandi pesar fuertes sospechas de corrupción sobre las instancia dirigentes de este organismo.

¿Por qué tantos esfuerzos?

Marca el inicio de la renovación del clubEntonces, ¿por qué estos multimillonarios luchan tanto para hacerse conocer y reconocer ? En primer lugar, hay que echar un vistazo a su situación geográfica: acorralado entre los tres boyantes gigantes (Irán, Irak y Arabia Saudí), Catar lucha para adquirir notoriedad. Para ello, pagan campañas de comunicación de cientos de millones de euros. Después, París siempre hace soñar. Tanto como su Torre Eiffel, que adorna el escudo del PSG. A los cataríes les encanta la Ciudad de la luz, donde poseen numerosas residencias de lujo, y no faltan a sus vacaciones allí. En tiempos de crisis económica mundial y del fair-play financiero deseado por Michel Platini y las instancias de la UEFA, estos nuevos excesos de los petrodólares cataríes ensucian. Pero es, sin duda, la única solución para volver a ver la magia en el campeonato de Francia. Como el pasado domingo

Fotos : Portada (cc) twofourseven/flickr (cc) pareja catarí (cc)Ammar Abd Rabbo/flickr ,EAU contra Catar (cc) fchmksfkcb/flickr, Leonardo ©Wikipédia ; Vídeo : PSGofficiel/flickr