Cultura

Mai Masri: "3000 Noches habla de justicia universal"

Artículo publicado el 15 de Enero de 2017
Artículo publicado el 15 de Enero de 2017

Situada en los años ochenta, 3000 Noches cuenta la historia de Layal (Maisa Abd Elhadi), una mujer palestina condenada a ocho años de cárcel, durante los cuales descubrirá que está embarazada. Hablamos con su directora, Mai Masri, sobre cómo aúnar ficción y realidad, sobre cómo es trabajar con niños y sobre qué desafíos supone grabar en una cárcel de verdad.

cafébabel: Hasta ahora, todos tus trabajos habían sido documentales. 3000 Noches es tu primer largometraje, aunque está inspirado en hechos reales. ¿Por qué no hacer otro documental con mayores dosis de realidad?

Mai Masri: 3000 Noches se inspira en la historia de una mujer que conocí en los años 80, cuando estaba grabando una película en mi ciudad natal, Nablus, en Cisjordania. Me confesó que había dado a luz a su hijo en una cárcel israelí y su historia me sobrecogió, sobre todo por las condiciones en las que vivía. Dio a luz encadenada y crió a su hijo entre barrotes. Estuve años sin poder sacármela de la cabeza. Decidí investigar sobre el tema y reunirme con otras presas, sobre todo madres. Sus historias tenían tanta fuerza y eran tan conmovedoras que no me pude resistir a contarlas. No quería limitarme a hablar sólo de ellas, sino que quería recrear aquellos momentos más conmovedores aun teniendo la libertad de alejarme de los hechos para ser más creativa. Para mí es como una prolongación. No veo una ruptura entre esta obra y mis trabajos anteriores. Muchos de mis documentales constituyen una historia de por sí.

cafébabel: ¿Podría decirse que Layal (la protagonista) es una combinación de muchas otras mujeres?  

Mai Masri: Diría que es una combinación, un amalgama de cualquier persona, yo incluída. Veo parte de mí en Layal, ya que se trata de una mujer normal y corriente que debe tomar decisiones realmente duras, como ayudar a un extraño, decisión que la lleva a prisión y que es algo que podría haberme pasado a mí, o las decisiones relacionadas con la maternidad. Decidí ponerme en su lugar y gran parte de la película se contruye en base a ello.

cafébabel: El género de "mujeres presidiarias" ha sido desde siempre uno de los más explotados, sobre todo con el reciente éxito de la serie estadounidense Orange is the New Black. ¿Pensante en ella al crear 3000 noches?

Mai Masri: No, la verdad es que decidí hacerla porque es una historia que concierne a todos los palestinos. Nadie antes la había contado, y es una historia que deja huella. La cárcel es una metáfora de la condición en la que viven muchas mujeres en las zonas ocupadas. Mi intención no era hacer una película sobre "mujeres en una cárcel" como tal. Me interesaba más contar la historia de un niño que crece entre barrotes. Ésa esa era mi principal motivación. Claro que, al mismo tiempo, ¡el cine debe entretener!

cafébabel: Hay muchísimas escenas que llaman la atención por su naturaleza cinematográfica. En concreto, un primer plano del final de la cinta que parece haber salido de la película Cadena perpetua. ¿Cómo alcanzas un equilibrio entre realismo y ficción?

Mai Masri: Creo que esos "momentos mágicos" son muy beneficiosos para la película, pero también muy difíciles de integrar. Había escenas a las que les tenía mucho cariño, ya que expresaban muchísimo sin necesidad de tener diálogo. Por ejemplo, un primer plano del ojo de Layal en el que puedes ver la cárcel entera reflejada en su pupila. Puedes ver al mismo tiempo su sufrimiento y el paisaje que le rodea. O también diferentes planos de sombras moviéndose constantemente por las paredes de la cárcel, grabados mediante la técnica del timelapse. Resulta estético pero, al mismo tiempo, también tiene su significado. La escena de Layal bajo la lluvia era un guiño intencionado, ya que quería rendir homenaje a una película muy influyente. Aun así, la lluvia tiene un papel purificador: la película empieza y acaba bajo la lluvia.

cafébabel: El tema de "la libertad mental" está presente en toda la película y los personajes encuentran consuelo en ello. De hecho, parece que el propio título, 3000 Noches hace referencia a Sherezade y Las mil y una noches.

