Cultura

Mohamed El Deeb: Música para cambiar la realidad en Egipto

Article published on 23 de Septiembre de 2011
Article published on 23 de Septiembre de 2011
Es sabido que algunos géneros musicales como el rap y el hip hop nacieron para dar voz a la rabia de los que ven y sufren injusticias, abusos y acoso y sienten la necesidad de transmitir un mensaje claro: revolucionar el sistema corrupto, poner fin a aquello que no funciona y construir una sociedad mejor. Pero ¿cuántas veces esa música de protesta está realmente ligada a una revolución?
¿Cuántas veces los raperos han salido a la calle para hacer posible, real, el cambio que reclaman en sus letras? Deeb lo ha hecho, y no ha sido el único, en la revolución del mundo árabe.

“El hip hop es un género que habla de lucha y de opresión. Se basa en la expresión de unas ideas y de un punto de vista, independientemente del hecho de que después la gente pueda estar de acuerdo contigo o no. Esto ha hecho que sea más difícil para mí escribir canciones durante el régimen de Mubarak. Era muy fácil que te detuvieran por haber dicho la verdad. Tuve que censurar muchas de mis letras. No podía decir palabras como “gobierno” o “presidente”. Me refería a ellos llamándoles “peces gordos” o “corruptos”." El que habla es Mohamed El Deeb aka Deeb, un joven rapero egipcio que fue de los primeros en bajar a la plaza Tahrir y en alentar, animar y apoyar con su música las protestas.

A pesar de los riesgos, Deeb siempre ha dado voz a sus ideas. “Mis canciones hablan, sobre todo, de problemas de identidad, de conciencia cultural, de acoso sexual y de opresión social y política, y recuerdan a mi gente los días gloriosos en los que Egipto era la cuna de la cultura y del arte de todo Oriente Medio”, dice. ¿Cómo nació su interés por estos géneros musicales? “Cuando estaba en el colegio me gustaba escribir poesías. Una vez, en el instituto, el profesor de francés nos mandó escribir una canción de rap en francés. Todos mis compañeros de clase escribieron la canción y yo fui el único que la llevó grabada de una cinta. Ésa fue la primera vez que hice hip hop. Por lo tanto, ¡escribí mi primera canción de rap en francés! Así que me dije que si podía hacerlo en francés, que no es mi lengua materna, podía hacerlo también en inglés”. En 2005, cuando volvió a Egipto del Golfo Pérsico, donde pasó la mayor parte de su infancia, empezó a dedicarse de lleno a la música, primero en un grupo, los  Asfalt, y luego en el dúo Wighit Nazar (Punto de vista) cantando en árabe, ya que en ese momento “hablaba y pensaba sobre todo en árabe, descubriéndome a mí mismo y a mi cultura por primera vez”, subraya. En 2010 empezó su carrera en solitario.

“Un género que habla de la lucha de la gente”

Deeb optó por un estilo de música principalmente occidental, poco conocido en el mundo árabe antes del inicio de las protestas. Así, cuando bajaron a la plaza muchos jóvenes cantaban sus canciones mientras otros las aprendieron en ese momento. En poco tiempo sus canciones, sobre todo Masrah Deeb, se convirtieron en una voz fuerte de la revolución. Respecto a esto, Deeb dice que “los egipcios son cada vez más conscientes de que el hip hop es un género musical que habla de la lucha de la gente y que apoya la idea de la libertad de expresión. No es sólo una creación occidental, el hip hop demuestra el poder de la poesía y los árabes son muy aficionados a la poesía. Después de la revolución, muchos egipcios han entrado en contacto con el hip hop porque han visto a los artistas actuar en la plaza Tahrir y han escuchado las canciones que circulan por las redes sociales”. Luego nos cuenta una anécdota: “Recuerdo que después de una de mis actuaciones en la plaza Tahrir, un chico que estaba entre la multitud se acercó a mí y me dijo que había impedido a un grupo de salafistas sacarme del escenario porque estaba cantando y ellos pensaban que eso era inoportuno. Detuvieron a los salafistas porque las personas que protestaban querían escuchar mis canciones porque les estimulaban para seguir y hacían que se sintieran unidos. Lo que quiero decir es que se puede protestar usando otros medios y otros lenguajes, se pueden sostener carteles o entonar consignas, yo protesto a través de las canciones y la poesía. Del hecho, que el chico de la multitud detuviera a los salafistas he sacado algo: la demostración concreta de que la libertad es poder expresarse y para ello seguiremos luchando”.

La música es el modo que Deeb ha elegido para participar activamente en los cambios que están teniendo lugar en su país y hay algo que quiere decir a los jóvenes europeos sobre lo que ha sucedido y lo que está sucediendo en Egipto.  “Quiero enviar el mensaje de que Egipto está bien y ha vuelto a la normalidad. La única incertidumbre que tenemos es por las futuras elecciones, es lo único que nos preocupa. Están naciendo nuevos partidos. Muchos egipcios son muy, digamos, desconfiados por el gran número de partidos islámicos que se están creando y que no existían antes de la revolución. Yo creo en una sociedad civil, no basada en la religión, y lo mismo pasa con muchos liberales y muchos moderados. Además de los partidos islámicos hay otros, por ejemplo, liberales. Por eso creo que nadie monopolizará la escena política. Aunque los islámicos lleguen al poder creo que seguirían el modelo de Turquía. Esto es lo que quiero decir a occidente. No nos convertiremos en otra Arabia Saudí o en otro Irán porque tenemos nuestra propia historia. Egipto ha sido siempre moderado, incluso nuestra demografía lo dice, aquí viven cristianos y musulmanes. Soy muy optimista”.

Foto: (cc) deeb/grupo facebook