Zhenya Strigalev: La movida del jazz en Londres es más abierta que en Moscú

Artículo publicado el 25 de Marzo de 2008
Artículo publicado el 25 de Marzo de 2008
A sus 28 años, este prodigioso compositor y organizador de jam sessions nocturnas, es el único intérprete ruso de saxofón alto activo en Londres. Lo pillamos en el lanzamiento de su nuevo trabajo de fusión Findamorale en el Festival de Jazz de Londres.

Serio, delgado y pálido, con ojeras y cabello tirando a moreno, muy largo hasta los hombros y la cabeza enfundada en un gorro de lana, Strigalev emerge desde la penumbra del hueco de una escalera de ladrillo. “Es genial que pudieran venir esta noche, tenemos una formación brillante”, exclama acompañándose de una amplia sonrisa. Nos conduce escaleras arriba, hacia la confortable sala de músicos enmoquetada en rojo, justo encima de las vigas transversales del local -el restaurante Báltico-, un antiguo taller de construcción de vagones muy bien restaurado.

La actuación ecléctica de su banda presenta solos de saxo y temas en conjunto, un pianista melódico, un trombonista moreno y loco y Michael, el vocalista, quien aporta su voz de estilo reggae a un par de canciones. “El color de la fusión que hacemos depende por completo de los músicos que actúen en cada proyecto”, explica Strigalev. “El 80% de ello consiste en encontrar una buena melodía; el resto descansa en el estilo (bossa nova, bebop o lo que sea) que el bajista, batería y los otros traen consigo. Puedo influir en una canción que he escrito, pero no puedo controlarla.” Strigalev parece mayor que su edad, y muy serio en lo que se refiere a la profesión que eligió.

Comprar lengüetas en Rusia

“Mis padres tenían mucha influencia sobre mí cuando niño”, recuerda. “Recibí lecciones de piano a los ocho y en esencia me hacían ensayar, ensayar, ensayar... No es que quisieran que fuera músico, sólo querían que tuviera una educación completa. Mis profesores decían que tenía talento, por eso a los catorce, cambié el piano por el saxofón alto. Siempre me ha fascinado el jazz. Mi padre había participado en el movimiento en los setenta y ochenta, cuando era un fenómeno más alternativo. Siempre hubo jazz en el tocadiscos de casa. Charlie Parker, Sonny Rollin y Coltrane, todos ellos representaron etapas musicales que atravesé. Traté de aprender sus estilos y aumentar mi vocabulario para poder parecerme a ellos en su habilidad de expresar lo que querían decir en lo musical.”

Estudió música después de la escuela durante un año, luego continuó aprendiendo por sí mismo. Sin embargo, cuando un par de años después, la lengüeta de la boquilla del saxo se le rompió, fue difícil continuar: era difícil conseguir lengüetas en Rusia. “No toqué el saxofón durante dos meses completos. Cuando llamé al tío que me había vendido el saxofón, me gritó: '¡Tu no necesitas la música!; mejor me vendes de vuelta ese saxofón, así puedo revendérselo a alguien que le dé un mejor uso.' Horrorizado, después de lo que me espetó, practiqué todos los días”. A los 17, Strigalev recibió el premio al Mejor saxofonista en una competición prestigiosa a nivel nacional.

Jazz: de Rusia a Londres

El estudiante universitario de música se encontró haciendo el servicio militar obligatorio, como todos los jóvenes varones mayores de 18 años en Rusia, y trabajaba desde la 7.30h hasta las 18.00h para entrar en la banda del ejército, planificando horarios de prácticas entre sus tareas marciales. “Fue más difícil y agotador practicar durante estos años, pues tenía que estar de servicio también. El único modo de mejorar era ir al pueblo por la noche y participar en actuaciones improvisadas.” Cuando dejó el ejército, Strigalev viajó entre Moscú y San Petersburgo, improvisando con diferentes proyectos y grabando tres álbumes. A los 25, ganó una beca para la Academia Real de Música en Londres. Inglaterra le sedujo.

“En comparación con Moscú, la movida de Londres es mucho más abierta. Hay una gran mezcla de sonidos y la gente se prende en casi cualquier cosa. Me encanta eso del Reino Unido. En realidad, no formo parte de la comunidad rusa, aunque tengo amigos rusos. Sólo deseo experimentar lo que es Inglaterra, aprender el idioma, encontrar mi propio espacio y comprensión de la cultura, sin influencia externa. Mucha gente de la colectividad rusa de aquí, o bien se queja del Reino Unido pero no quieren marcharse, o bien aman al Reino Unido y dicen que Rusia se está yendo al garete; lo cual no me gusta porque es obvio que no es así.” Strigalev trabaja con artistas ingleses como el pianista Nick Ramm, integrante de Fire Collective, quien escribió tres canciones para su ultimo álbum. “Es difícil hablar acerca de identidades nacionales en música”, dice. “Sin duda, aprendí un nuevo enfoque e incrementé mi vocabulario musical aquí en Inglaterra, pero sería difícil decir siento que esta composición que he escrito es más rusa que aquélla otra.

Strigalev vislumbra un futuro lleno de provechosas colaboraciones. “Es divertido tocar tus temas con gente diferente; puedes aportar esas emociones cuando vuelves a tu banda y perfeccionarla aún más. Quiero desarrollar la movida aquí en Londres y Hoxton, encontrar más gente que apoye el jazz y traer más bandas europeas al Reino Unido, lo cual no sucede por ahora.” Al decir esto, Strigalev le da un tirón a su gorro de lana, tipo braga, y sonríe de oreja a oreja. “Estamos actuando todas las noches en Charlie Wrights esta semana, ¿te apuntas?”. Cómo negarse

Escuchen a Zhenya:

En CD: El reciente álbum Off the Cut exhibe algunas de sus mejores acústicos originales de jazz, basados en el tipo de música que estaba prohibido en Rusia en los cincuenta, sesenta y setenta. Findamorale saldrá a la venta en CD en junio de 2008 (Baltic Music).

Findamorale: Como su música, el título es una fusión, palabra nueva en este caso derivada de raíces inglesas e italianas. “Tenemos la palabra inglesa find (“buscar) y la italiana amorale (“amoral”), pero también podría leerse como find-a-moral (“encuentra una moral”), por lo tanto podría ser una declaración o un imperativo. En realidad, el concepto de la música Findamorale habla del caracter un poco excéntrico, con modales agradables, que yo creo que son los dos rasgos clave del carácter inglés.”

En vivo: Gratis, la mayoría de los jueves y algunos viernes en Charlie Wrights, Bar Internacional de Hoxton, desde las 22.00h a las 3:30h. “Bien tarde, como debe ser.”

Conciertos: En el festival Findamorale, en Hoxton, Londres, en junio de 2008. Está planeado para llevar bandas europeas y proyectos de calado desde el continente hasta Londres, donde la movida es más homogénea.