Cultura

Cine debutante en Berlín

Artículo publicado el 2 de Octubre de 2007
Revista publicada
Artículo publicado el 2 de Octubre de 2007
Desde hace unos años, el equipo de critic.de se dedica a buscar estrenos de cine desconocidos para llevarlos a la capital alemana.

Son freakies del cine, idealistas con una misión que cumplir: buscar las películas más chulas de la gran pantalla a nivel inernacional para luego colarlas en los pequeños festivales de cine. Desde hace dos años han sacado a la luz más de 20 cintas inéditas con un proyecto cuyo nombre es debut ins Leben zu rufen (Debutar en la vida). Debut es más que un simple ciclo de cine en Berlín: su marca es critic.de, estrenos de cine, y vive ahora su momento dulce.

(Foto, Romy Straßenburg)

Critic.de: crítica de cine en la red

La web critic.de ofrece cada semana un cine actual y DVD de estreno, aunque también cine clásico y festivales actuales. Tras labrarse un prestigio en Alemania, el editor jefe de esta publicación, Frédéric Jaeger, está a la cabeza del grupo de actividades de debut: “Con critic.de queremos invitar al lector a participar, para que la crítica alemana de cine vaya más lejos”. Por eso, no le ponemos calificaciones al argumento y a los actores, sino que valoramos las películas como un conjunto, con la historia inserta en nuestra sociedad y en su propio contexto. De esta forma se consigue comunicar mejor la película a análisis, y se puede analizar sin prejuicios. Para la primera sesión de debut, se eligió entre una lista de más de 120 títulos, de los cuales se proyectaron cuatro.

Es lo que sucedió en la pasada temporada con la cinta francesa Les amants réguliers del realizador Philippe Garrel, o también con Flandres, del francés Bruno Dumont o The Soup, one morning, del japonés Izumi Takahashi. “Luego, se concertan debates con expertos, con los gestores de critic.de, y algunas veces con los que han hecho las películas”, dice Frédéric Jaeger. Se inicia de esta forma un viaje con la película que lo envuelve todo. El equipo se encarga de buscar las perlas desconocidas para que lleguen al público alemán. Después de la pausa del verano, arranca su segunda temporada.

Gran cine y presupuesto pequeño

“A través de Debut es posible hacerse una idea general del panorama cinematográfico internacional”, dice el suizo Hannes, quien trabaja desde hace unos años en la sala berlinesa de cine Babylon, una sala de los años veinte que Debut ocupa cada primer miércoles de mes. “Hoy por hoy no hay más países productores de cine que antes”, sostiene. En cambio, Lukas señala hacia China y Asia, en donde la variedad es muy grande y la calidad mejora notablemente. Michael se dedica a asistir a los estrenos de las películas del este europeo. En su mayoría películas pésimas o ya estrenadas en Alemania, como la vencedora del último festival de Cannes, Cuatro meses, tres semanas y dos días. “El panorama cinematográfico europeo vive, como siempre, del gran cine nacional francés”, sostiene Frédéric.

De hecho, la mitad del cine seleccionado por Debut es cine francés. ¿Cuál será la próxima cita? A tal efecto, por ahora no quieren dar ninguna información sobre lo nuevo que saldrá este año: tienen que examinar un montón de cintas nuevas. En una de sus reuniones en un café berlinés, el grupo me enseña la lista entera de cintas preseleccionadas. Tras el visionado de cada una de ellas se pasa a valorarlas en base a un sistema de puntuación particular. La selección definitiva la decide el grupo en comandita antes de contactar con las sociedades de distribución. Lo importante es buscar luego un espónsor, pues “el dinero es el problema mayor a la hora de proyectar las cintas”, sostiene Frédéric. El trabajo de veinte personas va dirigido a conseguir los 1.000 euros para la proyección de cada película. Nunca se dan por vencidos.

Franziska Latell, directora de debut: sala de cine libre y sin fronteras

¿Qué caracteriza mejor a Debut?

Con la sorprendente variedad de pequeños festivales y series en Berlín, Debut asume una posición particularmente importante, sobre todo porque las películas no siguen una definición temática. Así ha sido desde el principio. Sin seguir las rígidas reglas de otras latitudes, Debut elige las cintas de mayor valor y ofrece tras su proyección la posibilidad de debatir. Las buenas películas francesas o japonesas que en Alemania nadie proyecta salvo nosotros.

¿Qué obstáculos habéis encontrado en vuestro camino?

Para esto trabajamos sin retribución, somos casi todos estudiantes, lo cual nos da mucha libertad para programar las películas sin limitaciones.

¿Cuál es su motivación personal en esta iniciativa?

Tan sencillo como que amo el cine.

¿Qué ha aprendido con el trabajo en Debut?

... lo caro que es correos. No, en serio, la adrenalina que supone entusiasmar al público con un proyecto como este. Que con pasión se puede lograr todo. El hecho de que Hans Helmut Prinzler o el propio Wim Wenders hayan colaborado a este proyecto, demuestra que nafçda es imposible.

Fotos, Romy Straßenburg