Cultura

La educación siberiana de Nicolai Lilin

Article published on 7 de Julio de 2009
Article published on 7 de Julio de 2009
Desde Rusia hasta Italia pasando por Transnistria, La educación siberiana, exordio literario de Nicolai Lilin, relata el recorrido de vida de un joven que, a pesar de haber cambiado de país y cultura, no ha olvidado las antiguas tradiciones de la comunidad a la que pertenece. Entrevista con el escritor y tatuador

Educación siberiana ('Educazione siberiana', Einaudi, 2009) es el exordio de Nicolai Lilin: el relato de un adolescente que ha crecido siguiendo las tradiciones de la antigua comunidad criminal siberiana. Una comunidad que ha conseguido sobrevivir oponiéndose, utilizando incluso la violencia, a la opresión del régimen comunista que les definía como “criminales”. Una comunidad aislada por Stalin y deportada en Transnistria, enclave ruso, ubicado entre Moldavia y Ucrania, un pequeño país prácticamente desconocido: a pesar haberse declarado independiente en 1990, por ley todavía pertenece formalmente a Moldavia. Después de un durísimo servicio militar en el ejército ruso, concretamente en Chechenia, Nicolai decidió cambiar de vida. En 2003, abandonó Rusia por Italia, donde vivía su madre. Hace unos años ha abierto una pequeña tienda de tatuajes y mantiene la antiquísima tradición del tatuaje siberiano, caracterizado por sus costumbres rígidas y códigos complejos.

En tu libro se refleja la defensa de la identidad a través del respeto de las tradiciones de la comunidad. ¿Esta tradición ha conseguido sobrevivir al socialismo soviético?

En realidad, la comunidad siberiana donde he crecido, provenía de otra mucho más antigua que ya había desarrollado un sistema de autocontrol y que se oponía a cualquier forma de poder. No solamente al socialismo, también se opusieron al régimen del Zar y a su esclavitud. En mi libro cuento cómo la oposición al comunismo ha cambiado la comunidad, sus tradiciones, sus reglas sociales y cómo la ha llevado a su desaparición. Yo he crecido en Transnistria, donde la población ha estado obligada a vivir bajo el régimen. A finales de los ochenta ya sabía que la comunidad estaba despareciendo. Cuando he empezado a escribir me he dado cuenta que la tradición les ha ayudado a sobrevivir, pero no ha conseguido salvarles.

¿Con cuántas personas cuenta hoy la comunidad siberiana de Transnistria?

Ya no existe ninguna comunidad. Solamente mi hermano, yo y tal vez alguno más. El problema es que ha desaparecido incluso en Siberia. El núcleo de esta comunidad ha sido deportado a Transnistria y allí no ha conseguido sobrevivir. La comunidad que se describe en el libro estaba formada por 40 familias. Se puede decir que la tradición ha ayudado, pero en determinadas situaciones es imposible que una comunidad desarraigada sobreviva.

Transnistria es un país desconocido, un fragmento de Rusia ubicada en el corazón de Europa del Este. ¿Cómo ves la imagen de Rusia en Europa?

El 80% de la información que nos llega sobre este país es incorrecta. Por una parte está el bajo nivel de preparación de algunos periodistas occidentales. Y por otro lado está Rusia, un país inmenso, difícil de administrar. No puedes liquidar una realidad semejante en dos palabras. Lo único cierto sobre Rusia es que siempre permanecerá sumergida en el caos. Es normal. Así se ha mantenido a lo largo de la Historia. En Rusia no existe ni existirá jamás un gobierno democrático. Solamente una dictadura es capaz de administrar un territorio semejante y toda la población que lo habita.

¿Te consideras ruso, siberiano o italiano?

La verdad es que ahora soy un italiano en toda regla. Tengo la nacionalidad italiana, sería erróneo y descortés decir que soy ruso. Aunque últimamente he recibido muchos ataques por parte del mis ex conciudadanos rusos.

¿Qué piensa de los países de Europa del este que recientemente han entrado a formar parte de la UE, como por ejemplo Rumanía o Bulgaria?

Tengo muchos amigos búlgaros y conozco la situación búlgara bastante bien. Es muy bueno saber que la UE puede ampliarse en los próximos años. He hablado con los jóvenes búlgaros, y su mentalidad es distinta a la de los jóvenes rusos. Ellos no piensan solamente en ganar todo el dinero posible, sino que intentan contribuir a la sociedad y al desarrollo de la democracia porque viajan y ven el mundo y Europa occidental. Ellos ven lo que significan los derechos para los jóvenes, lo que significa Erasmus y ven como las personas se pueden integrar tranquilamente en otros países estudiando y trabajando. Dentro de muchos años, cuando las viejas generaciones se sustituyan por las nuevas, se podrá llegar a la democracia completa y al desarrollo social.

¿Qué papel juegan en tu vida los tatuajes y qué tienen en común con la literatura?

La tradición de los tatuajes que he aprendido, que transmito y que llevo conmigo, no es una exhibición, sino una forma de comunicación. Como un libro que cada uno se lleva consigo. El tatuaje es algo especial: detesto el exhibicionismo, no muestro mis tatuajes con gusto. La escritura tiene muchas cosas en común con el tatuaje, aunque el segundo es mucho más primario, natural y primitivo. La escritura es más profunda, más moderna y eterna. Ambos géneros requieren la humildad y honestidad de todos aquellos que los proponen. Percibir el contacto con las personas que ya no están entre nosotros pero que transmiten sus mensajes humanos, honestos, sin arrogancia, pertenece sobre todo a la literatura y también al tatuaje.