Yo cruzo la frontera: estudia lo que quieres por menos

Artículo publicado el 12 de Noviembre de 2009
Artículo publicado el 12 de Noviembre de 2009
Muchos jóvenes deciden cambiar de país para estudiar en Bélgica las carreras con equivalencia europea. ¿Ventajas? Estudiar lo que quieres en tu propia lengua… Y más barato…

Como es de esperar, la mayoría de los estudiantes extranjeros vienen de las vecinas Francia y Holanda para estudiar en sus lenguas nativas en Bélgica. Aparte de eso, hay otras razones… “¡Una razón para venir a Bélgica es la facilidad con la que puedes pasar los exámenes de admisión a las escuelas de veterinaria!” dice Eva, de 21 años. Según la Asociación Europea de Establecimientos para la Educación Veterinaria, hasta el 90% de los estudiantes de veterinaria son mujeres en la mayoría de los países de Europa occidental. ‘En mi país, Francia, generalmente es suficiente tener bachillerato para entrar en la universidad”. Pero el problema es que en campos como la medicina, odontología, farmacia, economía y derecho la admisión está restringida al 25% de los mejores estudiantes. La medicina veterinaria es una profesión popular y lucrativa en Francia. Hay solo cuatro escuelas y los exámenes de admisión son muy competitivos. Se rumorea que hay 10 millones de perros en Francia, lo cual requiere un montón de profesionales veterinarios.

La guerra de plazas

Al norte de Bélgica, la parte donde se habla neerlandés, la ciencia médica es un campo popular, dice Eske, una joven que estudia un máster en la Universidad de Gante, ella es de Breda, al sur de los Países Bajos. “El acceso es limitado, aquí no es así”. Eso da pie a la tensión entre los estudiantes flamencos y holandeses. Para Eske, vale la pena estudiar a algunos kilómetros al sur de casa, porque las matrículas en Bélgica son tres veces menores que el promedio holandés. “En Holanda, los estudiantes pagan 1.600 euros por un semestre. Aquí, solo son 550 euros”, dice. “Pero esos pocos cientos de euros realmente no importan tanto como uno podría pensar”. El alojamiento es un tema más importante, aunque vivir en Bélgica también tiene sus ventajas en este campo: en Holanda es casi imposible conseguir una habitación decente por un precio accesible, mientras la oferta en Gante es mucho mejor y más barata.

Otra razón para ir a Bélgica había sido hasta ahora el acceso ilimitado a los estudios. Pero en 2006, en Valonia, la parte francófona de Bélgica, se crearon cupos que limitaban el número de estudiantes extranjeros hasta un 30% en las siete carreras reguladas por la UE, principalmente para preservar el número de especialistas nativos. Las autoridades austriacas hicieron una cosa similar en 2005, solo admitiendo no austriacos si podían probar que también habían conseguido calificarse para cursar los mismos estudios en su país de origen, mientras que el título de educación secundaria era suficiente para los ciudadanos locales. Los estudiantes hicieron manifestaciones masivas en ambos países. La junta de profesores, por miedo a perder sus empleos, tomó partido por los estudiantes. En 2007, la Comisión Europea ordenó a ambos países que retiraran la reglamentación. ¡1-0 a favor de la movilidad estudiantil!