Yalcin Vehit: no hay acuerdo sobre igualdad política en Chipre

Artículo publicado el 10 de Febrero de 2006
Artículo publicado el 10 de Febrero de 2006
Yalcin Vehit, jefe de la representación turco-chipriota ante la UE nos comenta los problemas de Chipre y de su posición entre los 25.

Desde el golpe de Estado militar de 1974, Chipre, la pequeña isla del Mediterráneo, es el único país europeo que permanece dividido. Al sur, la República de Chipre alberga a la comunidad greco-chipriota, la única con autoridad reconocida por la comunidad internacional. Al norte se encuentra la República Turco-chipriota autoproclamada en 1983. Entre ambas, una línea de demarcación territorial (llamada línea verde) de 180 kilómetros controlada por una fuerza de paz de las Naciones Unidas (UNFICYP) de 1.200 efectivos. Se trata de una cuestión complicada para la ONU y la UE, cuya última ronda de negociaciones entre las dos partes se saldó, en abril de 2004, con el fracaso del Plan Annan.

¿Qué esperan los turco-chipriotas de la comunidad internacional?

En primer lugar, permítame insistir en el hecho de que los turco-chipriotas son socios constitucionales de la República de Chipre. Los turco-chipriotas exigen la formación de una federación bicomunitaria y binacional basada en una representatividad igualitaria. Solicitamos una solución fundada en dos tratados internacionales: el acuerdo Kyprianou-Denktash y el plan Annan propuesto por Naciones Unidas. Los turco-chipriotas y la comunidad internacional han aportado un apoyo sin fisuras a este proyecto de reunificación de la isla. En cambio, este plan fue rechazado en referendo por los greco-chipriotas en abril de 2004. Lo que quisieran los turco-chipriotas es que la comunidad internacional respetara su voto [el 64,91% de ellos dijeron “sí” a este plan de paz] y levantara el embargo comercial impuesto de facto desde hace 10 años a Chipre del Norte [sin reconocimiento internacional en la actualidad].

¿Por qué no buscar un acuerdo sobre el plan de ocupación?

No habrá compromiso sobre la igualdad política. Los turco-chipriotas no deberían ser considerados como una minoría en Chipre. Tal y como establece la Constitución de la República de Chipre de 1960, somos miembros fundadores y socios del Estado chipriota y tenemos perfecto derecho al autogobierno. Los representantes greco-chipriotas no tienen derecho a hablar en nuestro nombre, ya sea a nivel de Estado o a nivel europeo. Si nos atenemos a la Constitución de Chipre, cada comunidad elije a sus propios representantes. En cambio, los turco-chipriotas no paran de afirmar ser los únicos representantes de Chipre y ocupan todos los puestos del gobierno, un control que entendemos como discriminatorio. Por ejemplo, no hay un solo turco-chipriota en el seno de la delegación de Chipre ante el Parlamento Europeo, y esto se vive como una discriminación.

Si no se resuelve el contencioso, ¿podría la parte turco-chipriota convertirse en un anexo de Turquía?

En absoluto. No se ha contemplado esa posibilidad. Los turco-chipriotas son socios en igualdad de condiciones de la República de Chipre. Queremos llegar a una solución tan pronto como sea posible. El Presidente de la República turca de Chipre, Mehmet Ali Talat, ya ha trasladado nuestra postura ante la ONU y la UE. Cuanto más se ensanche el abismo entre el sur y el norte de la isla, más costará encontrar una solución.

La cuestión de la propiedad sigue siendo un tema delicado en Chipre. ¿Fueron abandonadas muchas casas de greco-chipriotas en el norte de la isla tras el golpe militar de 1974?

Me agrada que me haga esta pregunta. El parlamento turco-chipriota debate en la actualidad una nueva ley que se someterá a aprobación, espero, en los próximos meses. Según esta ley, las propiedades greco-chipriotas vacías que hoy por hoy posee el Estado turco-chipriota se devolverían a sus antiguos propietarios. En el caso de alojamientos griegos que estén habitados, el asunto será elevado al tribunal de arbitraje de Chipre del Norte. Por ironías del destino, a pesar de todos nuestros esfuerzos para resolver estos problemas, los greco-chipriotas han incluido cambios unilaterales en esta norma: las propiedades turco-chipriotas en el sur no serán devueltas a sus propietarios hasta que se encuentre una solución al conflicto. Es un problema que nos persigue desde que la organización nacionalista greco-chipriota EOKA (Organización Nacional de Combatientes por la Libertad) inició sus ataque en 1958, con el fin de anexionar la isla a Grecia.

La UE ha solicitado que Turquía cumpla sus obligaciones relacionadas con el acuerdo de unión aduanera y quiere que este acuerdo se extienda a los greco-chipriotas. ¿Qué postura adopta su gobierno en este punto?

El embargo debería levantarse en el instante en el que Turquía entrara en una unión aduanera con los greco-chipriotas y abriera sus puertos y aeropuertos. Para los greco-chipriotas esto vendría a significar el levantamiento del embargo y del aislamiento económico del los turco-chipriotas, y por tanto el reconocimiento de un Estado turco-chipriota. Pero es falso. Nosotros lo que queremos es el fin del embargo comercial y del aislamiento que ha asfixiado nuestra economía durante años. La decisión adoptada por el Consejo Europeo el 26 abril de 2004 fue un llamamiento a retomar los intercambios comerciales directos entre la UE y los turco-chipriotas. Este desarrollo económico beneficiará a todos los chipriotas y a la UE. Los turco-chipriotas no deberían ser castigados por su apoyo a la reunificación de la isla y al plan Annan.

¿En qué fase se encuentra el proceso de desmilitarización de la isla reclamado por los greco-chipriotas?

Tal y como prevé el plan Annan, el número de soldados turcos en la isla se reducirá de 30 000 a 650. Mientras tanto, miles de soldados griegos siguen estacionados en el sur de Chipre. Quiero recordar que los turco-chipriotas apoya sin fisuras el plan de paz de Naciones Unidas y creo que le llevamos la delantera a los greco-chipriotas en esto. Turquía, Grecia y Reino Unido son los Estados garantes de Chipre, mencionados por la Constitución de Chipre. A raíz de los ataques del EOKA a turco-chipriotas y del golpe de Estado de 1974 que derrocó al gobierno, Turquía tuvo que intervenir para proteger a los turco-chipriotas. Los soldados turcos estacionados todavía hoy en Chipre lo hacen en virtud de la Constitución. No queremos volver a la situación anterior a 1974 y, a la vista de la evolución demográfica de la isla, es evidente que los turco-chipriotas desan conservar a Turquía como garante.