Mai Masri: Esta obra presenta un significado lírico narrativo similar. Sherezade es una mujer fuerte que usa el arte de la narración como acto de supervivencia, y Layal es una mujer fuerte que sobrevive en una cárcel. El título tiene un significado aun más literal, ya que la protagonista pasa literalmente 3.000 noches en la cárcel (unos ocho años).

cafébabel: Volviendo al tema de la cárcel, da la sensación de que el edificio es otro personaje más de la película. ¿Cómo fue el proceso de grabación en la cárcel abandonada de Zarqa (en Jordania)? 

Mai Masri: Mientras investigaba y viajaba en busca de ubicaciones, visité casi todas las cárceles de Cisjordania. Tenía pensado grabar en Palestina, pero después encontré una antigua cárcel militar en Jordania. Como la película estaba subvencionada en gran parte por la Royal Film Comission de Jordania, me consiguieron un permiso para grabar en ella. A día de hoy se utiliza como base militar.  

Tuvo un efecto muy importante en los actores, ya que hizo que se olvidaran de que estaban actuando. Para muchos, estar rodeados de paredes agobiantes y barrotes de metal, resultó incluso traumático, pero era esencial para la película. Fueron capaces de poner una parte de sí mismos en el personaje y, en cierto modo, se acabó convirtiendo en una especie de terapia.

cafébabel: ¿Cómo fue la experiencia de grabar con un niño en un ambiente como es una cárcel?

Mai Masri: Fue una apuesta muy arriesgada. Me aconsejaron que no trabajara ni con animales ni con niños, ¡y no he hecho caso en nada! La verdad es que estoy acostumbrada a trabajar con niños en mis documentales. No fue fácil, pero tienes que ser paciente y entender que no puedes dirigir a un niño de dos años como tú quieras. Debes esperar el momento oportuno y adaptarte a él. Tuvimos que crear las condiciones adecuadas para que el niño reaccionara de la forma que queríamos. Cuando se le ve sonriendo es que estaba de verdad muy feliz, y cuando aparece llorando es que estaba realmente asustado. En ocasiones tuvimos que intentar ocultar la cámara, porque sino miraba directamente a ella. Fue un buen ejercicio. Trabajar con niños te lleva a otro nivel. Son muy espontáneos y nunca sabes por dónde van a salir. Me permite ser muy creativa.

cafébabel: Has dichp antes que te ves reflejada en Layal. ¿Te hace pensar en tu experiencia como madre?

Mai Masri: De principio a fin, la aventura de ser madre que aparece en la película es una experiencia con la que puedo identificarme, por eso era tan importante para mí mostrar el momento del parto. Creo que la idea de estas mujeres encarceladas convirtiéndose en madres es un verdadero punto de inflexión. Este niño pone patas arriba la vida de los personajes, pero a su vez les trae esperanza. El lugar se llena de risas y se con ellas aparecen partes más positivas de la historia. Todo ello transforma a Layal, le ayuda a encontrar su fuerza.

cafébabel: ¿Qué se siente al saber que 3000 Noches ha sido seleccionada para representar a Jordania en los Oscars y a Palestina en los Globos de Oro?

Mai Masri: Me llena de felicidad, porque es un tema de gran importancia para muchos palestinos. Me alegra saber que la película está teniendo tanta audiencia en los distintos festivales que hay repartidos por todo el mundo. Es un sueño hecho realidad.

cafébabel: El público presente en los festivales puede ser muy distinto al público general. ¿Qué te gustaría que los espectadores de Francia (y del resto de Europa) sacaran en claro de la película?

Mai Masri: Quiero que la gente sienta la humanidad y la esperanza, y que tengan un mayor conocimiento sobre lo que ocurre. Aun así, mi objetivo principal es que la gente se sienta inspirada por las historias de los palestinos y las palestinas. Que sientan una conexión con todas esas historias que normalmente no se nos muestran. Con todas las cosas que pasan en el mundo, parece que Palestina ha pasado a un segundo plano.

Aun así, no se trata solo de Palestina; es una historia universal que habla de justicia y con la que cualquiera puede sentirse identificado, sin importar en qué lugar del mundo se encuentre.